Espectáculos Sup. Cultura Domingo, 28 de julio de 2019 | Edición impresa

Fidel Castro: el revolucionario cubano y sus profecías

En pleno 2001, el líder de Cuba fue a un foro en Brasil. L Los Andes estuvo allí y relevó su pensamiento sobre el continente.

Por Carlos Campana - las2campanas@losandes.com.ar

Fue la primera vez que una periodista de diario Los Andes entrevistó, después de tantos años en el poder, al líder de la Revolución Cubana Fidel Castro. Esta nota fue publicada en nuestro diario, el domingo 16 de diciembre de 2001, en el marco de un foro en Brasil con el título “La Argentina es ingobernable”. Por aquellos tiempos en que Julia Isumi entrevistó a Castro, nuestro país vivía una situación muy delicada: días después, el gobierno de Fernando De la Rúa sucumbió en una masiva protesta. De allí que este tema se colara con aquella charla con el cubano, que iniciaba así:

“Hace una semana, al hablar ante el X Foro de San Pablo que reúne anualmente a los dirigentes de los principales partidos del centro izquierda y la izquierda latinoamericana, el presidente cubano, Fidel Castro, sorprendió con una definición: ‘Como me acusan de subversivo -dijo- voy a decir con asombro que he renunciado a los métodos armados’.

No hubo murmullos en el confortable Palacio de las Convenciones, acaso porque quienes lo conocen bien saben que “el comandante” jamás abjuraría del pasado.

Sucede que la frase fue pronunciada en un contexto en el cual los representantes de los distintos países integrantes del Foro acababan de coincidir en sus críticas al neoliberalismo y las consecuencias del pago de la deuda externa, sobre las que Castro había advertido quince años antes en un congreso realizado en La Habana.

 

De modo que este antecedente lo convirtió en palabra autorizada para completar el análisis: ‘Entiéndase bien. No rechazo ningún procedimiento como método de lucha para defender los derechos de los pueblos, la independencia, la liberación, la justicia social... ¡Es que el mundo se hace ingobernable! y los gobiernos no podrán sostenerse. Digamos que muchos gobiernos se van a caer solos, algunos con un empujoncito o soplando un poco fuerte’.

Fidel, que en varios momentos del Foro se encargó personalmente de reflexionar sobre la situación de Argentina, y tuvo durísimos conceptos hacia los políticos y el gobierno nacional, reconoció que hoy no se podría repetir la experiencia de la Revolución Cubana.

“Fue un privilegio que en aquella hora exacta hiciéramos lo que hicimos y lo reanudáramos y lo continuáramos practicando en la solidaridad internacional”, expresó.

Sin embargo, el presidente cubano está convencido de que, más tarde o más temprano, al modelo económico que se está aplicando en todos los países del continente, excepto en su isla caribeña, le llegará su hora final. “La tecnología, las armas han cambiado, y sin embargo esa colosal y súper desarrollada tecnología no podría vencer a este pueblo.

Porque el hombre preparado para hacer lo que debe hacer... y esté profundamente convencido de las razones por las cuales lo hace, no puede ser vencido”.

La Argentina

Después de esto ofreció una reflexión sobre la Argentina, país que casi ningún disertante del Foro pudo pasar por alto: “Ese país se vuelve ingobernable, a no ser que los amos del mundo se olviden por quince minutos de toda la aventura guerrera y se acuerden de que Argentina existe, salgan corriendo y le digan a la tesorería que les gire para allá a toda velocidad diez mil millones de dólares... para evitar que su flagrante neoliberalismo, su luminosa teoría política y social, sufra la derrota de Waterloo”.
Fidel Castro sabe que el tiempo, y algunos malos ejemplos, como la crisis argentina, le empiezan a dar la razón. Y sin embargo, no se ruboriza cuando plantea que ‘no hay condiciones para el socialismo’ en los países latinoamericanos, aunque ratifica su ‘profunda convicción de que es el sistema más humano que puede tener una sociedad’.

 

Con periodistas

En un diálogo que mantuvo con cuatro periodistas... -entre ellos esta cronista-... explicó que ya es bastante batalla que partidos políticos y dirigentes de los países del continente y del resto del mundo -son recurrentes sus referencias a lo ocurrido en Seattle y en Québec con los grupos antiglobalización- decidan oponerse al neoliberalismo y coincidan en defender principios como la justicia social, la independencia y los valores éticos... Además, aseguró que antes de pensar en el socialismo, ‘el Estado debe recuperar su papel y su función en la sociedad’ (...).

 

Olfato y experiencia

Su olfato y experiencia le indican, sin embargo, que se avecinan tiempos turbulentos: ‘Durante cuatro décadas -la edad de la revolución- hemos pensado en todo lo que sucede, y a veces tuvimos que tomar decisiones rápidas y corrimos riesgos, pero nunca la historia vivió circunstancias parecidas a las que estamos viviendo. Este siglo es decisivo, y ojalá no sea definitivo. Nos consta a los que hemos vivido la segunda mitad del siglo pasado que vemos que este es mucho más difícil’. ¿Volverá a acertar Fidel Castro?”.