Sociedad Viernes, 16 de noviembre de 2018 | Edición impresa

Idearon un biocombustible con aceite reciclable

Se trata de tres adolescentes de 12 y 13 años, estudiantes de la escuela de Niños Cantores. Comenzaron hace un año.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

Tomás Zogbi (13), Marcos (13) y Federico (12) Céspedes -estos últimos primos entre sí- son mendocinos y estudian en la Escuela de Niños Cantores. Luego de más de un año de trabajo y tras varios intentos de prueba - error, los chicos lograron crear un biocombustible de baja contaminación y de uso apto en distintos motores.

Los amigos dieron rienda suelta a su creatividad y pusieron en práctica sus conocimientos en el laboratorio de ciencias del espacio Infinito por Descubrir (IxD) durante el último año. Y, además del aporte eco friendly para el medio ambiente -teniendo en cuenta que se trata de un combustible que contamina menos que los fósiles; les sirvió para descubrir una nueva pasión: las ciencias.

 

"Empezamos a ver qué podíamos hacer. Queríamos hacer algo ecológico y con material reciclado, y un profesor nos dio la idea de usar aceite. Empezamos a averiguar en internet y nos dimos cuenta de que podíamos usar aceite", destacaron los amigos en la puerta de su escuela.

Ignacio Blanco / Los Andes

"El proyecto empezó el año pasado, cuando todavía IxD estaba en el Le Parc (actualmente está en el Polo TIC de Godoy Cruz). Apenas llegaron, los 3 chicos tenían una orientación más hacia lo artístico y musical. Pero mostraron inquietud por las ciencias y terminaron fascinados", destacó el coordinador local de IxD en Mendoza, Pablo Navarro Lehoux. 

"Cayeron con muchas inquietudes y ganas de hacer cosas que les diviertan. Y en el laboratorio se encontraron con facilitadores que les contaron sobre los biocombustibles. A los chicos les gustó que se trate de un proyecto con conciencia ambiental y que apunte al cuidado del planeta", resumió navarro Lehoux.

Ni bien decidieron que su objetivo era trabajar en este proyecto, lo primero que hicieron los chicos fue llevar de sus casas un bidón repleto de aceites en desuso (materia prima clave para el biocombustible). Luego, por medio de internet y con acompañamiento de los profesionales del laboratorio comenzaron a investigar. Y tras casi 2 meses pruebas -con sus respectivos aciertos y errores-, finalmente lograron crear lo que buscaban.

 

"Fue un combustible que no contamina emanando tantos gases tóxicos como los fósiles- por ejemplo, la nafta-. Recurrimos al aceite usado para, de paso, evitar que termine tirándose a los lagos y a los mares. Porque es algo que suele haber mucho en las casas, la gente suele tirarlos por la bacha y eso va a parar al mar. La idea es no contaminar", resumieron los chicos con conciencia ambiental.

Ignacio Blanco / Los Andes

"Para hacer biodiésel, primero hay que filtrar el aceite 4 veces para sacarle toda la suciedad. Luego se mezcla soda cáustica y alcohol de 96 grados, y se forma etóxido de sodio. Luego eso lo mezclás con el aceite de cocina filtrado, lo mezclás con el agitador magnético y -por último- lo dejás reposar dos semanas", explicaron con la tranquilidad y el conocimiento de quien repite una receta de cocina.

 

"A medida que les dimos las herramientas en el laboratorio y que fueron entendiendo los procesos, logramos ver que empezaban a desenvolverse con mayor confianza en los procesos, en cómo hacer los procedimientos, qué herramientas usar, y qué protocolos de seguridad específicos debían cumplir a la hora de experimentar", " detalló por su parte el facilitador del Laboratorio de Ciencias, y uno de los guías del proyecto,  Damián Antuyén.

"Los chicos fueron experimentando de a poco, probaron distintos materiales hasta llegar a los más aptos. Fueron trabajando de forma horizontal y colaborativa, y fueron experimentando distintas alternativas hasta que llegaron a una opción que se puede usar en un motor muy básico (no en el del auto, que es más refinado)", agregó Navarro Lehoux.

 

"Intentamos hacerlo 3 veces, y nos salió en la última. Se puede usar en distintos motores, aunque para usarlo en autos tienen que ser motores preparados especialmente", explicaron Tomi, Fede y Marcos.

Para Tomi no es la primera vez incursionando en las ciencias. "Me gusta mucho la química, la biología. Me veo estudiando algo de eso en la universidad", sintetizó. Fede, en tanto, descubrió el mundo de las ciencias y la experimentación con IxD y -aunque le gusta-, no ha descartado a la música como carrera. Marcos también descubrió este mundo durante el último año, y tampoco descarta nada.