Turismo Domingo, 18 de agosto de 2019 | Edición impresa

Fatehpur Sikri: la ciudad fantasma del emperador Akbar

Ubicada en la India, atesora el famoso Taj Mahal, monumento al amor, considerado Maravilla de la Humanidad.

Por Federico Chaine - fedechaine@hotmail.com

En Agra, India, se emplaza el famoso Taj Mahal, monumento al amor y Maravilla de la Humanidad. Allí conocí a Danielle, una mochilera holandesa quien también viajaba sola. 
Planeamos una visita a la llamada “Ciudad Fantasma” de Fatehpur Sikri, una población ubicada a 36 kilómetros de distancia. 

Desde un playón de tierra que cumplía funciones de terminal de autobuses partimos en un destartalado micro rumbo a la enigmática ciudadela. Fuimos los únicos extranjeros a bordo. 

Una hora más tarde llegamos a destino. Las altas murallas de color rojizo se aprecian desde abajo ya que, como toda fortaleza, está construida sobre una elevación del terreno. 

Trepamos por callecitas estrechas con la presencia de perros algo famélicos (a Danielle la asustaban) y también algunas cabras sueltas. 

 

Una vez en la puerta, tuvimos que dejar las zapatillas al cuidado de un hombre ya que al ser templo musulmán no se permite ingresar con calzado. En el Taj Mahal me había ocurrido lo mismo pero te dan unos protectores de tela para cubrir los pies. Aquí tuve que hacer toda la visita descalzo con el sol primaveral del mediodía calentando (y mucho) el suelo. Danielle fue más práctica y luego de pasar el control se colocó unas ojotas que llevaba ocultas en la mochila. 

Nos abastecimos de abundante agua mineral y comenzamos el recorrido. Se ingresa por la Buland Darwaza que da acceso al enorme Patio del Emperador donde hay una mezquita. El precio de la entrada permite conocer también la tumba de Salim Christi. 

Es un mausoleo enteramente construido en mármol blanco y lo erigió el Emperador Akbar “El Grande” en honor a este Hombre Santo quien predijo el nacimiento de su primer hijo varón, necesario para la continuación de la dinastía. Desde allí se accede por la Badshahi Darwaza a la “Ciudad Fantasma” propiamente dicha. 

Fue el centro del poder durante el reinado de Akbar (1509-1605). Se habitó durante 16 años pero no tuvieron en cuenta la escasez de fuentes naturales de agua en la zona y la ciudad entera debió ser evacuada y abandonada . 

 

Con el paso del tiempo fue saqueada y hoy se conserva como monumento histórico. Tenía mezquita, palacio, establos, colegio y bellos jardines ornamentados con fuentes. Su estilo es una mezcla de arquitectura mogol e islámica. Te invade una rara sensación al caminar entre los edificios solitarios e imaginar que alguna vez estuvo llena de vida. 

Es grande y tuvimos que orientarnos con la ayuda de los planos de la guía de viajes Lonely Planet. Cada tanto descansábamos a la sombra para aliviar el calor. Uno de mis escritores preferidos es el indio nacionalizado inglés Salman Rushdie cuya novela “La encantadora de Florencia” (que era la Princesa oculta Qara Köz) está ambientada en esta fortaleza. 

Me hacía especial ilusión conocer el sitio donde se desarrolla la trama y ver un lugar clave en el relato que es el estanque ornamental Anup Talao ubicado cerca de los apartamentos imperiales. Desde la esquina sureste se ve a lo lejos la torre de un minarete que Akbar dedicó a la memoria de Hiram que era su elefante preferido. Un par de horas después finalizamos el recorrido y mis recalentados pies lo agradecieron. 

 

Descendimos a la bulliciosa urbe donde se extrañaba la tranquilidad de la ciudadela y nos regalamos un opíparo almuerzo tardío en la terraza de un restaurante con vistas a la estación de buses para estar atentos al próximo coche que partiera de regreso a Agra. 

La comida fue típicamente india con mucho curry y garam masala que en el momento se disfruta pero que horas más tarde te obliga a beber litros de agua.  
 

Datos

Bus de Agra a Fatehpur Sikri: 1,5 dólares

Dejar el calzado bajo cuidado: propina a discreción

Entrada a la Ciudad Fantasma: 9 dólares (cerrada los viernes a los no musulmanes)

Botella de agua mineral: 25 centavos de dólar

Comida típica: entre 3 y 9 dólares según la variedad y el restaurante