Espectáculos Domingo, 21 de abril de 2019 | Edición impresa

Guillermo Calabrese: “Nuestras intenciones siempre son buenas”

Con diez años sobre la mesa, “Cocineros argentinos” arrancó esta semana con ánimo de festejar el aniversario redondo.

Por Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

En números: casi 2 millones de fans en Facebook, 963 mil en Instagram, ganadores de dos premios Tato (2011 y 2013) y reiteradas nominaciones al Martín Fierro. “Cocineros argentinos”, el programa más visto de la TV Pública, acaba de estrenar su décima temporada en la pantalla estatal, algo que motiva el festejo del equipo que lidera el chef Guillermo Calabrese: “Estamos viviendo el aniversario con alegría inmensa”, declara del otro lado del teléfono.  

Esta semana arrancaron por décimo año con todo, y el equipo se lució en la nueva cocina del estudio: Calabrese, Ximena Sáenz, Juan Braceli, Juan Ferrara, más el equipo de “Cocineros de noche”.  

 

Pues sí, el programa nocturno que se emitiera en 2017 también volvió a lanzarse, aunque ya no está el “Cala” con Eugenia Tobal, sino Joaquín Grimaldi y la bartender Mona Gallosi. “A esa hora estoy ocupado dando clases en el colegio”, explica con su notable buena onda el cocinero, que con este equipo acapara la mayor parte de las horas emitidas por la Tv Pública.  

Pero además, los “Cocineros argentinos”, como veíamos, son unos “influencers” de la gastronomía en tiempos de las redes sociales. Y hay que decirlo: el cariño que le profesa la gente no solo tiene que ver con su estilo desacartonado, sino con la accesibilidad en las recetas y el federalismo.  

 

Si bien se hizo una cara muy popular con este programa (en sus comienzos conducido por Martiniano Molina), Calabrese era conocido en el rubro. Había trabajado 20 años ininterrumpidos con el Gato Dumas, con quien fundó el instituto que lleva su nombre, en Buenos Aires, y a quien recuerda “siempre con una sonrisa”, dice emocionado al mencionarlo.

“Él sí era un tipo que inventó mucho. Inventó todo esto que podríamos llamar el ‘gran circo gastronómico’”, apunta. Y ciertamente, la cocina televisada le debe muchísimo al gran Dumas.  

 

-Aunque reúnen tantas horas en la tevé, cada franja debe tener un perfil...

-Yo siempre digo que en el de la tarde, de lunes a viernes, se pasa cumbia, chamamé, cuarteto... En el domingo, se exacerba todo eso más el ruido, el bullicio, la orquesta, la bailanta... En cambio, en el de la noche se pasa jazz. Así, más o menos para sintetizar el modelo, aunque la gente sea la misma. Lo que se quiere hacer ahora es marcar esas diferencias.  

-¿Qué podés adelantar del programa de este domingo?

-Los domingos vienen a ser un “Cocineros argentinos” versión XL. Todo agrandado. Yo ya no estoy más con los chicos de lunes a viernes, pero sí los domingos, donde estoy con Nahuel Pomponio, quien durante años fue asistente de gastronomía. Resulta que es un eximio cocinero y ha trabajado en gastronomía real (no televisión solamente) por muchos años. Cuando hacíamos “Cocineros de noche” le dije que estaría bueno que tuviera la posibilidad del protagonismo y no solo asistiendo. Esa vendría a ser la dupla dominguera. Él va a hacer una “flor de lasagna”...

 

-¿Y vos?

-Yo voy a hacer en una enorme paellera que tenemos todos los bifes de costilla que quepan. Podría decirte que voy a hacer unos bifecitos con papas, pero cuando lo vean se darían cuenta de que no es tan así (ríe).

-Si hay algo que distingue a este equipo es la buena onda...

-Es lo que tiene que primar. Sobre cualquier cosa que se haga en “Cocineros...”, tiene que estar la espontaneidad que tenemos y la proximidad con la gente. Las recetas son la excusa para pasar un rato, distenderse. Sobre todo el domingo, porque pasamos música y hablamos de cualquier cosa mientras cocinamos. Las recetas no tienen que hacerse al pie de la letra: son ideas, disparadores, en la medida de las posibilidades. Ojalá se puedan hacer...

Domingo XL. Guillermo Calabrese y su equipo hacen de este día una super fiesta en la cocina. | Gentileza

-Das a entender que no siempre se puede. ¿Cómo impacta la situación económica en el programa? ¿Se pueden conciliar los gustos con el bolsillo?

-Es difícil mantenerte apartado de lo que está pasando. La situación está realmente embromada y de repente vos hacés carne y algunos lo toman como un insulto. Por otro lado, al sentir esa campana uno se dice: “Che, vamos a bajar, vamos a tratar de contribuir y hacer recetas súper baratas”. Entonces saltan los otros diciendo que estamos militando el ajuste, haciendo milanesas de cartón. Es jodido. En 10 años pasaron muchas cosas, y en otra época un gil dijo que se comía por seis pesos por día y nos dieron con un caño. Siempre nos dan con un caño.  

 

-¿Por qué?

-Cuando estás expuesto no podés tener el cien por ciento del aplauso. Uno hace todo para generar una distracción: no vas a cambiar el mundo con un programa de cocina, ni siquiera con un programa de televisión. No vas a cambiar ni injusticias ni variables económicas. Tratás de generar un poco de distracción, un ambiente familiar, recrear una receta, pero no cambiás nada. Por ahí sí que aportás con un poco de simpatía y en la medida de las posibilidades del que la vio, la hace o la replica o la copia o la interpreta a su manera... ¡Es un programa de cocina!

-Que se ha vuelto muy masivo...

-Sí. Son diez años todos los días. Es como una gota que hizo agujero en la piedra. La enorme mayoría de la gente nos conoce desde hace tanto que sabe que nuestras intenciones siempre son buenas.

 

La Ficha

Cocineros Argentinos, en la TV Pública

De lunes a viernes, de 14 a 16.  Domingos, de 14.30 a 16.30.  En su versión nocturna, “Cocineros de noche”, de lunes a viernes de 20 a 2 1.