+ Deportes Lunes, 12 de febrero de 2018 | Edición impresa

Este Lobo no tiene quién lo frene

Gimnasia venció 2-0 a Roca y comparte la cima de las posiciones con Estudiantes (RC). Diego Mondino y Palacios Alvarenga, los goleadores.

Por Redacción LA

Transita a paso firme Gimnasia y Esgrima en este Torneo Federal A. Firme y parejo. Anoche, aunque no tuvo una noche brillante, sumó una nueva victoria en condición de visitante frente a Deportivo Roca, con goles de Diego Mondino y Pablo Palacios Alvarenga. 

La primera parte mostró algunos de los buenos argumentos que ya viene mostrando Gimnasia desde hace un tiempo. Sin embargo, apenas fue suficiente para sacar ventaja tras una avivada de Cristian Llama, quien sacó rápido un tiro libre para Lucas Fernández y el posterior gol de Mondino.

Porque a lo largo de la etapa, Deportivo Roca también mostró buenas intenciones en la búsqueda de encontrar la valla de Exequiel Viola. Y en ese intercambio, unos y otros casi no pudieron lastimarse. Tuvo algunas el elenco local, pero casi nunca hubo precisión en la definición, mientras que el Lobo aprovechó la más clara para ponerse en ventaja.

A partir de esa acción, el conjunto mendocino encontró la paciencia necesaria para mover el balón con más inteligencia en la búsqueda de crear espacios en la defensa local.  ¿Y los encontró? No, pero su rival casi no inquietó. Rodrigo Mannara se fue desdibujando y el equipo sureño no consiguió encontrar los caminos al gol. 

Para el complemento, Gimnasia no cambió demasiado lo que venía haciendo. El objetivo era seguir siendo líder y lo consiguió desde un rendimiento prolijo en lo defensivo, con un buen rendimiento de Pablo Cortizo en la zona media. Y con la espalda bien cubierta, en ofensiva, el Lobo es demoledor. Unos minutos después de un tiro de esquina que casi termina con gol olímpico de Llama, Palacios Alvarenga sentenció la historia al aprovechar un “yerro” defensivo de su rival. 

El resto del juego estuvo de más. Deportivo Roca no tuvo forma de descontar y Gimnasia se hizo gigante para jugar con el aplomo del equipo que ya es candidato a pelear el ascenso y terminó cerrando una nueva noche ideal.