Policiales Sábado, 22 de febrero de 2020 | Edición impresa

Imputaron a “El cordobés” por el crimen del jubilado en el barrio Trapiche

David Heredia era amigo de Aldo Toledo, el hombre de 65 años que fue hallado asesinado en su casa de Godoy Cruz.

Por Ignacio Zavala Tello - izavala@losandes.com.ar

Tras pasar sólo unas horas en Mendoza, David Heredia -conocido como “El cordobés”- fue imputado por el asesinato de Aldo Toledo, el jubilado de la AFIP ultimado por más de 10 puñaladas en su casa del barrio Trapiche el 8 de febrero pasado.

Cerca de las 12 del viernes, Heredia fue trasladado a la Unidad Fiscal de Homicidios, donde la fiscal Claudia Ríos Ortiz lo imputó por homicidio simple. El hombre había llegado en horas de la madrugada escoltado por una comisión policial desde Córdoba, donde fue capturado el martes pasado.

 

Ya en el despacho de la fiscal, el acusado se abstuvo de declarar, luego de haberse comunicado con su defensor oficial. La fiscal indicó que, entre las pruebas que se suman en contra de Heredia en el expediente, está el horario en que estuvo con Toledo.

Ignacio Blanco / Los Andes

gún testigos, cerca de las 21 del 7 de febrero “El cordobés” estuvo en casa de la víctima.

Además, el celular del ahora imputado había quedado en el lugar del hecho, por lo que fue secuestrado y revisado para extraer pruebas. Así se constató que con el jubilado habían mantenido varias conversaciones y habían acordado reunirse.

La pesquisa continuará con el cotejo de huellas dactilares encontradas en la escena del crimen.

“El cordobés” era amigo del jubilado de 65 años que fue hallado asesinado en su casa de calle Larrea al 1600 de Godoy Cruz. Tras el hecho, Heredia escapó a la capital de su provincial natal en un auto. Ese vehículo habría generado una disputa entre ellos, lo que se investiga como móvil del homicidio. 

 

Heredia cayó en Córdoba mientras caminaba por la calle. Estaba viviendo en casa de un pariente. Había quedado en la mira de los investigadores luego de que allegados a Toledo lo señalaran como una de las personas que solía estar con el fallecido en su casa.

Además había realizado trabajos de metalurgia para la víctima. 

 

Los pesquisas creen que era tal el grado de confianza entre la víctima y el imputado que el jubilado habría llegado a prestar dinero al “Cordobés” para que se comprara un Chevrolet Corsa. Se cree que Toledo pagó el vehículo y se quedó con la documentación hasta que su amigo le devolviera el dinero. Pero el acusado reclamaba los papeles y esto habría motivado un conflicto.