Policiales Viernes, 24 de enero de 2020

Fiesta, supuesta violación y descontrol de rugbiers en Chacras: qué pasó con los acusados

Tras el asesinato en Villa Gesell. Repasamos el recordado caso local que involucró a jugadores de rugby. Todos fueron sobreseídos.

Por Redacción LA

Después de ser investigados durante un año y medio, la Justicia sobreseyó el viernes 11 de mayo de 2018 a los cinco jugadores de la Unión Rugby de Cuyo acusados de abuso sexual, luego de que una chica afirmara haber sido violada en una fiesta en la que se celebraba la obtención de un título en un casa de Chacras de Coria.

El juez de Garantías David Mangiafico dictó el sobreseimiento para los deportistas, quienes estuvieron imputados por abuso sexual agravado por acceso carnal y que -en lo deportivo- debieron padecer inhabilitaciones y dejaron de ser “convocables” para formar seleccionados.

 

El sobreseimiento también alcanzó al manager, imputado por abuso sexual simple.

Durante la audiencia que duró más de tres horas, el juez Mangiafico se expidió en contra del pedido de nulidad del sobreseimiento solicitado por Lucas Lecour, abogado de la denunciante y luego dictó el sobreseimiento.

Argumentos de fiscal

Luego de haber pedido el sobreseimiento en mayo de 2017, meses después hizo un ampliación del pedido que, en ese momento era "por la duda”; el  10 de mayo de 2018, el fiscal Hernán Ríos, reiteró el pedido pero ahora para que fuera “lisa y llanamente”.

Luego de analizar la prueba, Ríos sostuvo que no se puede probar que la denunciante haya estado inconsciente durante las relaciones sexuales, tal como ella declaró. 

“Había más de 30 personas, muchas de ellas mujeres, y nadie la vio en estado de inconsciencia. Tampoco las pericias marcan esta situación y, al otro día estuvo muy activa”, sostuvo Ríos, agregando que “su hermana y su amiga (que la acompañaban) tampoco la ven inconsciente". 

El fiscal también indicó que las pericias psicológicas la mostraron contradictoria y sin hace esfuerzos por recordar la noche de los presuntos abusos.

El segundo punto que destacó el fiscal fue que no hubo acceso carnal. “Ni las pericias psíquicas ni las físicas lo demuestran. Se encontró ADN (de uno de los imputados) en la ropa”, afirmó.

“Deben ser sobreseídos lisa y llanamente porque no hay pruebas de que el abuso existió ni de la participación de los imputados”, dijo, hacia el final, el fiscal.

 

Posición de la querella

Por su parte, Lucas Lecour, abogado de la denunciante, estuvo de acuerdo con que no existió el acceso carnal y que por eso él había solicitado el cambio de calificación porque “algo existió” y que la investigación debió profundizarse con el secuestro de teléfonos, entre otras cosas.

“Un fiscal nuevo, con otra visión seguramente habría investigado abuso sexual simple o bien gravemente ultrajante”, disparó Lecour.

Posición de los defensores

Juan Day, abogado de los deportistas se mostró de acuerdo con el sobreseimiento liso y llano porque “ha quedado claro que este proceso no debió existir porque hizo mucho daño a la denunciante, a los denunciados, al fiscal y hasta a los abogados”.

Day señaló que las pruebas son abrumadoras para sostener que no hubo acceso carnal y que la chica no estaba inconsciente ni en estado de vulnerabilidad. 

“Es importante que sean sobreseídos lisa y llanamente por el daño mediático, social y deportivo que sufrieron”, afirmó el defensor.

 

El caso

La noche del 22 de diciembre de 2016, el manager y los jugadores de la Unión organizaron una fiesta. Días después una joven denunció que había sido abusada pero no recordaba nada. Sin embargo presentó testigos y pruebas como los mensajes del dueño de la casa de la fiesta.  

Luego, la Justicia imputó por abuso sexual con acceso carnal a 6 jugadores, sobreseyó a dos y ahora la causa se extinguió para todos.

Diario Los Andes fue el primer medio en publicar la imputación de uno de los deportistas de “el caso de los rugbiers”. Fue el 25 de enero de 2016. Desde ese día, las noticias sobre este polémico caso aparecieron en medios locales, nacionales e internacionales.