Vendimia Sábado, 9 de marzo de 2019 | Edición impresa

Escenografía: una arquitectura para abrazarnos

Las piedras originales del Frank Romero Day han quedado ocultas. El diseño escenográfico busca que los cinco escenarios asemejen uno solo.

Por Carolina Baroffio - sociedad@losandes.com.ar

El arte escenográfico de una Vendimia, cuando vemos apenas la maqueta, no dista mucho del arte arquitectónico. Las piezas se enclavan sobre una estructura rígida para contener a un millar de artistas sobre él, como si fuera un edificio donde las partes deben respetar la futura convivencia de vecinos. Aquí los “vecinos” son actores, bailarines, músicos, acróbatas, que entran y salen de escena, se cruzan, se relacionan, pero cada cual necesita su espacio, su aire.

De este modo pensó el dispositivo escenográfico para “Tejido en tiempo de Vendimia” la reconocida Gabriela Bizón. Sobre todo, respetando la idea original de su directora, Alicia Casares, acerca del abrazo de unión que buscará transmitir esta Fiesta Nacional de la Vendimia 2019.

 

“El tema del tejido, del telar, de entrelazar, el trabajo de las manos con las mujeres; ése era su primer proyecto, y de ese escenario orgánico llegamos a esto”, rememora Gabriela Bizón cuando un día de 2017 Casares la convocó para empezar con esta aventura.

En este sentido, no veremos ya grandes escalinatas en el magnánimo escenario del teatro griego Frank Romero Day. Los cinco escenarios se unirán a través de rampas. “Sí, están unidos para asemejarse a uno solo, o por lo menos para que no haya tanta diferencia entre uno y otro”, confirma la escenógrafa y no puede dejar de acariciar sus manos sobre la maqueta, mientras indica que el escenario uno, el de adelante que siempre es el más vistoso, en este espectáculo será central. “Tendrá una buena amplitud para las coreografías”, nos anticipa.

 

El trabajo se concentró así en un diseño “en masa”, no hay pequeñas estructuras, y la orquesta en vivo volverá a ocupar el centro de la puesta. “Están centrados y en altura para que sean bien visibles, pero los músicos tienen su independencia, con techo, con bordes, con telones y espaldas, porque su desempeño es muy diferente al de los bailarines o actores”, explica Bizón. Y de esa estructura para los músicos creó ella un dispositivo “puente” desde donde se desprenderán los artistas aéreos que jugarán un rol protagónico en interacción con la gran pantalla led que los contiene y se les ofrecerá como pared para su desarrollo narrativo.  En la llamada “pampita” se sucederá el teatro de sombras, y para que no se pierda su potencia expresiva estarán ubicados al lado izquierdo, con mucha visual, aunque aislados del resto de los artistas.

Los cinco escenarios se unen a través de rampas y cubren completamente la estructura original. | Diego Parés / Los Andes

Las reinas estarán en el escenario, a uno de los costados, más visibles que otros años. “Estarán adentro de escenario, involucradas en la fiesta”, anuncia Gabriela Bizón, profesora en la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo y con trayectoria en el diseño de utilería. “Acá hay bastante utilería mayor y menor, la mayor se manejará con ruedas para no entorpecer sus ingresos y salidas”, sostiene la responsable.

Los aéreos también estarán ubicados a los costados y para ellos se dispuso unas perchas para que trabajen en aros y redes y cuya puesta depende del dispositivo lumínico. Y precisamente en este punto se detiene Bizón, ya que para ella -y para los espectadores, en general- el sistema led “vino a romper con muchas tradiciones de la Vendimia”, donde la escenografía dialoga con el dispositivo lumínico permanentemente. “El led se metió, no sólo en la escenografía, sino más aún en el vestuario y la utilería, te brinda un consumo diferente, mucho más simple y cómodo, y su alcance es mayor a las lamparitas clásicas”.

 

No obstante, Bizón defiende las cajas lumínicas, no solo porque “son lindas”, sino porque “son tradición, son particulares y artesanales, se identifican con la Vendimia”. Y considera que este arte único -que una vez más recae en las manos de Eduardo González- no debe desaparecer.  

“La fiesta tiene que crecer más en tecnología, convivir con lo tradicional pero también avanzar en cuanto a los modernos sistemas de sonido y de iluminación”, opina y sugiere que el teatro griego debería estar mejor cuidado. “Le hace falta un cariño en sus instalaciones, tendría que tener más mantenimiento, desde su fuente de agua hasta sus murallas, porque es único; podría ser utilizado el resto del año, yo le sacaría más jugo para otros montajes”, cierra.

 

Gabriela Bizón

Es la escenógrafa y responsable de la idea escenográfica. 

2001 fue su primera Vendimia como escenógrafa y utilera.  La descubrió en este género vendimial Vilma Rúpolo.  

2019 será la primera fiesta en la que fue responsable absoluta del diseño escenográfico, trabajo que le llevó más de un año. 

Gabriela Bizón

En números

1.000 m2 de escenario

300 metros de pantallas led

800 m2 de cajas lumínicas

280 reinas ocuparán las gradas especialmente diseñadas para ella durante el Acto Central