+ Deportes Sábado, 30 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Juan Cruz Bolado: “Me preparé mucho para vivir este sueño”

Fanático del Tomba, arribó al club con diez años y se entrenó con la convicción de que el debut en Primera le llegaría.

Por Diego Bautista - dbautista@losandes.com.ar

Así en la cancha como en la vida, Juan Cruz Bolado contesta cada pregunta con el aplomo de un futbolista experimentado y la tranquilidad del deber cumplido. Al igual que sucedió en el juego ante Patronato de Paraná, donde él se erigió en la gran figura del partido, da la sensación de ser un arquero que tiene más de diez años en el arco de Godoy Cruz. Sin embargo, ante el Patrón completó recién su segundo partido en la Superliga de AFA. 

“1” para todos. En el calor de su hogar y con el afecto de su familia, Juan disfruta su momento. | José Gutiérrez / Los Andes

-¿Cómo hiciste para sobrellevar tu debut en primera pese al crítico momento que atraviesa el club y los arqueros en particular?

-Me ayudó mucho mi familia y el entrenador de arqueros (José Luis Sallei), quien estuvo para darme calma y paciencia en los momentos en los que yo sentía que no iba a jugar.

Entonces, cuando entré al arco me sentí preparado porque hace mucho tiempo que estoy en el club y que vengo entrenando duro para tener esta oportunidad. Me enfoqué de lleno en cumplir este sueño y me preparé mucho cada día para vivir este sueño.

Cuando llegó el momento me agarró bien preparado porque entrené con psicólogos y también lo hago en Ácumen Sportvision (NdR: neurociencia aplicada al fútbol).

 

-¿Eso te ayudó mucho?

-Sí, creo que te da un plus porque son cosas que no podés hacer en las prácticas a la par del grupo o con el entrenador de arqueros. Es una herramienta que me recomendó mi papá y es de mucha ayuda, sobre todo en mi puesto porque es fundamental a la hora de estar seguro cuando se toman decisiones adentro de la cancha.

-¿Por qué sos arquero?

-Mi viejo jugaba de volante, pero siempre me contaba que  le gustaba mucho atajar. 

-¿Cuándo y cómo empezaste?

-Empecé a los 6 años en la escuela de fútbol de mi viejo. Recuerdo que jugamos el Torneo Uno Medios y paralelamente  el de los “Locos Bajitos”, que era un campeonato que lo organizaba la Municipalidad de Mendoza. En el 2007 salimos campeones, jugaba Pipistrelli y Hernán Soria, que ahora está en Independiente. Era un equipo bárbaro, salimos campeones provinciales. 

-En ese tiempo, tu viejo dirigía la Lepra y vos eras muy hincha de Godoy Cruz, ¿no?

-Siempre, desde chico soy hincha fanático de Godoy Cruz. El primer partido que fui a ver fue contra Defensa y Justicia en 2004. Me acuerdo que era martes y mi viejo me preguntó si quería ir a la cancha. Fue en el estadio y ahí me enamoré completamente de Godoy Cruz.

José Gutiérrez / Los Andes

-¿A que arqueros admirabas en esa época?

-Sebastián Torrico era el arquero, lo miraba muchísimo. Encima al año siguiente ascendemos y el Seba fue fundamental. Me acuerdo en la final contra Chicago la rompió, sacó dos mano a mano tremendos y de no ser por él, no hubiésemos ascendido. Desde ahí que soy hincha. 

-¿Cuándo te hizo el click de que ibas a ser profesional?

-Diego Dabove cumplió un papel importantísimo en mi carrera y con él terminé de cerrar muchas cosas que me faltaban. Me hizo madurar no sólo en lo futbolístico sino en la vida profesional y el cuidado que tiene que tener cada uno en el entrenamiento invisible. 

 

-¿Terminaste los estudios?

-Sí, terminé la secundaria y estudié un tiempo inglés. 

-¿Tenés pensado estudiar alguna otra carrera?

-Siempre está la chance. Imaginate que mi mamá es abogada y siempre insistió mucho con los estudios. 

-¿Tu mamá no quería que fueras jugador de fútbol?

-Jamás se opuso. Es muy futbolera y me va a ver siempre. Imaginate que mis dos abuelos maternos me van a ver a todos lados desde que empecé a jugar en la liga local. Gracias a Dios, este debut tenía también ese condimento sentimental porque mi abuelo me decía: ‘ojalá te toque jugar antes de que me muera’. Por suerte también cumplí su gran deseo. 

-¿Cómo te enteraste que ibas a debutar con el Rojo?

-Luego del almuerzo del sábado, estaba acostado y golpean la puerta de la habitación y atiende mi compañero Juan Andrada. ‘Te buscan’, me dice. ¡Dale, bolú!, ¿quién me va a buscar? Era Sallei. ‘Andá a la habitación del Gato’, me dijo. Pensé que me iba a decir que estaba bien, pero que todavía no era el momento. Y cuando iba por el pasillo me cruzo a Alex (Oldrá) y me dice ‘¡suerte, rompela!’. Cuando entré a la habitación, el Gato me confirmó que jugaba y hablamos del partido. Al primero que le avisé fue a mi viejo y me puso más nervioso porque no paraba de llorar, je. Para mí fue un acierto que el Gato me lo dijera el mismo día del partido porque si me enteraba antes, me iba a comer la ansiedad toda la semana. 

 

-¿El otro día en Paraná Godoy Cruz ganó el partido por tus intervenciones?

-Me sentí muy cómodo, pero la verdad es que si no era por el equipo claramente no hubiésemos ganado el partido. 

-¿El cabezazo de Ávalos fue la tapada más difícil?

-Fue la más violenta y la que necesitó de más reacción, pero otra muy complicada fue una de Rosales, que le pegó de afuera del área, me picó antes y la saqué para el costado con las dos manos. Fue bastante difícil porque la cancha estaba mojada y me agarró a contrapierna.

-Mendoza se transformó en una fábrica de arqueros. Andrada, Lucchetti, Torrico, Ibáñez, Moyano, Pozo... ¿Sonás con integrar la lista?

-Sí, obviamente que sueño con eso. Y sería un orgullo que en un futuro me nombren entre todos esos grandes arqueros, pero soy consciente de que recién llevo dos partidos en primera y falta mucho para eso. 
 

Padre y DT: de la satisfacción al aprendizaje

“Nunca quise ser un papá bobo”, confiesa Aldo Bolado, papá de Juan y reconocido entrenador del fútbol mendocino. Además de dirigir el Centro de Especialización de Fútbol e Investigación Mendoza, fue Coordinador de los Juveniles de la Lepra y DT del plantel pofesional en la B Nacional, donde dirigió nada menos que a Ariel Ortega. También trabajó en Huracán Las Heras (ascendió al Federal B), Luján, Gutiérrez y Argentino. “Lo de mi hijo, además de ser una satisfacción como padre, también me dejó una enseñanza como entrenador. Hay que conocer en profundidad lo que piensa un chico, porque cada uno tiene un sueño y los entrenadores tenemos que estar preparados porque sabemos dónde empieza, pero no sabemos dónde termina”, comenta Aldo, quien además de aportar que la chance de debutar en la Superliga a su hijo “le llegó en el momento justo porque viene trabajando desde hace mucho tiempo”, contó que cuando era chico no quería que Juan Cruz fuese futbolista: “Prefería que fuese abogado o médico, pero me di cuenta de que uno no puede decidir sobre los hijos y que él no iba a ser feliz”. 

Padre y formador. Con Aldo, su papá, Juan dio sus primeros pasos cuando era apenas un niño. | José Gutiérrez / Los Andes

Perfil

Juan Cruz Bolado

Fecha y lugar de nacimiento: 22/07/1997, en Mendoza. 

Puesto: Arquero. Debut: 09/11/2019, en Godoy Cruz 1 - Independiente 2. 

Trayectoria: Inferiores, Reserva de AFA y Primera División de Godoy Cruz. 

Familia: Aldo (padre), Viviana (madre) y Martina (hermana).