Policiales Miércoles, 19 de febrero de 2020

Femicidio en Alvear: “Ella me dijo que estaba con otro tipo, perdí el control y le pegué”

Lo dijo Ramón Castro, quien es juzgado por el femicidio de su ex pareja, Roxana Ferreyra (39).

Por Oscar Guillén - oguillen@losandes.com.ar

Comenzó en San Rafael un juicio por jurado por un violento femicidio ocurrido en General Alvear, en 2018, cuando fue apuñalada y degollada Verónica Ferreyra (39), una trabajadora sureña madre de 4 hijos.

El acusado es  Ramón Castro (41), presunto femicida de su ex pareja, El hombre enfrenta a un jurado popular, arriesgando una pena de perpetua, ya que está imputado por "homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio)."

El 5 de noviembre de 2018 a las 8, en el paraje El Ceibo, de Bowen, General Alvear, ella se fue a trabajar en moto y él la interceptó por el camino, la chocó con moto. Ella se incorporó, salió corriendo y Castro la persiguió con un cuchillo que él mismo había fabricado y la apuñaló por la espalda.

 

Cuando estaba, tal vez arrodillada, la tomó desde atrás y la degolló.

Después la tiró al cauce de un canal, en una finca.  Por último llamó al 911 e intentó suicidarse, atando un alambre a un árbol. Arriba del árbol lo encontró la policía y lo detuvo.

Dos posturas

Durante los alegatos de apertura, el fiscal Pablo Peñasco consideró que había una relación de sometimiento, de control, celos, violencia psicológica. Algo que se mantuvo en el tiempo y que llegó a la mujer a someterse a esa relación dispar. En este panorama, consideró que se trató de un femicidio probado y violencia de género.

 

En cambio, para atenuar el caso, el defensor Jorge Luque sostuvo atenuantes como que no hubo violencia machista, con anterioridad al homicidio. También que el crimen se produjo bajo un estado de emoción violenta.

El imputado declaró

Durante el debate el imputado declaró. Le contó al tribunal que el día del hecho decidió acercarse a Roxana -a pesar de que tenía una prohibición de acercamiento- con la intención de hablarle de sus hijos pero “ahí chocamos” las motos.

Él le dijo que quería volver al hogar y fue entonces que la mujer le contó que estaba en pareja con otro hombre, lo que desencadenó una violentísima reacción.

“Ella me dijo que estaba con otro tipo, perdí el control, le pegué y no me acuerdo nada más”, confesó el imputado.

Luego sostuvo que ya tenía la idea de suicidarse si su ex le decía que no iban a estar junto.  Y tras golpearla retomó la idea suicida y por eso, cuando llegó la policía, lo  encontró arriba de un árbol atando un alambre a una rama.

“Que pague por lo que hizo”

También declararon un hijo de ella de 24 años y una hija de la pareja de 20 que no dejaron muy bien parado a Castro.

La joven fue contundente cuando el fiscal le preguntó que pretendía del juicio: “que pague por lo que le hizo a mi mamá”.

Ambos coincidieron que en 18 años de matrimonio la relación había sido buena, con los normales altibajos de cualquier pareja. Pero todo se desvirtuó en 2016, cuando el hijo se enfermó en Santa Cruz y su madre fue a asistirlo.

Castro empezó a acosarla con mensajes y llamadas diciéndole que volviera, que la estaba engañando. La presión fue tan fuerte que ella decidió volver.

 

Pero la situación se desbordó aún más cuando ella fue a un cumpleaños familiar sola porque él estaba trabajando. Al volver, según declaró la hija de ambos, el hombre comenzó a pegarle a su mujer y  la chica salió a la calle para alertar a los vecinos.

 Entonces Castro tomó a Roxana de cabello , la sacó a la vereda y amenazándolas con un martillo, le dijo a su hija que no llamara a la policía.

En ese momento se produjo un extraño desenlace: “él vuelve en sí, y me dice que no sabe lo que está haciendo y que llame a la policía”, contó la chica.

Por este hecho, Castro estuvo detenido y se le dictó una prohibición de acercamiento que rompió el día del crimen.