Por los Departamentos Lunes, 1 de julio de 2019

Intercambio: alumnos de Ñacuñan llegaron hasta el Manzano Histórico

Con objetivo de integración, se llevó a cabo una jornada de actividades en el paraje de Tunuyán.

Por Redacción LA

Alumnos de Ñacuñan fueron recibidos por estudiantes de la escuela Manuel de Olazábal, de Tunuyán. Esta jornada se llevó a cabo en el marco de las actividades de Educación Ambiental que integran a los alumnos de las comunidades que habitan dentro de las Áreas Naturales Protegidas de la provincia.

La Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial, a través de la Dirección de Recursos Naturales Renovables, organizó un viaje de estudios al Manzano Histórico para los alumnos de la Escuela Nuestra Señora del Carmen de Cuyo, ubicada dentro de la Reserva de Biosfera Ñacuñán en el departamento de Santa Rosa. Anteriormente los alumnos habían visitado el Parque Cordón del Plata, Puente del Inca y el Parque Provincial Aconcagua.

 

Los alumnos de la escuela Nuestra Señora del Carmen de Cuyo, junto con sus docentes y Guardaparques de Ñacuñán, fueron recibidos en el Área Natural Protegida Manzano Histórico por los Guardaparques y los alumnos de la escuela Manuel de Olazábal, ubicada dentro de la Reserva tunuyanina. Allí compartieron una merienda y relataron la experiencia de ser alumno en una escuela del desierto y en una escuela de oasis de montaña, intercambiaron relatos y anécdotas relacionados a la vida de ambos grupos dentro de las reservas naturales y hasta aprendieron leyendas y mitos de cada una ellas.

Luego los alumnos de Ñacuñan realizaron una visita guiada por el Museo Sanmartiniano y el monumento, para luego pasar por la Estación de Piscicultura y la Seccional de Guardaparques. También realizaron senderos interpretativos donde aprendieron sobre la fauna y flora del lugar y la importancia de las reservas de recurso hídrico de Portillo – Piuquenes.

Ñacuñan en 1961 se declara Reserva Forestal por Ley Provincial 2821, abarcando aproximadamente 12.300 hectáreas, con el objetivo de la recuperación del bosque de algarrobo y la investigación biológica.

Inicialmente fue administrada por el Iadiza (Instituto Argentino de Investigación de las Zonas Áridas) y posteriormente se suma la Dirección de Recursos Naturales Renovables. Es la primera reserva creada en la provincia de Mendoza, bajo la denominación de Reserva Forestal, con el propósito de proteger el bosque de algarrobos que había sido sometido a una fuerte explotación en el primer cuarto del siglo XX, con el fin de utilizarlo para abastecer de productos madereros como leña, carbón, postes y al alumbrado de la ciudad de Mendoza.

 

Su nombre deriva de la lengua pehuenche neyku-ñan, nombre del último cacique de Malargüe aliado de San Martín, cuyo significado es “águila blanca”.

Desde su creación, el principal objetivo ha sido la protección de distintos ecosistemas del bosque abierto de Prosopis flexuosa o algarrobal, como también la conservación del suelo y de las especies autóctonas vegetales y animales en condiciones naturales.