Mundo Club House Martes, 15 de enero de 2019

Reinventarse a través del interiorismo

Te invitamos a descubrir el resurgir de una casa mendocina desde sus interiores.

Por Redacción CH

Por Dis. Int. Florencia Suarez Apatye

Una vivienda que necesitaba resurgir desde sus interiores fue la idea disparadora de la interiorista Laura Lacroix para llegar a un nuevo destino: reciclar los espacios, aportarle amplitud y darle carácter a las piezas de arte existentes para obtener un sitio diferente con aires nuevos y destacados.

Una de las ventajas que dan los trabajos de interiorismo pasa por la posibilidad de rehacer el camino transitado. Esto, porque después de un tiempo de vivir en la casa, podemos reinventar el hogar aportando aires nuevos y "volver a comenzar", tal como muchos eligen hacerlo con la llegada de la primavera.

Es el caso de la vivienda que hoy presentamos en la que -luego de habitarla durante varios años- se decidió que era momento de cambiar. En este contexto, se modificó el estilo, se mejoró la iluminación, se generaron nuevos espacios y se pusieron en valor las piezas de arte que ya existían.

Con sencillas -y no por ello menores- obras de remodelación se transformó la esencia decorativa que envolvía a la casa para convertirla en un espacio diferente con aroma a estreno.

Fino detalle

De las sillas restauradas con un tapizado de seda natural y estructura de madera en tonos plata.

Amplio pero sutil

El estar principal presenta un espacio con dimensiones generosas tanto en su espacialidad como en el mobiliario utilizado.

Su paleta de colores se apoya en tonos que van del blanco hacia los grises para jugar con los distintos sectores y destacarlos a través de su claridad.

A esto se suma una mesa de vidrio que, si bien es de gran dimensión, se vuelve etérea gracias al material que la sustenta: el vidrio.

La distinción relajada

La mesa del comedor principal -especial y acogedor mobiliario que invita a compartir con amigos o familia momentos especiales- tiene un estilo formal pero relajado a la vez. Este último detalle lo aporta la gran lámpara de resina que cuelga sobre el centro y que permite que la luz sea difusa e íntima.

La formalidad y el toque distintivo, en tanto, se aprecia en la gran obra de arte sobre el muro de la cabecera.

Palpar la tranquilidad

Los dormitorios también fueron intervenidos en esta remodelación. El cuarto principal continúa con la paleta de tonos de grises en diversas intensidades y texturas.

El capitoné, como técnica de tapicería, es aquí el recurso utilizado tanto en el espacio general como en los detalles. De este modo, se aplica desde el muro hasta los almohadones.

Sobre la pared lateral, una pieza de arte se luce y acompaña el espacio.

El lugar para compartir

En el espacio contiguo al comedor se ubicó un sector que es, tal vez, el más utilizado a diario debido a la calidez que emana y a que se muestra descontracturado.

Los esbeltos sillones bergere de respaldos altos y almohadones de mimbre donde sentarse frente al calor del hogar, convierten a este ambiente, sin duda, en el preferido a la hora de compartir grandes momentos distendidos y de disfrute.

Como en pétalos de rosa

El dormitorio de las niñas tiene un estilo romántico con su rosa furioso, a lo que se suman las dos camas tapizadas y el capitoné en los mismos colores que los muros.

En el centro, también se destaca una pequeña obra de arte.

La hora del juego

En la parte más íntima de la casa, los niños también tienen su espacio para dejar volar la imaginación y desplegar sus juguetes. Por este motivo, el ambiente aquí gira en torno a dicha función y cuenta con muebles que permitan guardar pero que también den lugar a la diversión.

Los “súper” colores del muro entelado, además, le dan un estilo muy divertido al espacio.