+ Deportes Domingo, 21 de julio de 2019 | Edición impresa

Increíble: el Azul perdió en la última bola

En el tercer minuto de adición, el mendocino Moreno convirtió el gol de la victoria de Lanús, que durante todo el partido chocó con Aracena.

Por Redacción LA

De no creer, Lepra. En el tercer minuto de tiempo adicionado, el mendocino (nacido en Chapanay) Marcelino Moreno puso el pie izquierdo y le dio la victoria y la clasificación a octavos de final a Lanús, que derrotó merecidamente a un Independiente que casi logra la hazaña de llegar a los penales gracias a las intervenciones salvadoras de su arquero, Cristian Aracena. 

A los azules se les escapó la chance de llegar a una definición por penales en la que podría haber pasado cualquier cosa. 

 

Desde el comienzo del partido quedó bien claro cómo sería el trámite: el renovado Independiente Rivadavia, que venían de hacer una muy buena campaña en la B Nacional (llegó hasta las semifinales del Reducido por el segundo ascenso a la Superliga y cayó ante Sarmiento de Junín) se reconoció inferior a Lanús, Por eso, plantó una línea de cuatro y otra de cinco y dejó a Sergio González solo en la ofensiva. El elenco mendocino apostó a defender su arco. Vale aclarar que en este receso Independiente Rivadavia perdió a varios de sus futbolistas más importantes (Federico Castro, Nicolás Dematei, Mauricio Asenjo y Daniel Imperiale, entre otros) y cambió de entrenador: Luciano Theiler reemplazó a Gabriel Gómez, quien emigró a Mitre de Santiago del Estero

 

La responsabilidad era de Lanús, obviamente. Y el equipo de Luis Zubeldía la asumió. Aunque se nota que el motor recién está dando arranque. Agustín Rossi debutó en el arco y Ezequiel Muñoz en la zaga. Y de mitad hacia adelante el equipo fue (salvo algún detalle) el ideal de lo que se verá esta temporada. 

 

El primer tiempo se fue sin una sola situación de peligro. Porque Lanús entraba en el embudo de la Lepra y ni Marcelino Moreno ni Lautaro Acosta lograban gambetear el bloque defensivo ni abastecer al “Pepe” Sand.

La única que generó el Granate fue por intermedio de “Laucha” Acosta, quien se elevó para meter un cabezazo bombeado que exigió la volada del arquero Cristian Aracena, quien lentamente se fue erigiendo en la figura de Independiente Rivadavia y del partido. 

 

Tras un primer tiempo aburrido y más equilibrado en las acciones, en el complemento el Granate salió con todo a atacar a Independiente Rivadavia y desde el primer minuto generó no menos de cinco situaciones claras para abrir el marcador, pero se encontró con un inspiradísimo “Pity” Aracena, quien se convirtió en una muralla que devolvió todo lo que le tiraron y Lanús no la pudo meter. El arquero un mano a mano a Lucas Vera, otro remate de zurda de Lautaro Valenti que pedía ángulo y un cabezazo cruzado a Quignón. 

 

Con el Azul (ayer de blanco) tan atrás la pregunta era inevitable: ¿lograría aguantar y llegar a los penales? Lamentablemente, la respuesta fue negativa porque en la última bola de la noche, Moreno puso el botín zurdo y la colocó junto al palo derecho. ¡Una pena!