Sociedad Turismo Domingo, 29 de diciembre de 2019 | Edición impresa

Floripa: una de las playas más “argentinas’’ de Brasil

Es visitada por un millón de compatriotas cada verano, además de los 20.000 argentinos que viven allí en forma permanente.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

Por proximidad, por sus playas y paisajes casi paradisíacos, por su oferta gastronómica -con las ostras como especialidad-, por lo variado en la oferta de actividades, y también por conectividad; Florianópolis es uno de los destinos preferidos por los argentinos todos los veranos. A tal punto de que por año, un millón de argentinos llegan por vía terrestre a la isla brasileña; mientras que 100.000 argentinos lo hacen en avión. A ellos se suman además los 20.000 compatriotas que viven en toda la costa catarinense, y que la convierten en una de las playas más argentinas de Brasil. 

 

Esta ciudad ubicada en la Isla de Santa Catarina tiene atracciones para quienes disfrutan de la naturaleza y zonas agrestes (cuenta con 40% de superficie de selva atlántica protegida), pero también tiene playas -tranquilas y no tanto- y hasta una cultura cervecera que tiene su origen en las poblaciones alemanas que se asentaron hace ya varios años (en la ciudad de Blumenau está la más importante).

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La construcción del nuevo aeropuerto (4 veces más grande que el anterior) y la reciente inauguración de un vuelo low cost -operado por Flybondi- permiten mejorar la conectividad entre Mendoza y Floripa (como le llaman sus habitantes); y también hacerlo por medio de una experiencia 100% ultra low cost.

 

1 Días de playa. Jurerê es la zona playera por excelencia del noreste manezinho (denominación que se les da a quienes son originarios del lugar). Y este es el lugar elegido para hospedarse por quienes quieren disfrutar de la experiencia playera. Además de su propia playa, se encuentran también en la zona las playas del Fuerte y de Daniela.

 
Jurerê. Es una de las zonas de playa preferidas por los habitantes de la zona. | Gentileza

Es la zona más tranquila y segura de toda la isla, donde hay un movimiento más que intenso entre diciembre y Semana Santa.

La zona norte de Floripa es la zona con mayor infraestructura hotelera, y la que funciona como un imán que atrae a quienes se inclinan por la opción de playas más tradicionales. En este sentido, se destaca también la zona de Lagoinha do Norte. Un taxi desde el Aeropuerto de Florianópolis hasta Lagoinha puede costar entre 120 y 140 reales, mientras que la opción de Uber abarata los costos y el viaje cuesta cerca de 65 reales.

 

En el Este de Floripa, en tanto, está la zona de playas más amenas, como Barra da Lagoa.  

2 Contacto con la naturaleza. Así como el Norte concentra los grandes hoteles; el Sur evidencia entre sus atractivos la zona más agreste y de mayor preservación. En pocas palabras, es la indicada para quienes gustan y disfrutan más de la naturaleza y de la tranquilidad. La playa da Armaçao y su laguna son un claro ejemplo de ello.

Fuente de inspiración. Entre yates, veleros y catamaranes. | Gentileza

Entre las opciones para los aventureros, asoma como imperdible el sendero del “Cerro de las Arañas”, Su nombre no responde a una metáfora, sino que simplemente lleva ese nombre porque no sorprende encontrarse con tarántulas que caminan a la par de los valientes que se le animan.

 

Son precisamente estos condimentos los que han instalado hace tiempo un fuerte debate y en el que todavía no hay resolución: la decisión de si construir o no un puerto adaptado para cruceros.

Ubicada ya sobre el Atlántico, al Este de Florianópolis está también la isla de Campeche. Aquí habitan tribus nativas del lugar, y se han encontrado también pinturas rupestres y registros que datan de hace más de 5.000 años.

 

Florianópolis cuenta también con una de las sedes del Proyecto Tamar, una fundación que trabaja en la recuperación de tortugas marinas. En el predio, estos animales que son rescatados con graves heridas -muchas producidas por los mismos pescadores- reciben atención y son sometidas a controles durante un tiempo. Cuando ya están en condiciones de reinsertarse en su hábitat, son liberadas nuevamente en el mar.

3 Experiencia gastronómica. Santo Domingo de Lisboa y Ribeirao -ambos al Oeste- son de visita obligada para los amantes de la gastronomía marítima. Y, sobre todo, de las ostras. 

Ciudad. La iglesia, muestra de la arquitectura clásica de Florianópolis.  | Gentileza

En Santo Domingo una experiencia más que recomendable es la de visitar el restaurante Freguesia, que permite no sólo degustar de estos moluscos en más de 30 presentaciones distintas; sino también conocer cómo es el “cultivo” de estas especies en el mar.

 

Es tal la importancia y presencia de Floripa en el mercado de las ostras que 92% de las consumidas en todo Brasil salen de la isla.

4 De historia y leyendas. Fue el marino Sebastián Caboto quien bautizó a toda la isla como Santa Catarina. Y, como en toda historia; no hay una única versión. Por un lado, hay quienes sostienen que lo hizo como una muestra de devoción por la santa. Pero también están quienes lo llevan por el lado del enamoramiento, y sostienen que la entonces mujer de Caboto se llamaba así.

Entre los siglos XVII y XVIII fue una zona de fuerte disputa entre las coronas portuguesa y española. “Tener una isla con agua dulce, en la mitad del camino entre Río de Janeiro y el Río de la Plata convirtieron en un punto estratégico a Santa Catarina. Un lugar para abastecerse con agua, comida y hasta esclavos”, rememora el guía Rodrigo Stüpp (@guiamanezinho en IG), quien fue premiado este año como el mejor guía de Brasil.

 

Con el Guía Manezinho vale la pena hacer el recorrido por el casco histórico de la ciudad, visitar la catedral. Y también los imponentes murales que encierran gran parte de la historia manezinha. De paso, también conocer cómo a los moradores más humildes de la ciudad se los forzó a reubicarse en las zonas de los cerros (o morros).

Florianópolis no siempre tuvo ese nombre. Y a la mayoría de los habitantes locales no les gusta tampoco. Es que, muy por el contrario de lo que suele creerse,  no se llama así por ser “la ciudad de las flores”. Ese nombre lo eligió un presidente de facto brasileño, Floriano Peixoto (1872 - 1895), quien llegó a establecerse de forma fija en la isla. Periódicamente se reflotan iniciativas y proyectos para cambiarle el nombre, pero no han sido más que intenciones.

 Barra da Lagoa. El sector del faro, otro de los sitios emblemáticos. | Gentileza

Si de mitos y leyendas se trata, Floripa tienen los suyos. Popularmente se la conoce como “Isla de las Brujas” e “Isla de la Magia”. En la década del ‘50, el escritor Franklin Cascaes se abocó a la recopilación de historias y a la escritura de un libro con más de 30 cuentos sobre relatos de magia de la zona. Para ello, estuvo años viviendo en el sur y registró varias historias que le contaban los lugareños.

 

5 Deportes extremos. El deporte también tienen su lugar en Florianópolis. En playas como Mozambique o Joaquina, las olas son ideales para la práctica del surf. Mientras que las dunas se convierten en el escenario soñado para la práctica de Sandboard

Y desde hace ya varios años, a fines de mayo se celebra un evento que trae mucha gente: el Ironman (un evento de triatlón).

Un puente  con historia

El lunes 30 de diciembre, los manezinhos y turistas serán testigos de un hecho histórico: la tan esperada y anunciada inauguración del puente Hercilio Luz, que une a la isla con la parte continental de Brasil.

 

El original fue inaugurado en 1926, aunque medio siglo después fue cerrado. En su lugar se habilitó otro, que es el que actualmente está en funcionamiento. En 1982 comenzaron a trabajar en el refuerzo del histórico puente, aunque por distintas razones nunca fue inaugurado -y eso que su extensión no llega a un kilómetro-.

Una opción low cost para llegar desde Mendoza

Desde el jueves 19 de diciembre, la aerolínea ultra low cost Flybondi ofrece cuatro vuelos semanales entre El Palomar y Florianópolis. Estos salen los martes, jueves, sábados y domingos; y con tarifas que van desde los 6.348 pesos por tramo. El vuelo tiene una duración de una hora y cuarenta minutos.

 

Es una opción más que conveniente; y que para los mendocinos se puede combinar con las cinco frecuencias que vinculan El Plumerillo con El Palomar (lunes, martes, jueves, sábado y domingo). Aquí el pasaje parte desde los 1.219 pesos por tramo.

En caso de disponer de una noche extra para alojarse en Buenos Aires -ya sea por cuestiones de programación de vuelvo o para darle un disfrute agregado al viaje-, Palermo y su oferta gastronómica y nocturna son indispensables.

La conexión desde El Palomar hasta la CABA puede hacerse en colectivo (hay 7 líneas), en tren (el San Martín) e incluso por Cabify. Ya en Palermo Hollywood, una buena alternativa de alojamiento es el Vitrum Hotel. Además de su gran ubicación -en lo que hace a polo gastronómico y de esparcimiento; además de estar más retirado del "ruido porteño"-, el lugar cuenta con sus propias alternativas de comida y coctelería.

Cuenta además con 36 habitaciones intervenidas por artistas contemporáneos argentinos.