Espectáculos Domingo, 9 de septiembre de 2018 | Edición impresa

En el albor democrático: volvió Mercedes Sosa

Luego de años de exilio, la máxima cantora del continente volvió al país. En su ruta estaba Mendoza, adonde volvió en diciembre de 1982.

Por Carlos Campana - las2campanas@yahoo.com.ar

En 1982, luego de ocho años sin actuar en Mendoza, Mercedes Sosa volvió a la provincia para presentar un nuevo recital. Fue el sábado 4 de diciembre en el Estadio Pacífico. 

Durante la dictadura militar, una de las máximas exponente del folclore argentino, fue incluida en las listas negras y tuvo que exiliarse en Europa. 

La entrevista, que realizó una periodista de Los Andes, refleja el ambiente, previo a la vuelta de la democracia, que se vivía por aquel tiempo en Mendoza. Allí “La Negra” expresa su gran amor por esta tierra, que la había cobijado desde 1957.

Esta entrevista fue publicada el domingo 5 de diciembre de 1982. En su título, se lee una cita de Mercedes: “Debemos integrar la cultura de América Latina”. Y decía:

“Ayer llegó a Mendoza la cantante Mercedes Sosa. La expectativa del público hacía resaltar el arribo de alguien que, como ella, despierta grandes inquietudes. Con amabilidad entabló su charla con Los Andes, lejos de inconvenientes o distancias.

-Señora Mercedes Sosa, ¿qué experimenta al volver a Mendoza después de tanto tiempo?

-Esta tierra está unida a seres y momentos que llevo muy dentro mío, a cosas muy importantes en mi vida. 
Recuerdo aquel año 1962 cuando yo era jovencita y fui a Los Andes para hablar del ‘Manifiesto del Nuevo Cancionero’. Recuerdo también que lo presenté en el Círculo de Periodistas. Otro lazo importante es el padre de mi hijo, Matus. Son los amigos: Tejada Gómez, Sergio Sergi, Lorenzo Domínguez, Iverna Codina; es ‘La Pancha Alfaro’, aquellos asados, el vino, la rebeldía, las bellezas.

 

-¿Qué es lo que Ud. se propuso al iniciar esta gira por el país?

-Para mí, que siempre he sido tan apegada a mi tierra, este alejamiento obligado ha sido realmente duro. Hay que vivir esta circunstancia para comprenderla verdaderamente. Yo no vine a pasear a la Argentina, vine a cantar, a dar a mi gente lo que de ella aprendí. Yo tengo claro que Buenos Aires es tan sólo una vidriera, aunque muy importante. El país es todo el interior: Córdoba, Mendoza, Tucumán, Bahía Blanca. Y eso me propuse, recorrer las provincias con mi canto, viajar por el país dando lo mejor de mí en este momento tan difícil.

-¿Cómo ve Mercedes Sosa el panorama de la música folklórica en la actualidad?

-Yo creo que a nuestra música la han querido marginar, frenar, pero, afortunadamente, la gente joven ha seguido avanzando. Hay una lucha permanente en la música y en la letra. Ustedes tienen acá una persona muy importante que se llama Damián Sánchez, un ser que para mí es más que folklore, es la música. Él no se alejó de su Mendoza, se quedó a trabajar acá, y esa es una actitud muy positiva para todo lo que es música folklórica actual, es una actitud de vida.

-¿Que es la cultura popular?

-Es lo más puro que existe, es lo más sano. Todo es cultura popular, todo lo que sea expresión de un pueblo: sus danzas, su poesía, sus comidas, los tapices, la alfarería. El rock de nuestro país en este momento es popular, pensemos en un León Gieco. Hace falta una gran apertura para comprender la cultura popular. Esa es la idea que nos guió para hacer el Festival del Ópera. Ahora tenemos el proyecto de traer a Milton Nascimento y a otros artistas de América Latina. Algunos de ellos no son conocidos porque nunca se comercializaron. Yo quiero que mi pueblo los conozca, quiero que la cultura popular de nuestra América se integre definitivamente. Quiero traerlos, hacer recitales gratis.

 

-¿Cree que con un gobierno democrático este proyecto suyo tendría posibilidades?

-Supongo que sí. Las cosas cambiarían bastante. 
Mercedes Sosa continúa diciendo que en realidad lo que ella espera de un nuevo gobierno es más justicia, ‘Espero -dice- que nuestro pueblo pueda comer. En este momento hay demasiado sufrimiento’.

Mercedes Sosa expresa que es una obligación que todos comprendan que a la Argentina la debe hacer grande su pueblo y que al gobierno que salga elegido debemos apoyarlo todos para levantar al país. Hace referencia a la difícil herencia que tendrán las nuevas autoridades institucionales en lo que hace a la economía. 

‘Por lo menos liberémolas de herencia de los ‘desaparecidos’ o problemas graves similares. Los culpables deben dar las respuestas hoy’.

‘Ojalá -dice- nunca nadie vuelva a esperar ayuda de los militares, porque ya nos han ‘ayudado’ demasiado. Somos un pueblo perfectamente capaz de salir adelante por la vía democrática’”.