Sup. Economía Domingo, 24 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Exportaciones: el real y el peso chileno amenazan a Mendoza

La depreciación de esas monedas incita a que ambos países compren menos productos a la provincia.

Por Mariano Zalazar - mzalazar@losandes.com.ar

Brasil y Chile son, junto a Estados Unidos, los principales destinos para los exportadores mendocinos. Por eso, lo que pase en la economía de esos países incide en forma directa en el desempeño de las empresas locales.

El año pasado Mendoza exportó U$S 340.478.613 FOB (Free on Board) a Brasil y U$S 83.212.070 FOB a Chile. Entre ambos destinos, representaron casi el 30% del total exportado por la provincia. 

 

Todo indica que este año los números mejorarán con Brasil, pero caerán con Chile. Además, a futuro, el escenario es incierto. Es que por un lado, la competitividad ganada por los exportadores locales con la suba del dólar ha comenzado a “licuarse” con el avance de la inflación interna y por otro, se ha registrado una depreciación, tanto del peso chileno como del real brasileño. Esto último implica que a los importadores de ambos países les resulte más caro comprar los productos provenientes del exterior, entre ellos, los mendocinos. 

Clave. La depreciación del real y el peso chileno juegan en contra del turismo. | Gustavo Rogé / Los Andes

Por ese motivo, es factible pensar que Brasil y Chile tenderán a comprar menos vino, menos ajo y menos frutas frescas de Mendoza, por nombrar algunos ejemplos. 

A su vez, los dos países se han vuelto más competitivos con sus propios productos en los mercados internacionales, lo que puede significar un problema para los exportadores locales, que compiten con empresas brasileñas y chilenas en los mercados de todo el mundo.

 

Poco margen

Para entender mejor la relación comercial de Mendoza con sus principales destinos, es necesario tener en cuenta lo que ocurre con cada economía en particular. En principio, la devaluación del peso argentino dio un respiro a los exportadores locales, debido a que comenzaron a recibir más pesos por cada dólar exportado. En enero, recibían $ 37,77 por dólar y hoy cobran casi $ 63 (66% más). 

Sin embargo, al mismo tiempo la devaluación tuvo un impacto directo sobre los costos en dólares y provocó una aceleración de la inflación interna, lo que comenzó a “absorber” la competitividad ganada por los exportadores. Cabe recordar, que hasta julio el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Mendoza mostraba una tendencia a la desaceleración, pero la devaluación de agosto, después de las PASO, provocó que el porcentaje de variación mensual de la inflación se duplicara en los meses siguientes. En el acumulado enero-octubre, el IPC ya avanzó 42,2% a nivel nacional, según Indec. 

 

El economista Pablo Salvador, explicó que esta situación tenderá a agravarse con el tiempo. “Si bien Argentina tuvo un salto del tipo de cambio muy importante, a medida que pasan las semanas la ventaja competitiva se va perdiendo por el avance de la inflación. Aún somos competitivos, pero la inflación no cede y ahora, con los controles cambiarios, el tipo de cambio tiende a  ser más estable”, indicó.

Se mostró de acuerdo el economista Carlos Rodríguez, quien advirtió que el ritmo de emisión monetaria podría crecer en los próximos meses, acelerando aún más el proceso inflacionario. “La devaluación en Argentina fue muy grandes y los exportadores aún mantienen gran parte de la competitividad ganada. Pero si esta tendencia se mantiene, la mejora se revertirá”, comentó. 

 

Para Brasil y Chile la situación es diferente, porque sus monedas se devaluaron en relación al dólar, pero sus niveles de inflación son mucho menores. Por lo tanto, la competitividad que ganaron durante este año, tenderá a ser más estable y permanente. 

En alza. Las exportaciones de productos primarios han repuntado en 2019. | Gustavo Rogé / Los Andes

En el caso del peso chileno, la cotización en relación al dólar avanzó de $ 696 en enero a $ 794 en la actualidad, lo que se traduce en una depreciación del 14%. La inflación acumulada durante ese período en el país vecino alcanza el 2,8%, según los datos oficiales de ese país.

 

En lo que respecta a Brasil, el real pasó de R$ 3,88 en los primeros días del año a R$ 4,21 esta semana (8,5% de variación) y entre enero y octubre registró una inflación del 2,6%.

Mario Lázzaro, director de ProMendoza, indicó que la medición del Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) que mide del BCRA permite conocer con exactitud qué tan competitivos son hoy los exportadores locales en relación a los países vecinos. Las estadísticas muestran que en los últimos doce meses el TCRM de Argentina con Brasil mejoró 2,5% y con Chile cayó 1%.

 

“En este escenario, entiendo que la devaluación del real brasileño no será, por ahora, un verdadero problema para Mendoza, como sí lo es la inflación interna. En el caso de Chile, sí nos hemos visto más afectados, a lo que hay que sumar sus conflictos sociales, que pueden perjudicar nuestra relación comercial con ese país”, apuntó.

Pasando en limpio, la suba del dólar en Argentina permitió que los exportadores locales tuvieran más posibilidades de colocar sus productos en el extranjero, lo que se tradujo en mejoras en algunos de sus resultados (ver aparte). Sin embargo, la depreciación de las monedas de Brasil y Chile desalientan la compra de productos mendocinos por parte de esos países. Los economistas entienden que la continuidad del escenario económico actual podría provocar una caída en las exportaciones a Brasil y una profundización de la baja en Chile.  

 

Claro está, que son muchas las variables en juego y lo que pase a futuro es aún incierto. Salvador remarcó que la economía brasileña se ha visto afectada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y si bien hay posibilidad de acuerdo, una eventual continuidad del conflicto seguiría perjudicando a su moneda. Rodríguez, por su parte, recordó que Chile aún está inmerso en sus conflicto sociales, que podrían conducir a cambios económicos profundos.

El turismo en juego

Dos semanas atrás, Los Andes publicó un artículo explicando que los hoteles y la gastronomía son los sectores económicos de Mendoza que escapan a la crisis económica, gracias al impulso del turismo receptivo (llegada de extranjeros). Los principales factores que impulsaron ese crecimiento aún persisten: la devaluación del peso argentino (hizo que Mendoza sea más barata para los turistas internacionales) y el crecimiento de la conectividad aérea. Sin embargo, el mismo escenario que amenaza las exportaciones de productos físicos, pone en juego la continuidad del crecimiento en materia de turismo receptivo.

 

Pablo Salvador recordó que el 70% de los turistas extranjeros que tiene Mendoza son chilenos o brasileños. “Si sus monedas pierden poder de compra, se les hace más caro salir al extranjero. Por ahora, les sigue conviniendo venir a la Argentina, pero si nuestra inflación sigue avanzando, esa ventaja se perderá”, apuntó.

Un país da   crecimiento y  el otro ya muestra caída

Según estadísticas elaboradas por ProMendoza en base a datos de Aduana, entre enero y setiembre de este año las exportaciones de Mendoza a Brasil crecieron 26% en volumen, pasando de 172,9 millones de kilogramos netos enviados en 2018 a 218,1 kilogramos netos en 2019. También hubo un repunte en facturación, pero la variación fue mucho menor (apenas 3%), pasando de U$S 246,9 millones FOB en los primeros nueve meses del año pasado  a U$S 253,6 millones FOB en igual período de 2019.

 

En el caso de Chile, las estadísticas muestran siempre caída. Medidos en volumen, los envíos al país vecino han bajado 12% entre el período enero-setiembre de 2018 (se enviaron 119,7 millones de kilogramos netos) y los mismos meses de 2019 (se exportaron 105,4 millones de kilogramos netos). En facturación la baja fue del 17%, producto de una retracción de casi U$S 10 millones (U$S 61,4 millones FOB en 2018 contra U$S 51,1 millones FOB este año).

La evolución de las exportaciones de Mendoza a esos destinos dependerá mucho de cómo se comporte el tipo de cambio en cada caso, como lo remarcaron los expertos.