Sociedad Jueves, 14 de mayo de 2020

Firulais, el simpático perro callejero que se convirtió en preventor de la Ciudad

Tiene “feeling” con el personal de Tránsito y la fuerza de seguridad de Capital y cada vez que ve un chaleco amarillo se acerca a saludar.

Por Estefanía Scortichini - escortichini@losandes.com.ar

Los preventores y el personal de tránsito de Mendoza tienen un nuevo compañero que los ayuda a patrullar la Ciudad. Se trata de un perro callejero que gracias a su docilidad y adorable aspecto se ganó la simpatía de los uniformados y los comerciantes del Centro.

 

Es difícil saber a ciencia cierta el día exacto en que apareció Firulais. Su compañero, Manuel Maravilla, contó a Los Andes que el can comenzó a frecuentar su espacio de trabajo hace unos tres meses.

 

“Estaba en Plaza Independencia y siempre se acercaba hasta la base de nosotros (los preventores) y nos acompañaba. Así, con el tiempo, empezó a 'patrullar'”, recortó Maravilla.

Firulais patrulla todos los días | Orlando Pelichotti / Los Andes

A pesar de que no tenía dueño, en el Centro todos lo llamaban Firulais por lo que los trabajadores decidieron conservar ese nombre.

Aunque pasa más tiempo con Manuel, Firulais tiene “feeling” con todos sus compañeros y cada vez que ve un chaleco amarillo se acerca a saludar.

“Como siempre salía a patrullar con nosotros le hicimos un chaleco amarillo y hace dos semanas que participa en los operativos de control por la cuarentena. Nos acompaña cuando vamos a pedir documentaciones y se queda quietito al lado nuestro”, explicó.

 

Hace poco Manuel comenzó a llevar a Firulais a su casa donde pasa por los menos cinco noches a la semana. Las otras dos se queda a dormir en la sala de radio de la base.

Junto a su compañero Manuel Maravilla | Orlando Pelichotti / Los Andes

“Yo vivo en Maipú. Lo llevo y lo traigo en el auto. Empezamos a las 7 y salimos a las 13 y los días que se queda sale a patrullar con otros compañeros por la tarde”, contó Manuel.

En cuanto al caracter del can Manuel dijo: “Es re manso no le hace nada a los otros perritos y se deja acariciar. La gente le saca fotos y el se pone que le saquen”.

Los comerciantes de la zona lo conocen bien y siempre le están dando caricias y algo de comer. “Las personas de los kioscos y los minimarket de la peatonal siempre lo saludan”, comenta.

Se "incorporó" hace dos semanas | Orlando Pelichotti / Los Andes
Firulais posa para las fotos | Orlando Pelichotti / Los Andes

En cuanto al trabajo, Firulais es un apasionado y no quiere perderse ni un día de patrullaje. “Un día probé dejarlo en mi casa y no le gustó. Lloró todo el día así que ahora siempre venimos juntos”, concluyó.