Economía Miércoles, 22 de enero de 2020 | Edición impresa

Hubo récord de vuelos en el aeropuerto de Mendoza en 2019

Las low cost siguen traccionando el mercado, aunque hay incertidumbre respecto del escenario económico de este año.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

La liberación de la “banda mínima” y el ingreso de las low cost al mercado de transporte aéreo, marcaron un antes y un después en las estadísticas oficiales. Entre 2014 y 2019 se sumaron más de 5.600 vuelos, lo que significó un crecimiento del 37% en la cantidad de operaciones y permitió que se produjera un récord histórico en el aeropuerto El Plumerillo durante 2019. 

Según la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), en los últimos cinco años el aeropuerto más importante de Mendoza pasó de 15.208 a 20.839 vuelos anuales, con los que cerró el año pasado. No obstante, el despegue de la actividad fue en 2017 cuando al aeropuerto mendocino arribaron 17.715 naves, tras registrar dos caídas consecutivas del volumen de operaciones en los años 2015 y 2016 (14.758 y 12.173 vuelos, respectivamente). 

 

En los últimos dos años la curva siguió en aumento y entre 2018 (19.470) y 2019, se observó un crecimiento del 7% en la cantidad de aviones que pisaron suelo en el aeropuerto internacional de Mendoza. 

El impacto del dólar

Las fuertes subas de la moneda norteamericana los últimos años impactaron en el sector que tiene, en su mayoría, los costos dolarizados. Es que a comienzos de 2018 la moneda norteamericana cotizaba a $ 18,65 y en agosto pasó a costar $ 38,60 (107% de aumento). El año pasado avanzó un 63% más, hasta alcanzar los $ 63. Así, las aerolíneas tuvieron que adaptarse para afrontar los cambios, competir con las low cost y con costos más altos determinados por el tipo de cambio. 

“En cuanto a vuelos internacionales venimos de un contexto con un fuerte proceso de inflación y devaluación, durante el que además, la ultima administración no realizó un plan de inversiones en materia de flota internacional. Tanto es así que acabamos de devolver un avión A340 y el 16 de febrero se va otro. Nos quedamos con una flota corta para vuelos largos”, explicaron desde Aerolíneas Argentinas.

 

A nivel local, fuentes de la aerolínea de bandera nacional señalaron que, “en cabotaje, la cantidad de pasajeros creció con la perforación de la banda tarifaría mínima que provocó una desregulación del mercado y un sobredimensionamiento de la oferta que dejó a casi todas las firmas quebradas. Tanto es así que Avianca ya no vuela, y Norwegian anunció que se va del país. También Andes está quebrada y el resto han quedado muy dañadas, incluida por supuesto Aerolíneas”, señalaron.

Desde Latam hicieron una valoración similar: “En los últimos años, el avión se transformó en un medio de transporte accesible e inclusivo, permitiendo mayor conectividad al país. No obstante, el contexto económico en Argentina y el impacto de la devaluación del peso, incidieron en la demanda. En consecuencia la Compañía inició un proceso de evaluación continua de rutas e itinerarios para lograr la sustentabilidad del negocio”.

“Bajo este contexto, durante 2019 el mercado internacional evidenció una caída de la demanda, mientras el doméstico la incrementó con un récord de ocupación de asientos aunque con tarifas medias bajas producto de la sobreoferta de vuelos”, analizaron desde la compañía. 

 

Impuesto País

Además de la devaluación, las empresas que realizan vuelos internacionales deben enfrentar el impacto del dólar “País”, que encarecerá sus costos de operación. Darío Ratinoff, gerente comercial de Jestsmart, comentó que el nuevo esquema los afectó, al igual que al resto de la industria, y que en la actualidad venden los boletos a Santiago (Chile) con un recargo del 30%. “De todas maneras, el tema más importante para los vuelos internacionales, y lo que encarece la tarifa, es las tasa de embarque porque puede significar el 50% del valor de un boleto”, explicó Ratinoff. 
 

Las perspectivas de las empresas para 2020
 

Pablo Ceriani, titular de Aerolíneas Argentinas, explicó que, para los próximos años, “la idea es trabajar en la recuperación de los destinos internacionales”. Para eso, señaló que “es necesario llegar a la próxima temporada con nuevos aviones y elevar la cantidad de máquinas para rutas internacionales, que hoy son tan sólo 10”. 

“En la medida que se avance en el rearmado y reconstrucción de la flota de largo alcance podremos analizar las necesidades del mercado y cuáles son los destinos más convenientes”, completó

En tanto que para JetSmart, una de las pocas que cerró un excelente 2019, la incorporación de Norwegian en su estructura les permitirá ampliar las operaciones sumando Aeroparque (hoy estructuran todas sus operaciones desde El Palomar) y continuarán con un enfoque doméstico.

“No competimos con Aerolíneas. Venimos a aportar un pasajero extra al mercado, uno que no volaba. Nuestra oferta es complementaria. Hoy tenemos muy buenas promociones (desde $ 1.099 el tramo) y vamos a seguir haciéndolo para que todos puedan volar por el país”, cerró Ratinoff, gerente comercial de Jetsmart, compañía que cierra el año con un total de 520.000 pasajeros y que inició sus operaciones el pasado 10 de abril. 

En tanto, desde Latam comentaron que 2020 se presenta con múltiples desafíos para la industria. Buscarán lograr un mayor equilibrio entre los costos e ingresos, para garantizar rentabilidad y sustentabilidad del negocio aerocomercial a largo plazo. “En este sentido, para lograrlo es imprescindible el trabajo mancomunado entre todas las partes que componen el mercado: Estado, empresas y gremios”, cerraron.