Policiales Miércoles, 15 de mayo de 2019 | Edición impresa

Juzgan a un cirujano por la muerte de una mujer en su “clínica”

Carlos Arzuza está acusado de terminar con la vida de Isabel Gattari al operarla en 2016 en el consultorio clandestino.

Por Ariel Cubells - Especial para Los Andes

Carlos Gustavo Arzuza (49) es ya conocido por Justicia provincial y no es la primera vez que pisa los tribunales. El cirujano se sentó ayer por segunda vez en el banquillo de los acusados, enfrentando otro juicio por la muerte de una paciente.

En diciembre de 2016, Beatriz Gattari (48) decidió hacerse una liposucción y una operación en los glúteos con Arzuza. La mujer se sometió a las intervenciones en una clínica clandestina de calle Alem, de Ciudad, y tres días después- el 7 de diciembre- falleció en su casa. 

 

La investigación por su muerte se direccionó lógica mente hacia el médico que la operó y Arzuza fue detenido en el lugar donde atendía a los pacientes. Su arresto también fue noticia porque, cuando llegó la Policía, el acusado se hacía una cirugía, al parecer para agrandar su pene.

También ese día fue aprehendida su pareja y asistente, la rumana Laura Dutta. El cirujano fue imputado por la fiscal Claudia Ríos por homicidio simple con dolo eventual, mismo delito que le adjudicaron a la mujer, aunque en calidad de partícipe necesaria.  Ella también fue acusada por ejercicio ilegal de la medicina ya que para los investigadores existían pruebas de que intervenía en las operaciones.

Ambos sospechosos pasaron varios meses presos pero, luego de algunas audiencias, Dutta logró recuperar la libertad tras el pago de una caución de $30.000, mientras que Arzuza accedió al arresto domiciliario con una fianza de $50.000.  

La clave del debate

De la responsabilidad del médico en la muerte de Gattari no hay dudas, aunque la batalla estará centrada en la calificación por la que será condenado. La fiscalía entiende que es homicidio doloso ya que la clínica trucha no contaba con el equipamiento necesario y porque Arzuza no es cirujano plástico. Ello podría darle una condena de 8 a 25 años.

En contraparte, el abogado defensor Martín Ríos irá por un homicidio culposo considerando que se trató de un hecho accidental, que le daría penas de 1 a 5 años con posibilidades de que ser excarcelable.

En el inicio del debate, frente a los jueces Rafael Escot, Gabriela Urciuolo y Diego Lusverti, declaró ayer el hermano de la víctima fatal, contando detalles de cómo se había enterado del deceso.

 

Luego llegó el testimonio de un médico que a fines de 2016 en los contratos de locación del lugar donde ocurrió el hecho, primero apareció como socio de Arzuza y luego como garante. Este profesional confirmó que el inmueble estaba pensado para consultorios y no para cirugías.

El juicio se retomará el 24 de mayo y, en el transcurso del mismo, Arzuza enfrentará dos causas más: lesiones graves en perjuicio de otra paciente y estafas a la OSEP por la extracción deliberada de medicamentos.

 

En abril de 2017 Arzuza y su colega Carlos Gassibe fueron condenados por el fallecimiento de Roberto Del Barco (45) al recibir la anestesia antes de una liposucción. Les dieron 4 años y 6 meses de prisión efectiva por homicidio culposo y 9 años de inhabilitación. Este fallo no había quedado firme ya que los abogados plantearon un recurso de casación, pero fue rechazado por la Suprema Corte de Justicia de Mendoza en abril pasado.