Economía Domingo, 22 de marzo de 2020 | Edición impresa

Estiman que Mendoza perderá $ 1.000 millones por día por la cuarentena

La economía local depende de algunos de los sectores más afectados, como turismo y comercio. Pymes piden medidas laborales e impositivas.

Por Bárbara Del Pópolo y Mauricio Videla - bdelpopolo@losandes.com.ar

La economía local lleva más de dos semanas sintiendo los fuertes efectos de la pandemia mundial, y por estar muy ligada al turismo, al comercio y la hotelería, se espera un efecto muy contractivo. El número dependerá de qué tan efectivas resulten las medidas que están tomando los comerciantes para evitar el cierre total, así como el tiempo en que se logre acabar con el avance del coronavirus.

En términos de Producto Bruto Geográfico (PBG), Mendoza movió U$S 16.500 millones en 2019 (estimación del Ieral) y de acuerdo a estimaciones privadas, la cuarentena podría llegar a costarle unos U$S 17,2 millones diarios, lo que equivale a 1.085 millones de pesos.

El número fue avalado por varios economistas. Jorge Day, de Fundación Mediterránea (Ieral Mendoza), explicó que las estimaciones bancarias prevían una contracción en torno al 2% en el Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina, pero con la aparición del coronavirus se empeoraron aun más las expectativas. “Ahora se estima una baja total del 4,4% anual. La economía provincial evoluciona en forma similar al país”, destacó Day.

Entonces, de registrarse una caída del 4,4%, la economía de Mendoza perdería unos U$S 726 millones en relación al 2019 y cerca de un tercio se explicaría por los días de cuarentena (U$S 241 millones).

Por su parte, el economista José Vargas, titular de Evaluecon, destacó que el parate generalizado que se da con el coronavirus lleva por lo menos 15 días causando problemas en la economía local. “La economía de Mendoza depende mucho de los sectores más afectados, y considerando que la crisis podría extenderse más allá del 31 de este mes, y hasta septiembre a nivel nacional, se puede esperar un impacto estimado en 5 puntos del PBG”, señaló. Desde su punto de vista, el impacto económico diario podría superar los             $ 1.000 millones diarios.

Para el economista de Value International Group, Daniel Garro, “está claro que tanto Mendoza como Argentina se metieron de lleno en una recesión más fuerte de la que ya tenían”, que tenderá a agravarse cuando todo pase. “Si el Gobierno no baja el gasto público y la presión tributaria, el sector privado no podrá pagar y el default será mas grande”, agregó y consideró que es el sector público el que tiene que ajustarse en situaciones como esta.

Carina Farha, economista y docente, sostiene que “hay un parate muy contundente de la economía, de las transacciones que se realizan dentro de Mendoza y hacia afuera -con otras provincias y otros países-, no solo de bienes sino de servicios”. Y agrega: “Me parece que el efecto va a ser muy contundente y largo de recuperar en todo el mundo, en Mendoza veníamos de una situación crítica con una matriz productiva primerizada, lo cual puede ser una ventaja -en el corto plazo- para después salir de la crisis, porque vamos a vender comida”.

Ayer, el gobernador Rodolfo Suárez reconoció ante Los Andes que el golpe será grande (ver página 4) aunque prefirió no arriesgar cifras. Solo que para amortiguarlo le están pidiendo al gobierno nacional que garantice los fondos de coparticipación presupuestados para 2020. Con ese dinero la Provincia podría salir a ayudar a los privados más afectados.

Para Alejandro Trape, economista de la UNCuyo, “no se puede saber si la cuarentena dura 14, 21 o 28 días. Lo que se tiene ahora es un boom de compras en los supermercados que después de unos días va a bajar -cuando la gente se stockee – ya no habrá colas. Las 24 actividades exceputadas en el decreto nacional están funcionando pero muchas lo hacen en condiciones diferentes a las habituales”.

El contexto no ayuda

Las medidas para evitar el avance de la enfermedad, o al menos ralentizar el ritmo de contagio, también reducen la capacidad de producción y el consumo (salvo en compras de supermercado, hasta el momento).

En este contexto, de acuerdo con Day, “no resulta fácil encontrar a un sector al que le esté yendo bien”, porque hasta las farmacias están vendiendo productos específicos, y en los alimentos se ha priorizado a aquellos que le permiten a la gente stockearse.

“La caída será fuerte. En otras crisis el mercado externo puede actuar como salvavidas, pero ahora la crisis es mundial y posiblemente caigan precios de commodities (como ya sucedió con el petróleo) y las cantidades exportadas”, señaló Day.

El economista advirtió que tampoco se podrá esperar mucho del auxilio estatal (nacional y provincial) que ya tenían sus cuentas en rojo antes de que los efectos de la pandemia comenzaran a notarse en este sector del mundo, y es probable que no consigan financiamiento. “A medida que se extienda en el tiempo, mayor será la caída del PBG”, señaló.

Es que si se hace un ejercicio similar a nivel nacional, una parálisis plena implicaría una pérdida de u$s 1.000 millones por día, y se se podrían estimar pérdidas por u$s 2.000 millones si se suman las operaciones habituales de compraventa de bienes y servicios a precios corrientes de mercado.

Comercio e industria

“Las Pymes estamos en cuarentena”, comunicaron desde la Cámara Argentina de la Mediana Empresa y la Federación Económica de la provincia, y solicitaron una batería de medidas laborales, impositivas, financieras, en alquileres y para afrontar el pago de servicios que incluyen nueve puntos principales.

En primer lugar buscan que se amplíe la eximición sobre las contribuciones patronales a las micro empresas, además esperan poder flexibilizar los contratos de trabajo para quienes no puedan trabajar desde su casa, eximir del pago de cuotas a monotributistas y autónomos hasta junio, facilitar el acceso al sistema Repro, y contemplar el sostenimiento financiero para contener a la masa salarial.

Completan la batería de pedidos, la solicitud para que las ART asuman las licencias de los trabajadores que deban cumplir la cuarentena (especialmente para los portadores de Covid-19), o que lo haga la Anses, como lo hace con las licencias por paternidad. Además, piden que se postergue por 90 días el pago de las deudas con entidades financieras y que se congelen los intereses que pudieran causarse.

Esperan que los créditos que el Gobierno anuncie carezcan de intereses para empresas que tuvieron que cerrar sus puertas de forma forzosa.

También piden que el alivio se extienda al sector impositivo, con la suspensión del pago de ciertos impuestos (Ganancias, IVA, etc.) y la postergación de la moratoria de AFIP.

En cuanto al mantenimiento de sus locales comerciales, solicitan que se congelen los alquileres y se prorrogen los vencimientos contractuales, así como que se los exima del pago de servicios.