Arquitectura Viernes, 31 de mayo de 2019

Espacios abiertos para habitar

Ante la nueva manera de vivir la arquitectura, los espacios abiertos interiores son los destacados.

Por Lic. Josefina Foti - Directora de Carreras de Diseño FAUD UM

Las nuevas tendencias en arquitectura e interiorismo que se imponen en  este 2019 se orientan hacia el diseño de espacios con mayor luminosidad, más saludables y con marcada personalidad.

El hecho de tener pocas fronteras visuales incrementa la sensación de estar en un espacio más amplio y luminoso. Por este motivo, se utiliza el recurso de  grandes ventanales e incluso patios de luces interiores.

Materiales naturales

Al diseñar un espacio (independiente del que sea) no solo se debe tratar de combinar bien la paleta de colores. La preferencia  se orienta a los neutros, verdes y corales.

El verde se hace presente no solo en pinturas y complementos decorativos, sino también en  abundantes plantas de interior. La variedad del color verde va desde el brillante en la parte oscura del follaje hasta el verde-amarillo.

Los tonos grises acerados y  óxidos bruñidos le dan al espacio un clima especial. Esta paleta es ideal para transformar fachadas, jardines interiores, comedores, livings y mobiliario de madera, entre otros. El toque humano lo aporta el rosa sombreado.        

Saber utilizar las texturas es  muy importante en cualquier espacio; de lo contrario, la falta de éstas puede hacer parecer los diseños planos y aburridos, por más que  los colores y objetos estén muy bien elegidos y combinados.

En el interiorismo se utilizan  diferentes texturas. Cuando hablamos de ellas, nos referimos a las sensaciones que nos brindan al tacto superficies como papeles, textiles, maderas, metales, concreto etc. También existen texturas visuales que provocan sensaciones similares a las táctiles, de manera que una superficie puede ser más o menos rugosa o totalmente lisa al tacto. 

La textura agrega profundidad y calidez a cualquier espacio y realmente ayuda a hacer que la vivienda se sienta terminada. Los textiles, como almohadones, cortinas o alfombras  en sus diferentes tonos  aportan  al espacio calidez y elegancia. Agregar una capa suave de piel sintética en una cama o un sillón otorga otra dimensión para el ojo y realmente eleva el espacio.

Actualmente se percibe en los nuevos espacios proyectados la presencia cada vez más creciente de  acabados con aspecto pulido y personalizado de los materiales metálicos. La plata, por su aspecto náutico limpio, el oro y el bronce por su riqueza y calidez. Los diferentes tonos de oro, desde oro rosa hasta oro mate, se están abriendo camino en el diseño de muebles y objetos de diseño.

Los metálicos cepillados más fríos como el cromo, el níquel y el hierro aportan luminosidad y destellos, reflejando y causando sensaciones especiales en el espacio. En tanto los metales en oro rosa, textiles grises y verdes aportan calidez.