Fincas Sábado, 8 de febrero de 2020 | Edición impresa

Envío de reciclados de la carne alcanza los U$S 60 millones

El gerente de la Cámara de Subproductos Ganaderos, Daniel Di Pardo, afirmó que Argentina crecerá en el proceso de reciclado de desperdicios.

Por Redacción LA

Las exportaciones de derivados de desperdicios de la carne alcanzarán este año las 180.000 toneladas, con un volumen de U$S 60 millones, según estimaciones de la Cámara de Subproductos Ganaderos, que destacó los avances de la industria que en 2020 reciclará 2 millones de desechos.

“Argentina va a crecer en este proceso de reciclado de desperdicios, porque la demanda de carne hace que se empiecen a producir animales más pesados. Y al ser más más grandes hay más subproductos para reciclar”, explicó el gerente de la Cámara, Daniel Di Pardo.

 

Puntualizó que “los 2 millones de toneladas salen de la faena como desperdicio”, y agregó que “hay 35 plantas en el país que procesan lo que viene de los frigoríficos y carnicerías”. Indicó que “las plantas reciben el producto y lo procesan”, y aclaró que esta cantidad “viene con un 50% de agua”.

Producto de transacción

“De eso sale el sebo líquido, que es la grasa, y también hay una proteína que al final del proceso se separa para transformarse en la harina de carne y hueso”, afirmó Di Pardo, quien puso de relieve que “el sebo se aplica en biocombustibles, y Brasil lo demanda mucho”.

 

También señaló que “Argentina exporta sebo a Europa y México”, y añadió que “la harina de carne y hueso se envía a Asia, fundamentalmente a Vietnam, porque es utilizado como alimento de animales”.

Precisó que “de sebo se exportan 60.000 toneladas, a valor US$ 500 cada una; y de harina, 120.000, a razón de US$ 270”. El ejecutivo puntualizó que “las exportaciones representan en el caso del sebo, el 18%, de las 330.000 toneladas que se producen; y la harina, la mitad”.

 

A su criterio, Di Pardo destacó  que su sector “juega un rol clave a la hora de transformar esos desperdicios en productos de valor agregado para otras industrias, en particular sebo líquido, para jabones, velas, emulsionantes y oleoquímicos; proteína de carne para alimento para mascotas y fertilizantes; y grasas para panificados”.