Sociedad Miércoles, 24 de abril de 2019 | Edición impresa

Julieta Lagos: de Reina de la Vendimia a segunda escolta de la Facultad

La soberana nacional 2018 y futura kinesióloga fue distinguida en la apertura del ciclo lectivo de la UMaza.

Por Carolina Baroffio - sociedad@losandes.com.ar

Desde ayer, la Reina Nacional de la Vendimia 2018 luce nueva banda. Y es nada menos que como representante de la Bandera Nacional Argentina. Porque, gracias a sus excelentes notas, Julieta Lagos recibió los atributos de segunda escolta 2019 de la Facultad de Kinesiología y Fisioterapia en la Universidad Juan Agustín Maza (Umaza).

Emocionada y con una sonrisa plena en su rostro, la futura kinesióloga alcanzó semejante mérito gracias a su promedio de 9.11 durante su último año de cursado en 2018,  cuando paralelamente cursaba su reinado vendimial.

José Gutiérrez / Los Andes

Entre las filas de sus familiares íntimos, le dio una gran sorpresa la presencia de su Virreina María José Di Marco y la coordinadora de reinas Alejandra Gamboa, quienes le tomaron fotografías y videos a más no poder durante el acto protocolar de apertura del ciclo lectivo que ayer involucró a todas las carreras de esa Universidad en uno de los patios de la alta casa de estudios. Una muestra de sacrificio personal y de esmero por recibir su ansiado título, más allá de los atributos vendimiales, dio la rivadaviense al obtener semejante reconocimiento académico.

 

“Estoy feliz. Así como fue un orgullo representar a mi provincia como reina durante el año pasado, este acto universitario también me alegra un montón”, expresó una vez finalizado el acto protocolar. Y sintetizó brevemente su 2018: “Fue un año de mucho sacrificio donde tuve que dejar juntadas de amigas o eventos familiares por estudiar o por cumplir con el rol vendimial que me correspondía”.

Gentileza

Esto no podría haberlo logrado, según ella, sin el apoyo de sus seres queridos. “Mi familia, mi novio y mis amigos me acompañaron en todo momento. Que esté María José (Di Marco) acá, y Ale (Gamboa) fue una enorme alegría, no imaginé que iban a venir. Eso demuestra que nos acompañamos en cada momento  de nuestras vidas”, remarcó.

De hecho, María José Di Marco llegó unos minutos tarde al evento, junto a su pareja, debido a largo viaje desde Tupungato. “Encima nos paró un control policial y eso nos retrasó más”, se lamentó aunque de todos modos no se perdió el momento de Julieta al recibir su banda como escolta universitaria.

A la reina vendimial le queda este año de cursado y luego las prácticas profesionales, antes de llegar a la tesis. “Si Dios quiere, haré más esfuerzos para recibirme el año que viene”, prometió ante la mirada cómplice de su papá Javier y la sonrisa orgullosa de su hermana Florencia. Su novio prefirió no hacer comentarios, se imagina que lo conseguirá como hasta ahora todo lo que se propone consigue Julieta en su vida.

 

Pese a la distinción que significa tener altos promedios en una carrera universitaria de gran valor académico, Lagos confesó que no se obsesionó con las notas por alcanzar este reconocimiento.  

“Lo más importante, sobre todo en una carrera de la salud como la mía, es que el profesional esté al tanto de cada circunstancia del paciente para darle la ayuda necesaria. Para ello sí me preparo y esfuerzo cada día de estudio”, admitió.

José Gutiérrez / Los Andes

Y sus compañeras más cercanas de sus días durante el año pasado pudieron dar fe. “En cada espera de aeropuertos, durante los viajes, ella andaba con sus hojitas en la mano, estudiando y estudiando. Yo le hacía de profesora y le tomaba, pero por ahí me aburría y empezaba a sacarle fotos graciosas como para que relaje un poco”, contó Di Marco, la primera virreina nacional “madre” de la historia de la Vendimia.

A esto, y entre risas, Gamboa aportó: “Hasta nos enseñó a hacer drenajes linfáticos”. Julieta sentenció que está “cada vez más enamorada” de su carrera. “La nota es un número, que si es bueno lo celebro, pero me interesa más ayudar al prójimo. Es una carrera muy amplia, puedo aplicarla en un montón de cosas. ¿Viste cuando te das cuenta de que no le erraste al elegir una profesión?”, afirmó.

Gentileza

Desde que entregó sus atributos reales a la Reina Nacional de la Vendimia 2019, la sancarlina María Laura Micames, “Juli” no se ha tomado descanso. Mientras rindió algunas materias, ahora continúa con el cursado viajando desde su Rivadavia natal, ya que allí empezó a trabajar en la Secretaría de Gobierno de la Municipalidad que comanda el radical Miguel Ronco.

“Si me preguntás, pilas y ganas para lo que uno quiera lograr o superarse sería mi clave”, concluyó Julieta Lagos.
 

Otros ejemplos de reinas vendimiales y estudiantes

Julieta Lagos no es la única soberana vendimial que no abandonó sus estudios mientras cumplía con la “agenda real”. Son muchas las reinas y virreinas que estudiaron a la par y que hoy cuentan con un título universitario.

José Gutiérrez / Los Andes

La Reina Nacional de la Vendimia 1997, Marinés Babugia, es abogada y en 2016 consiguió el cargo de jueza de la Cuarta Cámara del Trabajo.

Sofía Haudet fue coronada reina vendimial en 2014 y transitó su mandato cursando el segundo año de Marketing y Recursos Humanos en el ITU, licenciatura que terminó en tiempo y forma y a la que hoy se dedica.

 

Otros casos son los de Dana Otero (soberana 2004) quien es arquitecta, Flor Destéfanis (2010) es abogada y aspira este año a la intendencia de su Santa Rosa natal, y Marcela Gaua (1988), psicóloga.