Fincas Sábado, 29 de febrero de 2020 | Edición impresa

Gustavo Aliquó: “La Peronóspora se da donde está presente el inóculo”

El ingeniero agrónomo se refirió a las formas de combatir enfermedades y detalló avances en las investigaciones.

Por Mauricio Videla - mvidela@losandes.com.ar

La sanidad de los viñedos es uno de los ejes más importantes del negocio vitivinícola, pero no siempre se trabaja con la seriedad que merece por parte de los productores.

Gustavo Aliquó, responsables del Laboratorio de Viticultura del INTA, explicó cómo actúan las enfermedades, cómo se las puede prevenir y qué avances científicos se han logrado en el área.

Orlando Pelichotti / Los Andes

-En la provincia, ¿cuáles son las zonas más afectadas por la Peronóspera?

-Este año ha sido particularmente seco, por lo que las condiciones para ataques de Peronóspora han sido escasas. No se han reportado ataques graves de superficies considerables como para decir que ha sido un año en el que la Peronóspera haya afectado los viñedos. 

Contrariamente a lo que popularmente se cree, la Peronóspora se da en sitios donde está presente el inóculo (esporas latentes en suelo y hojas secas del viñedo), cuando esta cantidad de esporas es importante y si se dan las condiciones climáticas necesarias (años lluviosos), esta enfermedad se vuelve grave. 

Luego de un ataque importante de Peronóspera quedan muchas esporas latentes en el suelo y hojas secas del viñedo y si el siguiente año es nuevamente lluvioso es muy probable que nuevamente se produzcan ataques graves.

Es una enfermedad esporádica, que no depende tanto de la zona sino de las condiciones climáticas y de la cantidad de inóculo latente que pueda haber en el suelo del viñedo. Obviamente las zonas con climas húmedos y cálidos son más propensas a ataques, no solo de Peronóspora sino de otras enfermedades fúngicas graves de la vid, como Oídio y Podredumbres.

 

-¿Cuánto influyen las tareas culturales en la prevención de las enfermedades?

-Influyen bastante. Un buen control de las enfermedades se hace complementando el control químico con el control cultural. En el caso de las enfermedades criptogámicas como Peronóspora, Oídio y Podredumbres, una disminución del riego cercana a cosecha, control de malezas que no toquen el sector de racimos en el caso de espalderos,  aperturas de ventanas en parrales con mucha densidad de hojas y deshojes en zona de racimos en espalderos vigorosos, son labores que favorecen la ventilación y entrada de luz a la zona de racimos, evitando ambientes húmedos y sombríos que son los más propensos para el desarrollo de dichas enfermedades. 

-¿En cuánto contribuyen los trabajos germoplasmáticos en la sanidad de la vid?

-Las colecciones de germoplasma son bancos o reservorios de variedades que se resguardan evitando su extinción y con el propósito que en el día de mañana puedan ser útiles frente a una adversidad, como el cambio climático. Por lo tanto, es de suma importancia conservar estas variedades, muchas de ellas en desuso, a fin de mantener la variabilidad genética de Vitis vinifera ssp sativa y así poder palear inconvenientes futuros con el desarrollo de la especie ante un escenario adverso. 

Particularmente en INTA Mendoza se está haciendo uso de estas variedades realizando hibridaciones entre cepajes criollos y americanos a fin de obtener portainjertos con mejor adaptación y tolerancia a estreses abióticos como salinidad y sequía. Este sería un ejemplo claro de porqué es importante mantener bancos de germoplasma en distintos lugares del mundo. La colección de vides del INTA Mendoza consta de más de 750 variedades de todo el mundo, siendo la tercera en importancia en América, pero la que posee material más antiguo. Una decena de las variedades proviene de la colección original de la Escuela Nacional de Vitivinicultura o Quinta Agronómica, la cual fue implantada a principios a finales del siglo XIX con material donado de la Colección Ampelográfica del Conde Giuseppe Di Rovasenda.

 

-¿Se trabaja para adecuar la genética de la planta a las estrategias de riego? ¿En qué se está innovando? 

-La genética de la planta es única y no se puede modificar, pero si se trabaja tratando de adaptar las estrategias de riego a los requerimientos hídricos de la planta en cada uno de sus estados fenológicos. INTA posee una parcela de ensayo de 1,5 hectáreas con plantas de variedad Malbec clon 18 selección INTA en las cuales se está evaluando la influencia de tres niveles de riego, uno normal de acuerdo al requerimiento hídrico de la vid en esa zona y dos restantes con 50% y 33% de la lámina de riego aplicada en el riego normal o testigo, haciendo esta restricción de agua solamente entre el periodo de preenvero a cosecha. 

Dentro de dicho ensayo se evalúan distintos portainjertos comparándolos con plantas sin injertar a fin de concluir que tratamiento (plantas en pie franco o en portainjertos) se adapta mejor a las condiciones de restricción hídrica sin disminuir los rendimientos y calidad de la uva. El ensayo ya lleva tres años de evaluación y está a cargo de la Ing. Agr. Claudia Lucero, del Laboratorio de Viticultura.

-En el marco de agro ecología, ¿existen tratamientos con bio insumos para sostener la sanidad?

El Ing. Agr. Martín Uliarte, del Área d Ingeniería de Cultivo, se dedica ya hace varios años, a realizar ensayos de manejo agroecológico en vid. En los mismos se están evaluando la incorporación de compost y bioles en fertilizaciones edáficas y foliares en reemplazo de los fertilizantes químicos a fin de disminuir la contaminación y salinización de los suelos. 

 

Perfil


Gustavo Alberto Aliquó es Ingeniero agrónomo. Master en Viticultura y Enología de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo. Investigador, responsable del Laboratorio de Viticultura de la estación experimental del INTA.