Sociedad Lunes, 20 de enero de 2020 | Edición impresa

Esfuerzo y talento para un triunfo mendocino en Cosquín

El grupo Picahueso Malambo, de Junín, se consagró en el certamen previo al festival y actuará en una de las “lunas” de este año.

Por Priscila Mateos - pmateos@losandes.com.ar

El dicho popular señala que “persevera y triunfarás”, algo que El Picahueso Malambo dejó demostrado en la noche del sábado, al consagrarse campeón en el Pre Cosquín, luego de haber llegado por cuarto año a la instancia final.

No obstante, la perseverancia sola no es suficiente si no se apuesta a dar un poco más, y eso fue lo que el conjunto mendocino decidió, inclusive, antes de viajar.

 

Y vaya si lo consiguieron: la Plaza Próspero Molina los ovacionó de pie cuando finalizó su presentación. El público, ya habituado a este tipo de espectáculos, no salía del asombro frente a lo visto.

El director del conjunto, Martín Villarruel, explicó en su momento que la decisión de innovar fue un riesgo que decidieron tomar. Así, señaló que optaron por “hacer un homenaje al general San Martín y a los Granaderos”.

 

Hugo Alvarado, encargado de la percusión dentro del combinado y quien colabora también en la dirección, aseguró que cada paso “estaba pensado para que sucediera lo que pasó: que la gente se emocionara; pero no sabíamos qué iba a pasar”.

Fue avanzada la madrugada de ayer cuando se supo que El Picahueso era el ganador en la categoría Malambo, lo que los habilita a estar en Cosquín. El 1 de febrero tendrán la gran oportunidad de formar parte del festival más importante para los folcloristas.

 

Al consultarle por la existencia de algún tipo de premio, Alvarado no sabía con certeza: “Creo que es un par de botas para los ocho y una plaquita”. O sea, el premio es más bien simbólico. No obstante, reconoció que “consagrarse a nivel nacional, después de tanto esfuerzo, no tiene precio”.

Al respecto, Villarruel se encargó de agregar que “la gente nos abrazaba cuando bajamos y, la verdad, nos sentíamos como en Mendoza, a pesar de que había grupos que llevaron más gente”.

 

La puesta en escena

Marchando, y vestidos de granaderos, ingresaron siete de los ocho malambistas, ante el asombro y el aplauso del público. Los uniformes fueron prestados por el Regimiento de Infantería de Montaña 11, de Tupungato.

Danisa Herrera, hermana de Martín, uno de los integrantes, describió el momento: “La entrada fue por el costado derecho del escenario”, agregando que la reacción de la gente “fue como una ola”. Es que nadie esperaba que aparecieran por ahí y muchos los fueron descubriendo a medida que subían a escena.

 

Una vez formados al centro del escenario, se sumó Villarruel, interpretando al General José de San Martín. Nuevamente, los asistentes aplaudieron con entusiasmo.

Plaza próspero Molina. Los Picahueso Malambo encarnaron a San Martín y sus granaderos para una coreografía inolvidable. | Prensa Cosquín

“Todos y cada uno de ustedes conocen los esfuerzos y las dificultades que hemos pasado. Llegar hasta aquí es bastante, pero nunca suficiente”, fueron las palabras que comenzó diciendo el malambista que encarnaba al Libertador.

 

Si bien el texto corresponde a la proclama de San Martín antes de la batalla de Chacabuco, algunos puntos eran aplicables a la realidad que estaba viviendo la combinación: “Nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos recordarán este momento con orgullo”, rezaba otro fragmento.

Fue entonces que comenzó el malambo, con la introducción de la cueca “Los 60 ganaderos”. Luego sonaron acordes con la “Marcha de San Lorenzo” y el “Himno a San Martín”. Una vez finalizada la coreografía, los ocho malambistas se pararon al borde del escenario haciendo el saludo militar, con el “Himno Nacional” sonando de fondo.

 

“Eso fue lo más emocionante, la descosieron. El público lloraba, y yo me emocioné más porque estaba mi hermano, porque conozco el esfuerzo y el trabajo que vienen haciendo”, remarcó Danisa Herrera, quien también es bailarina y fue Reina de la Vendimia de Rivadavia en 2006.

Apoyo “real”

Entre los familiares y amigos que viajaron para acompañar a El Picahueso se encontraba Victoria Colovatti, Reina Nacional de la Vendimia 2017. La soberana llegó a Cosquín porque Lucas, uno de los malambistas, es su novio. 

 

En los días previos compartió en las redes mensajes de apoyo y videos de las instancias previas a la final. Y ayer subió a Facebook una foto de ambos en la que él está con el traje de granadero y ella con una sonrisa enorme y los ojos rojos de emoción. 

“No puedo explicar con palabras todo lo que sentí cuando te vi... El orgullo y la emoción de ver a toda esa gente aplaudiéndolos, disfrutando de su magia. Todo esfuerzo tiene su recompensa y vos lo demostraste. Gracias por dejarme acompañarte en todo momento. Te amo con todo mi corazón”, fue el texto que acompañó la foto.