Política Lunes, 21 de octubre de 2019 | Edición impresa

En las dos horas de debate hubo más golpes bajos que propuestas para los electores

La promesa del oficialista fue atar los créditos UVA a la evolución del salario, mientras que Fernández armará un consejo de seguridad.

Por Gabriela N. Sánchez - gasanchez@losandes.com.ar

Tal como se esperaba, el último debate presidencial con los seis candidatos -Mauricio Macri (Juntos por el Cambio), Alberto Fernández (Frente de Todos), Roberto Lavagna (Consenso Federal), Juan José Gómez Centurión (Nos), José Luis Espert (Despertar) y Nicolás del Caño (FIT-Unidad)- estuvo plagado de acusaciones cruzadas y golpes bajos.

 

A pesar de que el principal objetivo del debate es lograr un voto informado de la ciudadanía a través del conocimiento de las propuestas, fueron muy pocas las que se contabilizaron durante las dos horas de exposición en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

Seguridad. la Facultad de Derecho lució aislada del movimiento habitual de la Ciudad de Buenos Aires | Clarín

En seguridad, Macri repitió una de sus promesas de las marchas del “Sí, se puede”: un Código Penal moderno y extender el Código Procesal Penal para acortar los plazos de los juicios e hizo énfasis en las condenas a los narcotraficantes en Salta y en Jujuy. 

 

“Somos distintos. Ellos abandonan a las víctimas y hacen de la justicia una puerta giratoria”, dijo el presidente apuntando contra el PJ sin nombrarlos. 

Por su parte, Fernández dijo que va a armar un Consejo de Seguridad que involucre a todas las partes y relacionó la inseguridad con la desigualdad social. “Hace 25 años enseño derecho penal y no hay soluciones fáciles para la inseguridad. Es más fácil hablar de mano dura. La inseguridad está asociada a la desigualdad y vamos a reconstruir el entramado social y al que delinquen lo vamos a castigar. Queremos que el Consejo sea una política de Estado, no de un Gobierno”, explicó.

 

En el eje “Empleo, Producción e Infraestructura” Fernández dijo que las generadoras de trabajo son las pymes y que para ayudarlas iba a desdolarizar las tarifas y llevar las obras de infraestructura al interior del país. “El trabajo en blanco es garantía de paz social”, remarcó otra vez uniendo los conceptos de trabajo y seguridad. 

En este punto, el presidente repasó las obras que se han hecho durante su gestión (internet, Vaca Muerta, rutas, entre otras) y prometió: “Llevamos adelante el plan de infraestructura más importante de los últimos 65 años. Imagínense lo que vamos a seguir haciendo”.

 

Al momento de exponer sus ideas sobre “Federalismo, Calidad Institucional y Rol del Estado”, los dos candidatos que sacaron más votos en las primarias nacionales se quedaron casi sin argumentos concretos y optaron por tirarse dardos sobre el pasado o sus gestiones. 

“Debemos hacer un esfuerzo para q todos los argentinos seamos tratados del mismo modo”, dijo Fernández y Macri se conformó con: “Yo creo que el futuro pasa por el desarrollo federal”.

 

El último segmento estuvo dedicado a “Desarrollo Social, Ambiente y Vivienda”. En este punto el candidato del Frente de Todos habló de cuidar los bosques y promover la minería sustentable. Además, dijo que creará un Instituto de Vivienda para construir casas y que lanzará una línea de crédito para que la clase media pueda construir su primera casa. 

En tanto Macri, dijo que quiere destruir el aparato clientelista con el que usan a los pobres y tiró una promesa con gusto a anuncio sobre el final: “Desde enero los créditos UVA se ajustarán por salario y no por inflación”.

 

Novedades y figuritas repetidas

Nicolás del Caño repitió una serie de propuestas que la izquierda mantiene desde siempre: la Comisión de investigación independiente para los casos de corrupción, repartir las horas de trabajo, plan de obras públicas de escuelas y hospitales, que jueces y funcionarios cobren los mismo que docente, un plan de viviendas y terminar con la megaminería y el fracking. 

En el otro extremo, Espert propuso reformular el sistema previsional, eliminar las indemnizaciones, instalar un fondo de desempleo, descentralizar las negociaciones colectivas de trabajo, eliminar las contribuciones patronales y fomentar los aportes personales, y terminar con la coparticipación que reciben las provincias de la Nación. 

 

Por su parte, Lavagana hizo una gran propuesta fuerte: un programa de empleo para reactivar la economía. “El dialogo y la creación de empleo deben ser un acuerdo básico entre todas las fuerzas”. 

Gómez Centurión también hizo foco en dos temas: reforma laboral y destinar el dinero de los planes sociales a capacitaciones para el mundo del trabajo.

Apostillas

VELOCIDAD. En  la primera ronda del debate, mientras las cámaras enfocaban a otro de los candidatos, a Mauricio Macri se le cayeron unas hojas del atril. A su lado estaba Alberto Fernández y cuando vio el accidente, inmediatamente se agachó para ayudar, pero Macri fue más rápido y no necesitó ayuda de nadie. 
 
FRIO SALUDO. La transmisión se cortó cuando el debate terminó. justo cuando los candidatos se acercaban a darse un apretón de manos. Los únicos que apenas se hicieron una mueca fueron Fernández y Macri. 
 
SOBRADOS. Comparado con el debate anterior, los candidatos mejoraron el manejo del tiempo, particularmente el caso de Gómez Centurión, el domingo anterior estuvo falto de segundos. Tanto ajustaron sus exposiciones que hasta les sobraron. 
 
LAGUNA. En la primera exposición, Roberto Lavagna tuvo un bache de varios segundos en silencio. El ex ministro se transformó en tendencia en las redes sociales por ese incómodo momento. 
 
AUSENCIA. Cristina Fernández no fue al debate anterior y tampoco apareció en el de ayer. La estrategia de evitar el protagonismo se llevó al extremo.