Opinión Lunes, 12 de agosto de 2019 | Edición impresa

Expectativa por el dólar, el riesgo país y los mercados - Por Leandro Boyer

En el complejo panorama habrá que contemplar también la inestabilidad internacional.

Por Leandro Boyer - Corresponsalía de Buenos Aires

Con el dramático revés que afrontó Mauricio Macri en las elecciones primarias, los sueños de los grandes jugadores del sistema financiero se transformaron en una pesadilla. Es de esperarse que el pánico vuelva a instalarse a partir de hoy y todo indica que el Gobierno nacional no cuenta con un plan de contingencia capaz de evitar las turbulencias venideras. 

El propio Macri se ocupó de dejar esto último en claro cuando apeló a la “responsabilidad” de su victorioso contrincante, el peronista Alberto Fernández. “Ojalá que gire para tener un discurso más responsable”, pidió el Jefe de Estado. 

Es que los resultados fueron tan contundentes que, al parecer, ya no tienen sentido las cinco variables con las que el mercado esperaba alimentar sus expectativas sobre la posible reelección de Macri. 

En primer lugar, aunque descontaban que Fernández lograría una ventaja, no suponían que iba a ser mayor a los 47 puntos, con los que podría tener garantizada una victoria en la primera vuelta. Por ello tampoco servirá computar la diferencia entre ambos aspirantes presidenciales, ni las adhesiones que pueda sumar Macri del resto de las fuerzas, del voto en blanco o de aquellos que no concurrieron a sufragar en las Paso. 

El verdadero estado de ánimo del mercado no tardará en conocerse y menos teniendo en cuenta los eufóricos saltos que se produjeron el pasado viernes, en la previa de las elecciones, cuando circularon entre los operadores pronósticos a favor de Macri. 

Los movimientos de hoy expondrán el verdadero pálpito del sistema financiero y fundamentalmente de los inversores del exterior que se sumaron a la apuesta por la continuidad en el poder de una coalición de gobierno no peronista. 

Como si fuera poco, los sacudones que puedan sucederse complicarán aún más las escasas posibilidades de Macri para dar pelea en octubre. Ya está claro que su imagen está atada a la suerte de la vapuleada economía y él mismo lo reconoció tras sufrir el duro golpe de ayer: “El nivel de dificultades que hemos tenido en estos últimos años ha llevado a que haya mucha angustia, mucha duda”.

Inicialmente, el golpe lo volverán a afrontar el dólar, las acciones, los bonos y el Riesgo País. Pero además, el clima de desconcierto respecto al futuro económico de la Argentina supondría también dificultades para renovar, tal como se requiere, los vencimientos de deuda de corto plazo. 

Además, en el complejo panorama habrá que contemplar también la inestabilidad internacional que volvió constituir una amenaza tras los nuevos cortocircuitos comerciales entre los Estados Unidos y China. 

Tal vez, la holgada victoria que logró Alberto Fernández le permita moverse con mayor tranquilidad en el camino hacia octubre y pronunciarse con mayor detalle sobre las medidas que aplicará para delinear el rumbo económico de su eventual gobierno. 

Inclusive en el mundo financiero existen quienes sostienen que el resultado de las primarias determinó el inicio simbólico de la era de Fernández en el poder y que por ello será determinante su reacción ante cualquier corrida cambiaria o estallido económico.

Por todo esto, es que la transición del poder demandará un esfuerzo compartido entre Macri y Fernández.