Fincas Sábado, 14 de diciembre de 2019 | Edición impresa

Juan Castellano “Hay dos líneas de acción para dejar de depender del precio internacional"

El ingeniero se dedica a la producción olivícola y dirige un grupo de equipos técnicos que incluye a empresarios de Mendoza y San Juan.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

Más allá de las cámaras empresarias, referentes de diferentes sectores agropecuarios del país conforman grupos técnicos para compartir experiencias y colaborar en la toma de decisiones. Bajo ese objetivo se conformaron los 218 grupos CREA en todo el país, distribuidos en 19 regiones. 

Mendoza pertenece a la región de Valles Cordilleranos, dirigida por Juan Pablo Castellano, que abarca desde San Rafael hasta Cafayate. La división incluye nueve grupos (seis de vid, dos de olivos y uno de nogales) que se encuentran en Mendoza, San Juan, Catamarca y La Rioja.

 

Castellano conversó con Los Andes sobre la situación de la olivicultura en el país y las posibilidades de crecimiento hacia el futuro.

-¿Qué proyecciones tienen para esta temporada? 

-Acaba de terminar la floración y estamos en el cuaje de la fruta. Cuando hay fruta, se renueva la esperanza. Estamos en el momento de espera que se da entre marzo y abril, cuando empieza la cosecha. Tenemos la esperanza de que los precios internacionales mejoren, porque somos dependientes de ellos, en la medida en que el 90% del aceite argentino se exporta.

 

España es el mayor productor mundial (50%), y con ese volumen es el principal formador de precios. Además, el consumo per cápita de los países mediterráneos productores ha decaído (y esos productos se destinan ahora a la exportación). Por otro lado, hubo dos buenas cosechas que hicieron descender el precio del aceite. Esperamos que el consumo aumente, para que eso tracciones los precios.

 

-¿Qué precios se manejan a nivel internacional y qué alternativas hay para dejar de lado esa dependencia de los países formadores de precios?

-España está en plena temporada. Tienen cosechas tardías, así que recién están empezando y no se puede hablar de precios todavía. Lo que sí nos tiene en vilo son las políticas que tome Brasil con respecto a los productores extra Mercosur de aceitunas de mesa, porque ahí estaríamos compitiendo contra Egipto, que puede manejar precios puestos en Brasil iguales a nuestros valores de exportación. 

 

Por otra parte, existen dos líneas posibles para aumentar la rentabilidad. Una de ellas va de la mano de la alta tecnificación del cultivo y la mecanización, plantando un pequeño pul de variedades que se adaptan a ese sistema, lo que da un aceite de oliva no muy sofisticado desde sus características organolépticas. 

La otra variable se enfoca en los pequeños productores. El nicho está en la alta gama, en aceites diferentes, ya sea por el perfil varietal o el modo de elaboración y eso tiene mercados en sectores con un alto nivel de consumo, como Estados Unidos, y los emergentes de Asia, especialmente Japón, ligado a un concepto de salud. 

 

-¿El aumento del dólar los benefició a la hora de incrementar la rentabilidad?

-La mayoría de nuestros insumos están dolarizados. La competitividad del dólar es relativa y el precio internacional está deprimido y eso nos juega en contra, pero las retenciones fueron una piedra más en el camino. 

-A nivel interno, ¿se consume aceite de oliva? 

-Lamentablemente Argentina consume muy poco, alrededor de 250 cc., no más de una botellita per cápita al año, que es casi la cuarta parte de lo que consume Chile, que hace dos décadas atrás estaba en los mismos niveles de consumo que tenemos nosotros. 

 

A nivel mercado interno hacen falta políticas activas de promoción del consumo, pero estas no deben enfocarse solo desde lo gourmet, porque eso sería hablar de una cuestión suntuosa. En un momento de crisis, como la que atraviesa nuestro país, no suena prioritario, pero si lo vemos desde el punto de vista de la salud, los beneficios que tienen los polifenoles y las vitaminas que aporta, sería importante incrementar su consumo. 

 

Perfil

Juan Pablo Castellano (52). Ingeniero Coordinador de la región Valles Cordilleranos del movimiento CREA, es productor olivícola en San Juan y presidente de la cámara sectorial de esa provincia, pero se refirió en esta entrevista a las generalidades del negocio y prefirió dejar su marca de lado