Fincas Sábado, 19 de octubre de 2019 | Edición impresa

Ganadería: el consumo interno baja pero las exportaciones suben

La oferta ganadera, que es la más alta de la década, tiene muy bien abastecidos la demanda nacional y cada mercado internacional.

Por Redacción LA

Una oferta ganadera que es la más alta en una década mantiene más que abastecido a un consumo muy caído. Además de cubrir las necesidades de novillos y vacas de las plantas que abastecen a China, que no necesitan presionar sobre el mercado para cumplir sus planes de faena y completar su capacidad instalada.

 

El consumo interno, limitado a unos 53 kilos per capita, representa sólo 71 por ciento de la demanda, cuando hasta hace tres años significaba 93 por ciento. La exportación, que ahora no sólo vende al mercado chino vaca y toro inferior sino también cortes de novillo que hasta hace poco iban de modo casi exclusivo al mercado local, mantiene un ritmo de actividad muy alto: en octubre y parte de noviembre se embarcaría un enorme volumen de carne a China para abastecer la demanda que se da en ese país con motivo 
del año nuevo chino. Se faena vaca, toro, vaquillona pesada y novillo, y hasta se venden a China cortes de animales provenientes del feedlot. No se descarta que a los extraordinarios volúmenes que está llevando el país asiático se agregue en los próximos meses –pasado el efecto “fin de año chino”– una nueva mejora en los valores FOB.

 

¿Qué puede romper el actual equilibrio entre oferta y demanda, con bajos precios para el ganado?

Desde el lado de la oferta, la restricción estacional que se genera entre enero y febrero; y del lado de la demanda, la habilitación de otra veintena de plantas para exportar a China, tal como trascendió en la reciente feria de Anuga.

 

En el trimestre julio-septiembre, la faena de ganado vacuno creció un 10% con respecto a igual período del año anterior. La faena de vacas creció un siete por ciento en relación al año pasado, aunque en los últimos meses parece desacelerarse. Por otro lado, en ese mismo período creció 45% la matanza de vaquillonas; parte de esta extraordinaria oferta se compondría de hembras, que hasta hace poco se mataban como “terneras”.