Turismo Domingo, 20 de octubre de 2019 | Edición impresa

Europa: para conocer las ciudades en tren

Cuenta con servicios para recorrer de punta a punta el Viejo Continente. Primero es necesario saber qué sitios quiere uno recorrer.

Por Grisel Isaac - Especial para Los Andes

Los paisajes corriendo detrás de la ventanilla, el espacio amplio, esperas acotadas, puntos de partida fácilmente accesibles: los viajes en tren dentro de Europa se imponen con varias ventajas para quienes deben movilizarse por distintas ciudades, sea dentro de un mismo país o cruzando fronteras.

El gran punto a favor es el aprovechamiento del tiempo. Entre otras cosas, el tren no requiere tanto tiempo de anticipación y espera como el avión, por ejemplo. “Seguro y ecológicamente sustentable, es el medio con menor consumo energético comparado con aviones, buses y autos”, agrega Sebastián Schiaffino, socio gerente de Essential Travel, una agencia especializada en trenes de todo el mundo.

Los trenes, además, parten y arriban a estaciones que suelen estar situadas dentro de la ciudad, fácilmente accesibles con metro o buses. Y en muchos casos se puede adquirir el servicio nocturno y evitar el costo de una noche de hotel.

 

Para quien piensa hacer pocos viajes y tiene planificadas las fechas exactas en las que va a moverse de un lado a otro, conviene comprar un ticket de tren, es decir, comprar un tramo “punto a punto”. Así se paga solo por lo que se usa. Si a eso se suma la compra anticipada, las tarifas resultan mucho más económicas. Hay compañías que permiten reservar hasta 6 meses antes; la mayoría, 3 meses antes y algunas, 2.

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Por otro lado, está el pase en tren, que permite viajar de manera ilimitada dentro de un país o -según el tipo de pase- por varios países. Es la opción ideal si se busca más libertad, si se trata de un viaje largo, si se exploran varios países y, sobre todo, si se va planificando el recorrido sobre la marcha.

“Para quienes ya han utilizado algún pase, es importante tener en cuenta que actualmente, además del pase adquirido, es necesario adquirir la reserva de asiento. Por eso también se requiere cierta planificación”, advierte Schiaffino.

Tipos de pases

En este punto hay varias cuestiones a tener en cuenta. Veamos algunas. En primer lugar, hay que decidir qué países se visitarán y la cantidad de días de viaje. El Eurail Global Pass, por ejemplo, cubre hasta 31 países, sirve tanto para viajes cortos como largos y en 2019 incluyó nuevas naciones a la lista (Gran Bretaña, Lituania y Macedonia). En cambio, el Eurail One Country Pass, como su nombre lo indica, es para utilizar en un solo país.

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¿Continuo o flexible? 

En el primer caso, hablamos del pase de días consecutivos que permite usarlo desde el momento en que se activa de manera consecutiva o continua. Si comprás un pase de un mes, podrás usarlo cada día de ese mes.

El “Flexi”, en cambio, te da una cantidad de días de viaje que podés usar por la duración que tenga el pase. Ejemplo: si comprás un pase de 10 días en dos meses, significa que desde el momento en que activás el pase tendrás dos meses para usar esos 10 días de viaje. En un mismo día de viaje podés tomar todos los trenes que quieras, porque estarán incluidos en el día de uso.

 

A tener en cuenta

Consideraciones generales a tener en cuenta a la hora de adquirir pases en tren: la edad, por ejemplo, es un factor importante, ya que los menores de 27 años inclusive son considerados “jóvenes”. Los niños de entre 4 y 11 años viajan gratis acompañados de un adulto (máximo dos niños por adulto). Los menores de 3 van gratis. Y para mayores de 60 aplica un 10 por ciento de descuento en los precios estándar de Eurail para adultos. Ojo: si tenés 59 años el primer día de viaje, necesitarás un pase de adulto (aunque cumplas los 60 en medio del trayecto).

En cuanto a las diferentes clases, depende del tren, pero en general, los asientos de Primera son más grandes y cómodos y disponen de más espacio para las piernas que los asientos de Segunda. También hay más espacio para guardar el equipaje. En ciertos trenes de alta velocidad, los pasajeros de Primera pueden recibir bebidas, refrigerios y diarios de cortesía, conexión wifi, check in diferenciado (eso se ve en el Eurostar) y acceso a salas exclusivas.

Otro tema es la reserva de asiento. El costo puede ir desde 3 euros hasta 39. Las más caras corresponden a trenes nocturnos y varían según la categoría y el tipo de compartimento, que puede ser de 2, 4 o 6 camas o asientos (de 15 a 55 euros).

“En general, las rutas nacionales requieren reserva solo ocasionalmente, pero las rutas internacionales son de reserva obligatoria. Y en países como España, Francia, Italia, Suiza o Portugal, los trenes de alta velocidad requieren reserva”, explica Schiaffino, y agrega: “Los trenes regionales, locales o suburbanos no piden reserva; basta con subirse y mostrar el pase. Son trenes más lentos y menos frecuentes, pero si tenés flexibilidad y tiempo, te ayudarán a ahorrar dinero”.

 

Atención con las rutas extremadamente turísticas, como las de Francia: para los pases hay cupo, así que conviene reservar con anticipación. También puede ser útil tener en cuenta el “Benelux”: 3 países en uno a la hora de viajar en tren. Bélgica, Holanda y Luxemburgo permiten que utilices tu pase en los tres países como si fueran uno. Por otro lado, si estás pensando moverte de Italia a Grecia, por ejemplo, tené en cuenta que los pases incluyen el transporte en algunos ferries que cubren esa ruta.

La puntualidad es un punto esencial para no perder el tren: llegar a la estación con la anticipación suficiente como para ubicar el andén y estar en el vagón correspondiente unos minutos antes de la hora de partida.

Además, al planificar los tramos hay que saber que si bien en Europa las distancias resultan en general cortas, hay tramos que no se pueden cubrir con este medio de transporte: aunque en el mapa parezcan ciudades cercanas, pueden no contar con conexiones ferroviarias.