Policiales Sábado, 13 de abril de 2019 | Edición impresa

Flor Di Marco le pidió ayuda a su abuela la noche del crimen

Lo declaró la mujer en el juicio que se sigue a la madre de la nena mendocina violada y asesinada en San Luis.

Por Redacción LA

Durante la cuarta audiencia declararon los últimos testigos en el juicio por el crimen de Florencia Di Marco (12), la nena mendocina que fue encontrada muerta el 23 de marzo de 2017 en Saladillo, San Luis, previo a ser estrangulada y violada por su padrastro, Lucas Gómez.

Los testimonios más reveladores de la audiencia fueron los de una docente que dijo que había declarado bajo amenazas y el de la madre de Gómez, quien indicó que Flor le pidió ir a vivir con ella la noche del crimen. Carina Di Marco está acusada del delito de “abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesario” respecto de los abusos sexuales que sufría la niña a manos de su padrastro, quien se suicidó días después en la celda donde estaba preso.  

En la cuarta audiencia declararon docentes, directivos y personal de la escuela “Florentino Ameghino” de Palmira, donde Florencia asistió hasta julio de 2016.

 

La docente María Teresa García Cobos fue protagonista de un momento tenso durante el juicio porque aseguró que, cuando declaró que la nena era tocada por el padrastro, lo hizo bajo amenazas.

García Cobos negó su declaración anterior, en la que aseguró que había tenido un encuentro con la acusada en julio de 2016 en el que la docente le comentó a Di Marco que Florencia le había referido que Lucas Gómez la acariciaba mucho. “Fueron a mi casa tres policías para que firmara una cédula. Cuando llegamos a fiscalía me hacen escuchar un audio y me dicen que era una mentirosa”, puntualizó la docente según publicó el portal puntano El Chorrillero.

“En ese momento les dije a los policías: ‘Les juro por mis hijos que no tuve conocimiento’”, agregó. García Cobos señaló que ese día un efectivo “le dictó” y se quedó a su lado hasta que dijera todo. “Me amenazaron para decir que Carina había hablado con la docente (Ramírez)”, confesó ante el tribunal y justificó que lo hizo porque “tenía miedo” por sus hijos. 

“Era una niña muy dulce”

Adriana Ramírez, la maestra responsable del grado, describió a Florencia como una nena “callada, tímida y muy observadora”. “Tenía una mirada dulce y no era comunicativa”, agregó.

La docente relató que el 1 de julio de 2016, Florencia tuvo una despedida con las dos divisiones de quinto grado, donde le dieron cartitas y un afiche. Al momento de irse, Ramírez la abrazó y le dio un beso en la frente. “A veces mi papá me acaricia”, le dijo Flor entonces, según declaró. “Sorprendida por eso, le pregunté, ‘¿cómo te abraza?’ Sonrió y se volvió a ir”, recordó Ramírez.

 

“A los días fue su mamá, le di el legajo y le dije lo que Florencia me había dicho”, recordó y agregó que Carina Di Marco le dijo: “¿Cómo no la va a acariciar si es la reina de la casa?” y añadió: “Ay esta Flor, siempre mintiendo”.

El testimonio más fuerte que se escuchó durante la cuarta audiencia fue el de la madre de Lucas Gómez, Esther Manzo. La mujer y Flor tenían una relación de abuela y nieta, a pesar de que ella no era su abuela biológica, porque Carina Di Marco y Lucas Gómez empezaron su relación y se mudaron a la casa de Manzo cuando Florencia tenía sólo dos años y medio.

 

A Esther Manzo se la notó muy conmovida y dolida por toda la situación. Repitió varias veces que Florencia “era una niña muy dulce, muy buena” y recordó que la noche del crimen la pequeña la llamó y le dijo: “Abuela, yo me quiero ir con vos”. Luego la mujer rompió en un llanto cargado de angustia y, tal vez, culpa.