Mundo Domingo, 26 de mayo de 2019 | Edición impresa

Everest: las causas de una congestión que fue récord

Este año se batieron todos los registros en cuanto a solicitud de permisos para ascender a la montaña más alta del mundo.

Por Redacción LA

La odisea que vivió el argentino Ricardo Birn expone una situación que, si bien no es nueva en el Everest, tuvo su punto crítico el miércoles pasado, cuando más de 200 montañistas intentaron hacer cumbre en el techo del mundo y generaron un atasco fenomenal.

Pero más allá de la foto curiosa que se viralizó rápidamente, esta temporada en el Everest está teniendo ya un saldo trágico. El viernes, autoridades y organizadores de expediciones anunciaron la muerte de cuatro montañistas, con lo que suman ocho víctimas desde que se habilitaron los ascensos este año.

 

Los atascos impresionantes en la llamada “zona de la muerte” de esta montaña de 8.848 metros se deben a dos razones. Por un lado, a las condiciones meteorológicas, porque entre finales de abril y finales de mayo son menos extremas y más ventajosas por tanto para el ascenso. Así, todas las expediciones lanzan el asalto final al Everest durante los mismos días.

La particularidad del 2019 es el aumento de la cantidad de escaladores, un fenómeno que se viene acrecentando en la última década. Para ascender al Everest, el gobierno de Nepal otorga un permiso, que cuesta 11.000 dólares. Pero el costo de la aventura se eleva a unos 80.000 si se tienen en cuenta otros gastos imprescindibles, como los honorarios de los sherpas que guían hasta la cumbre. A principios de mes, las autoridades nepalíes ya habían confirmado este año un récord de pedidos de ascenso.

Hasta el jueves, unos 550 alpinistas habían coronado la montaña más alta del mundo, según datos oficiales.

Riesgos

Pero el aumento del “tráfico” de escaladores eleva los riesgos. En las últimas 48 horas, murieron dos indios, un austríaco y un nepalés. La india Kalpana Das, de 52 años, llegó a la cima pero murió el jueves por la tarde cuando bajaba. Su compatriota Nihal Bagwan, de 27 años, también falleció en el descenso.

Cordobés.”No se puede hacer fila con 30 grados bajo cero”, dijo Birn desde el hospital

“Estuvo bloqueado en el embotellamiento durante más de 12 horas y estaba agotado. Unos guías sherpa lo trajeron al campo 4 y allí murió”, relató Keshav Paudel de la agencia Peak Promotion. Ese mismo embotellamiento fue el que casi se lleva la vida del cordobés Birn. “No se puede hacer fila con 30° bajo cero. Es la muerte”, contó el escalador desde el hospital de Katmandú donde está internado. 

 

Durante esta temporada, en el lado tibetano de la montaña, menos frecuentado que el nepalés, murió un montañista austríaco de 65 años. También falleció un guía nepalés de 33 años en un campamento base, tras haber enfermado a 7.158 metros de altura.

A esta altura extrema, el oxígeno es más escaso en la atmósfera y los alpinistas deben recurrir a tubos de para llegar a la cima. Una altura superior a 8.000 metros sobre el nivel del mar es considerada como la “zona de la muerte”. “Permanecer mucho tiempo en la zona de la muerte aumenta los riesgos de congelación, de sufrir mal de las alturas o incluso de muerte” explicó Ang Tsering Sherpa, expresidente de la Asociación de Alpinistas de Nepal.

 

En los días anteriores, otros dos alpinistas indios y un estadounidense ya perecieron en el Everest. Otro montañista irlandés habría fallecido presuntamente, tras haberse resbalado y caer en una zona situada a 8.300 metros de altura, aunque su cuerpo no ha sido hallado. El año pasado murieron cinco personas en el Everest.