Espectáculos Domingo, 22 de septiembre de 2019 | Edición impresa

Friends: los 25 años de una serie más vigente que nunca

La legendaria sitcom conquista nuevas generaciones en el streaming. Todos se preguntan cuándo volverá, pero lo cierto es que nunca se fue.

Por Nicolás Nicolli - nnicolli@losandes.com.ar

Sus episodios ni siquiera llevan un nombre intencional. Sin quererlo, desde su concepción tienen destino de clásico. El del unagi, el del sándwich de Ross, el del rumor, el de Las Vegas, el de la rutina de baile... A 25 años del estreno de “Friends”, todos se preguntan cuándo volverán Rachel, Ross, Monica, Chandler, Phoebe y Joey, pero lo cierto es que nunca se fueron. Y pruebas de su vigencia sobran: hay una generación de chicos y chicas que nacieron después de su final en 2004 y estallan de risa porque uno de los protagonistas se hacía llamar Miss Chanandler Bong para recibir ¡la revista del cable!

Todo comenzó cuando Marta Kauffman, David Crane y Kevin S. Bright le presentaron a la cadena NBC un borrador titulado “Insomnia Café” acerca de seis veinteañeros que encuentran su nueva vida (y familia) en Manhattan. Como si se tratara de un cuento de hadas, justo en ese momento Warren Littlefield, presidente del canal, buscaba un show para sumar a las noches de jueves que ya tenían a “Mad About You” y “Seinfeld”. El flechazo fue inmediato y la sitcom debutó con éxito el 22 de septiembre de 1994.

 

Desde la secuencia inicial del piloto, hay dos eventos que se cumplieron. Primero, el de la ficción: Ross pide casarse e irrumpe Rachel en el Central Perk con un vestido de novia. Pero Chandler desea un millón de dólares. Y cuando decimos que la realidad supera la ficción, no mentimos. Nadie en la industria imaginó que una década más tarde Jennifer Aniston, Courteney Cox, Lisa Kudrow, Matt LeBlanc, Matthew Perry y David Schwimmer cobrarían semejante cifra por cada episodio, estableciendo un récord que aún se estira gracias a repeticiones y regalías.

 

¿Cuántas veces nos reímos con el bronceado de Ross? ¿O fue mejor la subida del sillón al grito de ‘Pivot’? ¿Qué me dicen de la propuesta de matrimonio de Chandler a Monica? ¿Y de las galletas de la abuela de Phoebe? ¿Ross y Rachel estaban en un ‘break’? ¿Se acuerdan de la (mejor) cena de Acción de Gracias con Brad Pitt como cocreador del “I Hate Rachel Green Club”? 

Brad Pitt, una de las estrellas invitadas. También pasaron Julia Roberts, Paul Rudd, Sean Penn, Reese Witherspoon, Alec Baldwin, entre otros.

Es inevitable trazar comparaciones con “Seinfeld”, su contracara también inmersa en el grunge y los pantalones abultados de los ‘90. Pero mientras esta última apostaba más por la incorrección política, el sexteto del Central Perk abrazaba las experiencias de una edad en la que todo parece ser posible y los problemas, aunque pesen, encuentran consuelo en la amistad.

 

Quizás “Friends” no tenía los libros perfectos de “Seinfeld”, pero allí residía su encanto: en las idas y vueltas telenovelescas de Ross y Rachel, en la teoría de la langosta de Phoebe, en Joey aprendiendo francés, en el vecino desnudo, en el extraño Russ. Pese a que en la octava temporada derraparon argumentos de dudosa efectividad, como Monica creyendo que Chandler se excitaba con tiburones o Ross atraído por su prima, la química de los artistas lo compensaban. Y hasta en el punto más bajo de la serie: cuando Joey y Rachel se enamoraron.

Pero los códigos de fines de los ‘90 y principios de los ‘00 son bastante diferentes -y hasta opuestos- a los de esta década. ¿Por qué “Friends” nunca envejeció? Hasta Netflix y Warner se pelean por los millonarios derechos de la serie para mantenerla en sus servicios de streaming -ganó finalmente HBO Max-. Y con mucha razón.

 

En 2018, los suscriptores de Netflix pasaron 54,3 millones de horas (unos 6.200 años) mirando la sitcom. No sólo se ríen, sino que los centennials encuentran cierta esperanza en “Friends”, donde la soledad no existe, los jóvenes salen a los videoclubes para hablar de películas y hay vínculos que no dependen de los algoritmos de las redes sociales. 

Hasta los seis protagonistas del fenómeno lo reconocen. Aniston explicó precisamente por qué es innecesaria una vuelta: “Bromeamos acerca de lo que pasaría si ‘Friends’ regresara: tendrías una cafetería llena de gente que solo mira su iPhone. No habría charla. Es un momento muy interesante para hacerse preguntas y tratar de averiguar hacia dónde vamos antes de meternos tan adentro de un agujero de gusano del que no podamos salir”.

 

Olvídense de un juego de trivia entre Joey, Chandler, Rachel y Monica. Todos sabrían que a Monica le molestan los animales vestidos como humanos gracias a un tuit. Y que Chandler no trabaja como “transpondedor” sino que es ejecutivo en análisis estadístico, según LinkedIn. ¿Cuántas historias se vendrían abajo de tan solo googlear? “Cómo sacar la cabeza de un enorme pavo” podría buscar Monica en internet para salvar a Joey (y la cena).

Amigos en deconstrucción

Así como “Friends” se abrió exitosamente entre las nuevas generaciones, también se ganó detractores. 

En retrospectiva, muchos advierten que Chandler es homofóbico, que Ross es ‘machirulo’ por celar a Rachel y por impedir que Ben juegue con muñecas, que Joey cosifica a las mujeres, que hay gordofobia hacia Monica, que el trágico pasado de Phoebe parece una anécdota más…

Hasta califican a la serie como racista ya que todos sus protagonistas son blancos y heteronormativos, además de tener ciertos privilegios de clase. Sí, tampoco cierra el estilo de vida que mantienen en la costosa Nueva York.

Suena obvio, pero hay que anclar a “Friends” a los límites y prejuicios de su época porque también fue una de las primeras en destacar el matrimonio gay mucho antes que fuera un derecho, en naturalizar una gestación subrogada y en mostrar a tres chicas hablando sin tapujos de la masturbación.

Quizás “Friends” no tenía los libros perfectos de “Seinfeld”, pero allí residía su encanto.

Celebremos que “Friends” inspire debates porque evidentemente demuestra que hay una generación consciente por deconstruirse. Pero de nada sirve quedarse analizando una postal ajena del pasado si el presente todavía repite los mismos (y hasta más duros) dilemas.

 

“Bienvenida al mundo real. Apesta. ¡Lo vas a amar”, le anticipaba Monica a Rachel desde el arranque de la serie. 

Cinco episodios imperdibles de "Friends"

5. The One Where Ross Got High (1999) - Temporada 6, Episodio 9

Nadie se anima a decirles a Judy y Jack Geller que Monica y Chandler viven juntos. Es que siempre creyeron que Chandler se drogaba frente a Ross y era una mala influencia, pero la historia no es tan así. Mientras tanto, Rachel prepara el postre, que incluye carne, mermelada, banana, crema… y tiene gusto a pies.

The One Where Ross Got High (1999)

4. The One Where No One’s Ready (1996) - T03E02

Ross está apurado por llegar a un evento, pero sus cinco amigos complican los planes. Rachel no sabe qué ponerse, Monica se preocupa por una llamada de su ex novio Richard, Phoebe tapa una mancha de su vestido con un exagerado adorno y Chandler y Joey se pelean por quién estaba sentado en el sillón.

The One Where No One’s Ready (1996)

3. The One with Unagi (2000) - T06E17

Phoebe y Rachel deciden tomar clases de defensa personal, pero Ross insiste con que adopten un peculiar estado mental para estar preparadas ante el peligro.

The One with Unagi (2000)

2. The One with the Embryos (1998) - T04E12 

Un perfecto equilibrio entre las divertidas escenas de los protagonistas jugando a la trivia y el cierre emotivo con Phoebe “saludando” a los sobrinos que llevará en su vientre.

The One with the Embryos (1998)

1. The One Where Everybody Finds Out (1999) - T05E14 

Monica y Chandler ya no pueden ocultar su relación, por lo que Joey cuenta el secreto a Rachel y Phoebe, quienes incomodan a los tortolitos hasta que digan la verdad en público (con beso de Phoebe y Chandler incluido).

The One Where Everybody Finds Out (1999)