+ Deportes Lunes, 22 de abril de 2019 | Edición impresa

Itaka Corro: un campeón con mucha clase

Hace 41 años, Hugo Pastor lograba la tercera corona mundial para Mendoza.

Por Sergio Faria - sfaria@losandes.com.ar

Muy a pesar de que había dado claras señales de su calidad, estilo y pegada, luego de ganarle de manera excepcional, en el estadio Nacional de Lima, por puntos al peruano Marcelo Quiñones y se consagró campeón Sudamericano mediano, nadie le tenía mucha fe a Itaka Corro.  

El histórico y emblemático púgil del Gimnasio Luis Angel Firpo y uno de los pupilos más brillantes que tuvo el recordado entrenador, Don Diego Corrientes (Rodríguez), no dejaría dudas de su grandeza.

 

Pese a todo y contra todos los males de este mundo, Hugo Pastor Corro, un 22 de abril de 1978 se consagró bicampeón mundial del Consejo y la Asociación de Boxeo (CMB y AMB).  

Hace 41 años, una nublada tarde en San Remo, Italia, después de 15 rounds, el mendocino  vencía por puntos al colombiano, Rodrigo Valdés y se coronaba monarca frente al asombro del mundo.

 

Exponiendo su estilo depurado el cual quedó reflejado en peleas memorables.  

Y, de esa manera se calzaba la corona de los mediano que había dejado vacante, uno de los colosos del boxeo argentino, Carlos Monzón.

Una categoría en la que sólo reinaban los mejores.  

 

Itaka Corro fue el tercer campeón mundial que tuvo Mendoza y el único en portar el famoso cinturón “Verde del Consejo Mundial”.  

Tuvo una carrera vertiginosa el pupilo de Diego Corrientes, quien comenzó sus pasos profesionales en el Firpo de calle Federico Moreno a los 20 años. Luego, se trasladaría a la mítica esquina de Salta y Corrientes de la Cuarta Sección, donde hoy, da clases su hermano, Osvaldo Corro, que también fue campeón Argentino y Sudamericano.

 

En tan sólo tres años, Hugo Pastor llegó a ser campeón del mundo, en una época en la que se respetaba el escalafón (ranking). “No cualquiera era campeón del mundo en esa época. Tenías que ocupar un lugar en el escalafón de los 10 primeros para ir  subiendo lugares hasta ser retador”, contaba en su momento a Más Deportes, el ex campeón mundial.  

Quizás una de las muestra de entereza más grande de Hugo Pastor fue cuando tuvo que combatir por el título Sudamericano en Lima, Perú. Allí, en un estadio colmado  enfrentó al ídolo peruano, Marcelo Quiñones el 9 de mayo de 1977. Ganó ampliamente. Tras el combate, que le dio el pasaje para pelear por la faja mundial, Itaka estalló en sólo llanto. Es que, previo al viaje (a Perú)  había fallecido su padre a quien  le dedicó el título.

 

Hugo “Itaka” Corro sólo defendió en tres ocasiones la corona; la primera frente al norteamericano Ronnie Harris (en un combate excepcional). La segunda (revancha) ante Rodrigo Valdés y en la tercera resignó su faja, de manera increíble,  frente al italiano Vito Antuofermo, el 30 de junio de 1979.

La noche que  deslumbró en el Luna 

Hugo Pastor nació el 5 de noviembre de 1953, en La Consulta, San Carlos, en la denominada Finca Furlotti. Luego su familia se trasladó a Tunuyán, donde comenzó su carrera como amateur y donde realizaría varios combates profesionales.

 

Provenía de una familia numerosa y muy humilde. Su sueño era ser el mejor del mundo.  

Como campeón, la mejor pelea de Itaka Corro fue la que sostuvo ante el norteamericano, Ronnie Harris. Una combate para enmarcar en el historial.

 

Harris venía invicto era un púgil muy técnico y que había sido campeón mundial amateurs, además de zurdo y buena pegada. La noche del 5 de agosto de 1978, Corro puso el Luna Park a sus pies, luego de ofrecer una cátedra boxística