Guarda14 Jueves, 6 de febrero de 2020

Germán Berra fue elegido por sus colegas como el mejor enólogo del país

Fue en el marco del encuentro The Winemakers 2019, en el que Dedicado Gran Malbec 2015 de Finca Flichman fue sobresaliente.

Por Redacción LA

Germán Berra fue reconocido recientemente por sus propios colegas como gran figura de 2019. Sucedió durante la sexta edición The Winemakers 2019, encuentro del que participan enólogos de diferentes regiones de Argentina con el vino que mejor los representa en su estilo de elaboración.

En este marco, Dedicado Gran Malbec 2015 obtuvo doble oro. Fue considerado por los winemakers en su estilo dentro de los 10 mejores vinos del país.

 

La trayectoria profesional de Germán Berra, enólogo de Finca Flichman, engloba trabajos en prestigiosas bodegas del ámbito internacional. Realizó vendimias en California, España, Francia, Chile, Portugal y en las diferentes bodegas del Grupo Sogrape en el mundo.  

Hoy, en su equipo enológico de Finca Flichman, Berra cuenta con asesores de excelencia y peso mundial: el chileno Pedro Parra, uno de los ocho especialistas del planeta en estudiar el terroir, considerado por Decanter como una de las 50 personas más influyentes del vino en el mundo, y el enólogo italiano Alberto Antonini, como consultor enológico, hombre clave en llevar la apreciación y reputación del malbec argentino en el ámbito internacional.

Volar y tocar el piano y la guitarra son sus hobbies, aparte de la vitivinicultura.

Desde pequeño, Germán se crió entre viñedos de la familia. Su abuelo farmacéutico le dejó como herencia libros de química y material de laboratorio que, junto a la moledora de uva y unas barricas, eran sus juguetes. La influencia de su padre, ingeniero agrónomo especialista en suelos, lo llevó a conocer y a dedicarse al vino y los viñedos.

 

Para el enólogo se trata de hacer vinos frutados, con aromas bien integrados (los propios de la uva y los de la madera) y con una estructura que deje espacio para beber una nueva copa. “Me aburren los vinos agresivos y empalagosos”, argumenta. 

“En Finca Flichman cada producto lo pensamos, analizamos, programamos, lo elaboramos con altos parámetros de calidad y control. Trabajamos en equipo y de manera personalizada”, afirma Germán.

Para este mendocino, la enología no es todo en su vida. Es piloto civil y su fervor es escaparse a volar ni bien tiene tiempo libre, la aviación deportiva es su hobbie. También es fanático de la música, toca el piano y la guitarra. Las reuniones con amigos al aire libre y la buena comida es el ámbito ideal para beber sus vinos que expresen frescura y elegante complejidad.

 

Como premio a su reconocimiento, lo espera un viaje a Francia donde se seguirá perfeccionando.