Policiales Viernes, 7 de diciembre de 2012

Falsa alarma por nuevas pistas sobre Johana Chacón

El hallazgo de una agenda y un DNI en una finca de Maipú alertó a los investigadores por posibles pistas sobre la chica desaparecida en Lavalle hace tres meses. Confirmaron que no pertenecían a la menor.

Una alerta por posibles pistas sobre el paradero de Johana Chacón movilizó hoy a los investigadores, pero luego esa información fue descartada. Es que en una finca de Maipú un hombre halló documentación y avisó a la policía, sospechando que podría tratarse del DNI de la chica lavallina desparecida el pasado 4 de septiembre en el distrito Tres de Mayo.

Según fuentes cercanas a la investigación consultadas por Los Andes, Roberto Cabrera, un contratista de viña de 60 años, encontró en una finca ubicada sobre calle Sarmiento al 5.800, una agenda y un DNI que estaban en una cartera.

Cuando el fiscal Santiago Garay llegó al lugar, ubicado cerca de la ruta 60, descartaron que los documentos fueran de la menor buscada. La buena voluntad del denunciante no fue suficiente, ya que es analfabeto y creyó observar entre los papeles una foto de la menor buscada.

En realidad se trataba de un DNI de una mujer de unos 50 años y una agenda de hace unos 10 años con papeles y fotos.

El dato movilizó a los pesquisas ya que Cabrera encontró la documentación cerca de una finca que posee Luis Curallanca, el tutor de Johana, en la zona.

En ese predio se realizaron dos allanamientos a fines de octubre, en uno de los cuales se secuestró un pantalón de jean que fue peritado para saber si pertenecía a la joven desaparecida.

El caso

El martes 4 de setiembre, Johana Chacón (13) se bajó del colectivo que la trasladó desde la escuela Virgen del Rosario hasta la finca ubicada en Tres de Mayo (Lavalle) donde cada tanto se quedaba junto su hermana Beatriz (17).

Desde ese momento, su paradero es un misterio y todos en Mendoza aguardan por su pronta aparición.

Esta semana se cumplieron tres meses desde aquel día. En el camino, hubo pistas que llevaron a los investigadores a terrenos diversos, sustentados en distintas hipótesis: hubo allanamientos en la misma finca (perteneciente a la familia Curallanca) y se montó un arduo operativo bajo la sospecha de que la niña había sido captada por una red de trata de personas. Hasta se llegó a ofrecer una recompensa de 10 mil pesos para quien pudiera aportar algún dato fehaciente.
 
Cabe destacar que el pueblo lavallino ha asumido con compromiso la búsqueda de Johana y Soledad Olivera, la joven de 28 años que tambipen se encuentra desaparecida.

De hecho las marchas motorizadas por la directora del colegio donde hasta septiembre la niña cursó el séptimo grado -Silvia Minoli- son un símbolo de esa búsqueda colectiva.