+ Deportes Opinión Domingo, 11 de agosto de 2019 | Edición impresa

“Hay equipo” - Por Maxi Salgado

Argentina se vuelve de Lima 2019 con una gran actuación de los deportes de conjunto y Mendoza con una cosecha de medallas impresionante.

Por Maxi Salgado - msalgado@losandes.com.ar - Twitter: @maxisalgado

Los argentinos estamos llenos de cualidades, pero no sabemos jugar en equipo. Buscás por el mundo y descubrís artistas, científicos y deportistas destacados. Podés buscar en el área que prefieras y siempre encontrarás a argentinos que brillan. Entonces, evidentemente, lo que siempre nos ha costado, y nos está costando mucho más en esta última década, es armar equipos”.

Las palabras de Diego Simeone sorprendieron en el ámbito deportivo nacional y se contraponen con la realidad que los deportistas argentinos mostraron en los Juegos Panamericanos de Lima, dónde gran parte de las medallas de oro llegaron en los deportes de conjunto, lo que es una constante en el deporte amateur en los últimos tiempos.

Argentina tiene, históricamente, ausencia de deportistas que aportan cataratas de medallas en las actividades individuales, algo que siempre admiramos a Estados Unidos con nadadores y atletas superlativos o a Cuba que también supo sacarle rédito al talento individual. Es una cuestión de idiosincrasia. Los chicos no piden masivamente ir a aprender boxeo, natación o tenis. En sus inicios ven al fútbol, al rugby, al básquet o al hockey como el lugar ideal para desarrollarse. Después hay cuestiones geográficas, en Mendoza hoy está más fuerte el futsal, en San Juan todos quieren jugar hockey sobre patines. Hay muchos de ellos que forman parte de la currícula escolar y eso también ha sido importante para el crecimiento de los mismos.

Hasta ahora diez jugaron finales por el oro (rugby seven, sóftbol, fútbol femenino y masculino, básquetbol masculino, vóleibol masculino, balonmano femenino y masculino y hockey femenino y masculino) y eso no es un dato menor. Especialmente porque los Panamericanos son la gran prueba para saber dónde se está parado. Estar entre los mejores de la región te asegura ser, al menos, Top Ten a nivel mundial.    

Unos fueron oros, otros quedaron en la puerta, una situación que muchas veces tienen que ver con la suerte que en el deporte juega y mucho.

La catarata de finales, más allá de que muchos comiencen a buscar excusas como que Estados Unidos no llevó lo que tenía que llevar en básquet o en hockey, es una muestra de que estamos en un buen camino. 

Los argentinos ya nos acostumbramos a esperar medallas en este tipo de competencias, cuando antes sólo mirábamos como festejaban los otros.

Y en ese rumbo va Mendoza que ha tenido una cosecha importantísima de preseas. Desde esta columna veníamos advirtiendo que el deporte provincial estaba creciendo por debajo de la punta del iceberg y eso se está solidificando.

Las más de diez medallas ganadas tiene que ser un trampolín de cara al futuro. Es importante que los chicos comiencen a ver que es posible salir desde nuestra tierra y llegar a triunfar internacionalmente.

Hay que trabajar en equipo de ahora en más. Sacarle el jugo a la experiencia de estos héroes. Un dato que no debe pasar desapercibido es que hubo 14 mendocinos anotados y 12  se colgaron una medalla en el pecho. Una altísima efectividad. Ahí está el secreto. El deporte nacional y provincial no suele tener manteca para tirar al techo, entonces hay que saber bien donde poner los recursos.

Pueden quedar muchas cosas por hacer, seguramente, pero en lugar de quedarse en la queja, creo que hay que mirar para adelante y seguir trabajando en conjunto. 

Más allá de lo que opine el Cholo, estoy convencido que en Argentina, hay equipo.