Mundo Martes, 23 de julio de 2019

Increíble: hallan "barco desconocido" de unos 500 años bajo las gélidas aguas del Báltico

Estudian su perfecto estado de conservación. Los secretos de una embarcación que data de la época de Cristóbal Colón en América.

Por Redacción LA

Una embarcación de la era renacentista lleva aproximadamente unos 500 años bajo el mar Báltico. Se trata un barco que se hundió cerca del mismo momento en que Cristóbal Colón iba camino a América la primera vez. Esta embarcación está llamativamente bien conservada gracias al agua gélida, informó La Nación.

En 2009 hallaron la primera pista de que estaba ahí, cuando una revisión sonar de la Administración Marítima de Suecia encontró un punto anómalo en el lecho marino. A principios de este año se introdujo una cámara robótica operada por un equipo comercial que estaba buscando un gasoducto: avistó una masa enorme en vez del lecho típico.

 

Un equipo internacional de científicos bajó robots submarinos en marzo pasado para explorar y documentar lo que resultó ser la embarcación. "Es algo increíble", dijo Rodrigo Pacheco-Ruiz, arqueólogo de la Universidad de Southampton que estuvo a cargo de la investigación. "Seguimos un poco atónitos".

La falta de oxígeno en las profundidades heladas de ese mar suelen mantener lejos a las criaturas que se comen la madera de barcos naufragados. Los mástiles y tablas en ocasiones se desintegran hasta volverse parte del lodo del lecho después de siglos de desgaste y los colonizadores acuáticos.

Sin embargo, la embarcación en el Báltico, cuyo hallazgo fue dado a conocer el 22 de julio, seguía prácticamente intacta cuando la encontró el equipo, que incluye a varios doctorandos.

El casco estaba preservado desde la cubierta hasta la quilla, al igual que los mástiles y parte del cordaje del barco. En la cubierta aún estaba un pequeño barco de madera pensado para llevar a la tripulación desde y hacia la embarcación más grande.

También estaban a la vista varios artículos que pocas veces se han observado en tal estado, como una bomba de sentina de madera y un cabrestante, un cilindro amplio usado para recorrer el largo de una cuerda. El ancla también seguía ahí; su presencia sirvió para estimar la fecha del naufragio: Pacheco-Ruiz dijo que sucedió a finales del siglo XV o principios del siglo XVI.

Es probable que el navío fuera una embarcación de mercancía y no una de guerra, pero aún así contaba con cañones sobre pivotes, una "prueba de las tensiones" marítimas en ese momento, de acuerdo con el comunicado sobre la expedición.

 

El barco naufragado parece tener entre 15 y 18 metros de largo. En comparación, se cree que la Santa María de la expedición colombina era de unos 18 metros y que la Niña y la Pinta eran de unos 15 metros.

Todavía no se determinan el origen ni nombre de la embarcación, por lo que ha sido apodado Okänt Skepp, "barco desconocido" en sueco.