Policiales Sábado, 4 de abril de 2020

Imputaron y enviaron a la cárcel al detenido por el “crimen del callejón” en Tunuyán

Un joven de 23 años fue imputado por el homicidio de Gerardo Rivamar, ocurrido el jueves. También lo sancionaron por violar la cuarentena.

Por Mario Ferreyra - Especial para Los Andes

El único detenido por el asesinato de Gerardo Rivamar (49), ocurrido la noche del último jueves en Tunuyán, fue imputado y trasladado al penal de Boulogne Sur Mer.

A Gianfranco Sosa Pacheco (23) se le atribuyen los delitos de homicidio simple y lesiones simples dolosas por la puñalada en el pecho de Rivamar y por los cortes que le provocó al hermano de la víctima fatal en una mano. Sumó una tercera imputación por violar la cuarentena obligatoria.

Para la Justicia del Valle de Uco está comprobado que existían conflictos previos entre los hermanos Sosa Pacheco. El que esta detenido es Gianfranco, pero los pesquisas sostienen que junto a su hermano Fernando, primero agredieron a Juan Antonio Rivamar -hermano del fallecido-, quien resultó con serias lesiones en sus manos. "Juan Antonio fue atacado la noche del jueves con puntas y palos. En ese momento Gerardo Rivamar acudió a la ayuda de su hermano y, lamentablemente, perdió la vida horas más tardes”, confió un pesquisa.

 

De acuerdo a la reconstrucción del caso, cuando Gerardo Rivamar acudió en la ayuda de su hermano, Gianfranco Sosa le dio un puntazo, que le perforó el corazón. La víctima se desplomó en el cruce de ruta 40 y Santilla, frente al barrio Unión, colindante al asentamiento Monasterio.

Gerardo, conocido como “El Flaco”, fue trasladado al hospital Scaravelli y murió cerca de las 23.30 del jueves por un shock hipovolémico por la gran cantidad de sangre que había perdido.

Gentileza / InfoUco

El fallecido vivía en un barrio muy humilde y, para ingresar a su precaria vivienda, debía pasar por un callejón, que diariamente varios jóvenes del lugar se disputaban como propio. Todo comenzó y terminó por la disputa de quien mandaba en ese callejón.

Es importante destacar la tarea del jefe de fiscales del Valle de Uco, Javier Pascua, y del fiscal Jorge Quiroga, que en menos de 48 horas junto al equipo de Investigaciones de la Policía de Mendoza, han logrado esclarecer un caso que parecía por demás complejo y pese a las restricciones que hoy existen por la pandemia de Covid-19.

En la jornada de este sábado el presunto asesino ya se encuentra en la cárcel de Mendoza.