Economía Viernes, 22 de mayo de 2020

Cómo emprender en cuarentena: de la administración a las mermeladas

La cocina de un hogar se transformó en una pequeña fábrica de mermeladas, un espacio en donde nace el deseo de comenzar de nuevo.

Por Mauricio Videla mvidela@losandes.com.ar

En tiempos difíciles el mejor plan es emprender, tomar lo más cercano a los afectos para seguir adelante. “Las recetas vienen de la mano de mí abuela materna y también de mí mamá”, explica Laura Nardechia (o Narda). Una ex empleada administrativa que decidió –junto a sus dos hijos- montar en la cocina de su casa una pequeña fábrica de mermeladas; una empresa “familiar” que mezcla los recuerdos de los aromas de la infancia con el deseo de un nuevo estilo de vida, llamada "Fatto in casa".

“Siempre las observé: las cocinaban ellas y desde hace un par de años, las mermeladas me llevan a un lugar de encuentro conmigo. Les doy toda mí atención y cariño, las acompaño, las espero y me pongo feliz cuando ya están listas. Es hermoso ver sus colores… para mí las mermeladas son únicas porque representan un punto de encuentro entre mis sueños y los lazos familiares”, sostiene Narda; quien encontró en este particular legado una alternativa laboral frente a la crisis que provocó la pandemia.

“Comenzó como un hobby y hoy es un emprendimiento serio. Me están diseñando la imagen de la marca ‘Fatto in casa’ y queremos registrarla. Está pensado a largo plazo; la verdad es que me encantan las mermeladas y buscando comer sano –en lo posible- y teniendo en cuenta que muchos queremos lo mismo, decidí que las mermeladas fueran el producto para arrancar con esta propuesta. El objetivo es brindar alimentos nutritivos, elaborados de forma artesanal, con amor y empeño”, explica la ex empleada administrativa.

“En el proyecto colaboran mis hijos en la logística de las redes sociales y la elaboración la realizo yo”, detalla Narda al hablar sobre la base de este emprendimiento familiar y la distribución de los roles. Franco es estudiante de gastronomía y Bruno de ingeniería industrial. “Arrancamos con las ventas inmediatamente, hace un par de años cocinaba y les vendía mermeladas a los familiares y amigos; hoy en las redes nos compran los amigos de los amigos, así vamos creciendo”, agregó.

“Nos comprometemos con la calidad de nuestros productos. La materia prima es en lo posible agroecológica; además utilizamos envases de vidrio para colaborar con la sustentabilidad del planeta. En una segunda etapa, tenemos pensado agregar otros alimentos”, cuenta sobre su sello distintivo. El camino que comenzaron a transitar no es llano, pero a Narda no la atemorizan ni los obstáculos ni las dificultades que puedan presentarse: “He corrido varias carreras de trail. Desde hace cuatros años hago montaña y me apasiona llegar alto. Y todo lo que eso representa”.

Y sobre su otra pasión nos cuenta: “la carrera que más amé fue el Utach en Yacanto (Calamuchita), en la que corrí 50 kilómeros. Las temperaturas eran extremas en el mes de junio, y al cruzar el kilómetro 30, en un puesto de control, paré con dos amigos que veníamos tirando juntos desde los 10 kilómetros; sacamos de las mochilas una gaseosa y sanguchitos de jamón crudo y por 10 minutos nos armamos un picnic”, confiesa Laura Nardechia. En parte, esta anécdota explica la personalidad de la marca ‘Fatto in casa’: determinación, constancia y corazón.