Vendimia Domingo, 4 de marzo de 2018 | Edición impresa

Julieta Lagos: “Me gustaría que Mendoza fuera reconocida por la calidez de su gente"

Luego de 13 años, la soberana lleva a Rivadavia la 5ta corona nacional de la historia. Tiene 21 años y estudia Kinesiología y Fisioterapia.

Por Redacción LA

Mendoza coronó anoche a Julieta Lagos (21), de Rivadavia, como su Reina Nacional de la Vendimia 2018. La flamante soberana se convirtió en la quinta rivadaviense en llevar la corona nacional a su tierra, tras 13 años de espera.

El destino de Julieta ya estaba escrito. Es que tuvo al menos dos oportunidades previas para presentarse como candidata a Reina en su Rivadavia natal. Sin embargo, ella nunca se enteró debido a que su padre rechazaba todas las convocatorias sin comentarle nada. Quiso la suerte que en 2017 la propuesta llegara directamente a ella, enterándose así de las anteriores. Aunque todo haría pensar que eso la hizo enojar con su papá, eso no ocurrió porque la joven supo entender sus celos. 

“Desde chiquita imaginaba presentarme. Mi mamá (Silvia Carina Tur) fue virreina de Rivadavia en 1988 y recuerdo que me contaba lo mucho que disfrutó ese momento. Siempre me aconsejó que viviera la experiencia”, compartió con Los Andes cuando aún era Reina departamental. Además, su tía, Mariela Lagos, también fue Virreina del mismo lugar, en 1994.

La noche de su coronación en Rivadavia, Julieta se detuvo un instante y dedicó el reinado a su mamá, quien falleció hace poco más de 3 años a causa de una larga enfermedad. Su papá, Javier, ahora está muy contento y la acompaña en todo, al igual que su hermana Florencia.

Entre sus objetivos aseguró que desea poder cumplir lo que proyecta a partir de las oportunidades que se den. “Me gustaría trabajar con las candidatas distritales. Ya hemos hablado de esta idea sin tener un proyecto concreto. Quiero que seamos un equipo”, indicó. 

Vive en la ciudad de Rivadavia, pero representó a Andrade. Cursa la Licenciatura de Kinesiología y Fisioterapia. Por ser la estudiante de mejor promedio, la casa de estudios la becó y, como contraprestación, Julieta realiza labores administrativas allí.

Juega al vóley desde hace 6 años en el Centro Deportivo Rivadavia y, desde hace 3, está de novia con Emmanuel Cirrincione, quien también sintió celos cuando se presentó, pero la acompaña con alegría.

“Me esfuerzo mucho por ser una persona responsable; soy muy comprometida y sencilla”, explicó y agregó que le gustaría “que Mendoza fuera reconocida por la calidez de su gente”.

Desea hacer trabajo solidario grande y confía en que el rol que tendrá este año se lo facilitará. Y, aunque su carrera es importante en su vida, Julieta decidió que este año va a dar prioridad al reinado y las necesidades de los vecinos para lograr ser un nexo entre ellos.