Arquitectura Miércoles, 16 de octubre de 2019

Jardines verticales, libres de mantenimiento

Su utilización como elemento decorativo y funcional se ha popularizado con el paso de los años y el desarrollo de nuevos sistemas.

Por Prof. Claudio Doratto, www.claudiodoratto.com

Grandes o pequeñas superficies son revestidas con distintos tipos de plantas que, en mayor o menor medida, requerirán de cuidados y controles periódicos para asegurar la belleza y la salud del jardín.

Sistemas de jardinería vertical con sustrato requerirán que se evalúe el estado de éste, y el buen funcionamiento del sistema de riego.

Sistemas hidropónicos necesitarán controles frecuentes de las soluciones nutritivas, sus correcciones o reemplazo y un control más que detallado del sistema de irrigación, que aquí es fundamental en la vida del jardín. Una falla en éste determina daños y pérdidas de plantas en un perííodo muy breve de tiempo.

En tanto, los sistemas con musgo sphagnum son los que menos atención nos demandan, ya que prácticamente lo único a controlar es el buen funcionamiento del sencillo sistema de riego.

Todos ellos contienen un importante número de plantas por metro cuadrado que requerirán en mayor o menor medida de podas, limpieza de hojas y flores secas, reemplazo de aquellas que no prosperen apropiadamente o mueran. También controles fitosanitarios por si aparecen plagas o enfermedades y más.

Cada una de estas tipologías de jardinería vertical tiene sus virtudes y sus limitantes. Permiten el trabajo a gran escala y se adaptan a diferentes condiciones climatológicas, como también de luminosidad, con una conveniente selección de plantas.

Pero si no deseamos tener un jardín que nos insuma tiempo de mantenimiento o no queremos contratar un servicio especializado tenemos otras opciones, aunque menos atractivas para quienes nos gustan los seres vivos, no requerirán de que estemos pendientes de ellos.

La menos encantadora para mi gusto es aquella en la que las plantas, flores y alfombras de césped son de materiales sintéticos como plásticos o telas. Con los años las diferentes empresas que producen este tipo de productos han logrado imitaciones muy precisas.

Con ellas podremos revestir estructuras tanto de interior como de exterior, asegurándonos en esta segunda opción que no estén dispuestos en paredes de insolación directa si deseamos que nos duren muchos años con el mismo aspecto.

La opción más natural son aquellos cuadros vegetales o jardines verticales con plantas conservadas. Una “planta conservada” es un vegetal (hoja, flores, musgo o planta entera) a la que se le realiza un tratamiento que reemplaza el agua contenida por una solución que logra mantener ese aspecto natural y con vida.

La solución empleada está realizada con productos de origen natural, por lo que no son contaminantes y permiten que el material vegetal dure con el aspecto de recién cortado por mucho tiempo, siempre que no se lo exponga por perí}iodos prolongados al sol y la intemperie.

¿Qué ventajas tienen los jardines de plantas conservadas?

-No requieren de riego.

-No requieren de iluminación adicional para las plantas.

-El aspecto morfológico y estructural no varía a lo largo del tiempo.

-El único mantenimiento que necesitan las plantas es eliminar el polvo que se les deposite.

-Permite cubrir superficie curvas y planas.

-Pueden incluso usarse para cubrir cielorrasos.

¿Qué desventajas tienen?

Son sólo para uso interior. Se debe evitar la exposición directa al sol y la alta humedad ambiente.

¿Cómo se instalan?

Normalmente se realizan módulos sobre los cuales se adhiere el musgo y las partes vegetales que usemos, como hojas de helecho, ramas y demás elementos.

Luego se montan estos módulos en la pared, techo, superficie de una mesa o tabiques.

Si la superficie es curva, se monta la estructura de soporte y se pegan allí el musgo y las plantas, siguiendo el diseño creado.

Espero que la información te haya sido de utilidad. Si querés un jardín vertical en tu casa podés elegir entre uno formado con plantas vivas, otro con plantas conservadas o plantas artificiales. Estos últimos “libres de mantenimiento”.