Sociedad Martes, 5 de febrero de 2019

Hay una nave extraterreste cerca de la tierra, según un prestigioso astrónomo de Harvard

Es un investigador consagrado, que tiene la certeza de que el fenómeno Oumuamua es en realidad una nave extraterrestre.

Por Redacción LA

Lo dijo oficialmente y dejó atónitos a todos sus colegas. No es una persona de ciencia menor. Se trata de Abraham Loeb, director del Instituto de Astronomía de la Universidad de Harvard. Firmó un paper increible: sostiene no solamente que no estamos solos en el universo, sino que es más que probable que en estos momentos "una nave espacial o parte de ella pueda estar volando más allá de la órbita de Júpiter". Incluso lo ha calculado con un sistema de complejas ecuaciones, según explicó él mismo a The Washington Post.

Es lo que este astrónomo llama “modestia cósmica”: la idea de que es arrogante suponer que estamos solos en el universo, o incluso que somos una especie especialmente especial, valga la redundancia.

El astrónomo lleva más de 30 años dado clases en prestigiosas universidades, y tiene publicados cientos de artículos sobre la naturaleza de los agujeros negros y las galaxias primitivas, entre otros temas, lejos de cualquier sensacionalismo.

Todo empezó a finales de 2017, cuando científicos de Hawái detectaron un objeto interestelar, muy rápido y brillante, y llegaron a la conclusión de que sólo podía proceder de una estrella. Lo bautizaron como Oumuamua, que en hawaiano significa explorador. Pero Loeb y su colega Shmuel Bialy no opinaban lo mismo, y publicaron un artículo en el Astrophysical Journal, en el que afirmaban que Oumuamua “es una vela luminosa, flotando en el espacio interestelar como un escombro de un equipo tecnológico avanzado”.

 

Así siguió una gran discusión: la mayoría de los científicos creen que Oumuamua es una roca o un asteroide desprendido de una estrella en fusión hace cientos de millones de años, o un cometa helado que deambula por el vacío interestelar. En cambio Loeb cree se mueve demasiado rápido para ser una roca inerte, y que se aleja del sol como si algo la estuviera empujando desde atrás. Esto lleva a pensar a Abraham que ya hay una nave volando por los alrededores.

Ni bien el científico lanzó esta temeraria acusación, colegas lo acusaron de sensacionalista y poco riguroso. Loeb no tiene miedo de que su peculiar visión del universo le cause problemas. “Lo peor que me puede pasar es que me liberen de mis tareas administrativas, y eso me dará aún más tiempo para centrarme en la ciencia”, dice Loeb, que asegura que “todos los títulos que tengo, puedo devolverlos. De hecho, puedo volver a la granja donde me crié".