Sociedad Domingo, 21 de abril de 2019 | Edición impresa

Más mendocinos se hacen atender en los hospitales públicos

Desde 2008, ha crecido el número de consultas, en especial en las guardias. En el Gobierno aseguran que muchos pacientes tienen obra social.

Por Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar

En 10 años el sistema público de salud incrementó un 35% las consultas sólo en hospitales: de 1.800.000 en 2008 a 2.400.000 en 2018. El notorio aumento  se desprende de un informe elaborado por el ministerio de Salud de Mendoza, que evaluó lo sucedido entre 2007 y el año pasado. Entre 2008 y 2018 las consultas en las guardias crecieron 40,4%.  

Por otra parte, en 2018 los efectores públicos absorbieron más de 4.200.000 de consultas en general lo que implica que se atendieron unos 11.500 casos por día. Este panorama es similar al que se presentó los últimos tres años. Aclaran que no se trata de personas sino de consultas.

En 2007 la marca de consultas en efectores públicos alcanzó las 3.700.000. Pero el repunte comienza en 2011, con un pico en 2016, cuando se produjo el mayor índice de los últimos 12 años: más de 4.500.000 casos atendidos.  

 

Por contrapartida, los puntos más bajos de la década en consultas generales fueron los años 2010 y 2011, con poco más de 3.500.000 mientras que en 2018 fueron alrededor de 4.200.000.  

Orlando Pelichotti / Los Andes

Los egresos, o sea la salida de una internación -que habían mostrado una disminución-, también volvieron a incrementarse. Así, la baja se extiende entre 2007 y 2010. “Posteriormente, la cifra comienza a aumentar de manera paulatina y llega al valor más alto de los últimos 10 años en 2017. Durante 2018, el número de egresos fue 1,6% más bajo con respecto a 2017”, señala el informe.

En consultorios externos de los hospitales también se registró un aumento de 30,4% en la cantidad de consultas. 

¿Empobrecimiento?

Desde el gobierno provincial le dan una valoración positiva a los datos, pues consideran un logro haber dado una respuesta más amplia. Así lo destacó el subsecretario de Salud, Oscar Sagás, quien expresó que la gente se vuelca más a los hospitales públicos porque sabe que tendrá una respuesta integral asegurada todo el año, dado que ofrecen una amplia gama de servicios en un mismo lugar.

Sin embargo, es inevitable vincular los datos con el contexto socioeconómico, que incluye una inflación que no da tregua y el aumento del desempleo. De hecho, ya hay advertencias sobre este asunto desde diferentes sectores vinculados a la salud.

Durante los últimos días de marzo el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) confirmó que la pobreza llegó al 32% de los argentinos en el segundo semestre de 2018. En Mendoza este indicador pasó de 26,4%  en el primer semestre del año pasado a 30,7% y el de indigencia llegó a 4,2%.  

En agosto de 2018, el presidente de la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (Acami), Hugo Magonza, había advertido a este diario acerca de que las obras sociales y prepagas sufren desde hace unos años una sangría en la cantidad de adherentes.  

Orlando Pelichotti / Los Andes

Mencionó que ante el aumento del valor de las cuotas y del costo de vida en general, algunos eligen pasarse a un plan más económico o cambiar una empresa de medicina privada por una obra social, mientras que una proporción importante directamente deja de tener cobertura. Esto último produce un impacto en el sistema público de salud, que es el que contiene a esos nuevos demandantes.

Explicó que esta situación se había acelerado durante 2018, lo que redunda en un balance negativo, ya que son más las personas que se van que los nuevos afiliados. 

Como un edificio

La realidad de los más vulnerables la ilustró Carlos Vasallo, consultor de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social y profesor de Salud Pública de la universidad Nacional del Litoral. Dijo a Los Andes que la salud pública argentina está muy fragmentada, con diferentes niveles de acceso a servicios como si se tratase de un edificio. En la planta baja se encuentra la gente más vulnerable (alrededor de 15 millones de personas que no tienen cobertura de salud y terminan en el sistema público). “Pero suelen ir sólo cuando tienen problemas, suelen ser personas con poca educación, el 15% de ellos no tiene agua potable y 50% no tiene cloacas. Son los más pobres”, detalló. Señaló que por estas condiciones suelen presentar enfermedades y cuadros propios de la pobreza.

 

Cintia dejó de tener obra social hace tres años porque con su esposo ya no podían pagarla. Tienen dos hijas con las que asisten al sistema público. “Pedir un turno es un calvario. Hay que armarse de paciencia y tener mucho tiempo. Si vas al hospital de Maipú (Diego Paroissien) te quedás a vivir ahí”, comentó. Dijo que ve más gente pero rescató un cambio positivo. “A las salas había que ir a las 5 de la mañana y daban turno a cuentagotas, a veces te tocaba y ya los habían dado todos. Ahora los dan diferidos de un día para el otro y vas a las 9”.  

Coseguros

La necesidad de reducir gastos entre quienes sí tienen cobertura de salud como obra social también puede ser parte de la explicación. En este segmento se encuentran personas mayormente de clase media y trabajadores en relación de dependencia.

Isabel del Póppolo, titular de la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros) advirtió que hace aproximadamente 14 años que se vive un proceso inflacionario, disfrazado o no.  

“En este país es típico de estas situaciones que las cartillas de profesionales, clínicas y sanatorios cobren coseguros entonces en estas épocas difíciles la gente va a los centros de salud o a los hospitales para evitar este gasto”, analizó.  

Comentó, además, que muchas veces saltean el centro de salud porque no tienen dinero para llegar al hospital y saben que de ahí saldrán con todos los estudios y necesidades 
cubiertos.  

Guardias. Los efectores públicos registran un incremento del 40% en esta atención. | Orlando Pelichotti / Los Andes

Mientras que por otra parte mencionó que hay una creencia instalada que dice que los médicos de los hospitales son mejores que los de atención primaria, cuando en realidad se capacitan por igual.  

Elección

Por su parte, el subsecretario Oscar Sagás negó que vaya más gente porque se quede sin obra social. “A algunos que tienen obra social los demoran o no les dan la atención que pretenden, y terminan yendo al sistema público”. Dio como ejemplo que el 55% de las atenciones en el hospital pediátrico Humberto Notti son de personas con cobertura de salud.  

Respecto de la falta de recursos, consideró: “el impacto de la crisis no se ve ahora, se verá unos años después. Si alguien queda sin trabajo hay obras sociales que te cubren durante 3 o 6 meses más”.

 

Desde su punto de vista las consultas numéricas aumentan porque se incorporaron más servicios médicos.

La directora de un centro de salud -que prefirió resguardar su identidad- dijo que la gente va a los hospitales porque es el único ámbito que les garantiza que habrá alguien que los atienda y los recursos necesarios. “Hay una crisis de recursos humanos en atención primaria”, sentenció. Y luego explicó: “Puede que los centros de salud estén abiertos pero en muchos casos sin personal, a veces no tenés administrativos, no tenés profesionales, farmacias a veces sin farmacéuticos, se jubila gente y los cargos no se reponen”.  

Consideró que el riesgo de las personas que se quedan sin cobertura es que no se atiendan y que no recuerda un escenario diferente en la atención primaria.  

Del Póppolo se expresó en el mismo sentido: dijo que no se cubren los cargos vacante y que algunos servicios -como rayos X o laboratorio- sólo se encuentran en los centros de cabecera.

Se hacen más cirugías 

En el informe del Ministerio de Salud de Mendoza se pone en relieve que aumentó la cantidad de cirugías en el sistema público y que ascendió 2,1% en un año, entre 2017 y 2018. Durante este último se realizaron 30.091, o sea un incremento de 695 intervenciones y un promedio de 98 por día.  

“Con respecto a las cirugías infantiles, hay un incremento de 1,6% (de 6.673 se pasó a 6.780), por contar con este servicio en los hospitales Carrillo y Scaravelli, que aumentaron en más de 70% este tipo de prestaciones. El Hospital Notti continúa siendo el más solicitado, con más de 5 mil intervenciones por año”, expresan desde el ministerio.  

 

Y detallan: “la provincia cuenta con 48 quirófanos, si se suman los hospitales Central, Notti, Lagomaggiore, Perrupato, Schestakow, Scaravelli, Paroissien, Enfermeros Argentinos, Saporiti, General Las Heras, Regional Malargüe y Carrillo”.

El que más incrementó la realización de cirugías es el hospital Ramón Carrillo de las Heras, en un 131%. Gracias a esto pudo descomprimir la labor de otros efectores.

Asiste gente aunque tenga obra social

El incremento en la cantidad de consultas es más notorio en hospitales: eran 46% del total en el año 2007, mientras que en 2018 ascendieron a 58%. El informe expresa que de acuerdo a la cantidad, entre 2008 y 2018 aumentaron 35%. Entre consultorios externos y guardia, en 2008 sumaban 1.796.376 mientras que en 2018 ascendieron a 2.427.667. De quienes asisten a los hospitales, la mitad lo hace a través de la guardia.

Inevitablemente hay que pensar en la política que ha pretendido instalar las últimas gestiones para fortalecer la atención primaria y que las personas acudan al hospital sólo cuando haya estricta necesidad de más complejidad.

Para Oscar Sagás, subsecretario de Salud, en los datos no hay contradicción. Dijo que se sigue fortaleciendo y que la gestión ha hecho una fuerte inversión en centros de salud, ya sea en recursos humanos, equipamiento o aspecto edilicio.

Consideró como un factor influyente que los centros de salud tienen un horario acotado de atención, con excepción de los cabecera. Desde su punto de vista esto obedece a mayor accesibilidad al sistema de guardias médicas las 24 horas todos los días y mayor capacidad resolutiva (remarcó que los hospitales tienen especialidades las 24 horas).

Destacó además que ha aumentado la cantidad de gente que asiste y tiene obra social: “hoy 25% egresa con obra social y 30% a 35% de los que consultan por guardia tienen obra social”, expresó.