Economía Sociedad Sábado, 1 de junio de 2019 | Edición impresa

La Colina es investigada por vaciamiento

El fiscal Giaroli allanó la empresa y secuestró documentación contable.

Por Gonzalo Villatoro - gvillatoro@losandes.com.ar

La conservera La Colina, además de estar al borde de la quiebra, ahora atraviesa una turbulenta situación judicial. El supuesto presidente de la firma denunció que estarían vendiendo mercadería sin que los fondos quedaran debidamente acreditados en la sociedad que hoy está en concurso.

El apuntado por la denuncia sería el accionista mayoritario de La Colina, Walter De Pellegrini y habría otras cuatro personas más involucradas. El fiscal Javier Giaroli allanó en la tarde noche del jueves la empresa y secuestró documentación contable y societaria. La causa que es por fraude y vaciamiento de empresa. 

 

Rubén Yanzón, que se presentó como presidente del directorio de La Colina, desató una tormenta que va más allá de los problemas financieros que hoy aquejan a la mayor conservera del sur mendocino y la introdujo en el ambiente de la justicia penal. “El 13 de mayo asumí el cargo como presidente y en mi primer día de gestión descubrí que estaban saliendo camiones cargados por pedido de Walter de Pellegrin y como es una empresa bajo concurso de acreedores, impedí la salida de los camiones”, relató Yanzón. 

Aparentemente el cargamento estaba valuado en unos $ 30.000.000. Según la cronología de los hechos que ofreció Yanzón, a partir de ese momento empezó el conflicto con los accionistas, por lo que terminó presentando una denuncia penal en la fiscalía de Javier Giaroli.

 

En medio del conflicto, la asamblea de accionistas destituyó al presidente y nombró un nuevo titular del directorio de la Sociedad Anónima, pero Yanzón se resiste a abandonar el cargo, aduciendo que la movida está hecha fuera de los marcos legales. Mientras se dirimen las diferencias internas, Giaroli tomó la denuncia y avanzó con la investigación. 

Como primera medida, citó a declarar a cinco personas, entre quienes están los encargados de la parte contable y Walter de Pellegrin, dueño de la Colina. Acto seguido allanó las oficinas de la empresa e incautó documentación.

 

El fiscal explicó que, teniendo en cuenta que la conservera está en concurso de acreedores, se debe determinar si “se extrajo mercadería en forma irregular y si un  socio realizó cobranzas sin ingresarla a la sociedad para el pago de deudas”.