Economía Martes, 10 de septiembre de 2019

Empresas no pueden comprar dólares para atesorar: qué hacer con los pesos excedentes

Las opciones que tienen para cuidar sus excedentes son desde cuentas remuneradas, plazos fijos, cauciones bursátiles

Por El Cronista especial para Los Andes

Tras el anuncio del Banco Central (BCRA), que impuso controles de cambios para las personas humanas, que no podrán comprar más de u$s 10.000, y la imposibilidad de compra para las personas jurídicas en concepto de atesoramiento, las empresas deben encontrar otras alterativas para cuidar su capital. Los analistas del mercado señalan opciones que ofrecen tasas en pesos y con bajo riesgo de crédito.

En función de la nueva normativa, las firmas ya no pueden acceder al mercado de cambios para atesoramiento y de esta manera tendrán pesos atrapados en el sistema que corren riesgo de evaporarse por la duba del dólar y de la inflación.

Dado el reperfilamiento de la deuda de corto plazo, junto con la fuerte baja (y elevada volatilidad) de la renta fija local, existen pocas chances de que las empresas busquen refugio en bonos en moneda dura argentinos. Además, la insólita perdida que sufrieron las personas jurídicas por estar suscritas en fondos comunes de inversión t+1 que invierten en Lecap, hace que estos fondos pierdan atractivo para que las personas jurídicas vuelvan a destinar pesos hacia tales fondos.

De esta manera, surgen otras alternativas a los cuales las empresas pueden destinar sus flujos y cubrirse parcialmente contra la inflación y devaluación.

Nicolas Max, director de Asset Management de Criteria apuntó a opciones que otorguen tasas de interés en pesos.

“Parecería que las alternativas posibles y, con un criterio de prudencia dado el nuevo contexto y las medidas tomadas por el Gobierno sería cuenta remuneradas, plazo fijo, así como también fondos comunes de inversión "t+0" estrictamente de money markets y por último caución bursátil”, dijo Max.

Por su parte, Francisco Pardo, presidente de Mariva Fondos, coincidió con Max y agregó que parte de las opciones pueden ser algunos fondos comunes de inversión t+1, que otorguen una buena tasa y fundamentalmente una buena calidad crediticia.

“Mientras siga estable el tipo de cambio, las empresas no tienen otra alternativa que ver qué hacer con lo pesos. Muchas van a optar por la opción más conservadora que son cuentas remuneradas y money market puro, que son a devengamiento. Otras también creo que van a utilizar los fondos t+1 que tengan liquidez y activos de buena calidad crediticia de corto plazo”, señaló Pardo.

Desde el mercado también hacen una distinción sobre si los flujos de las empresas corresponden a excedentes transaccionales o de utilidades ya que difícilmente ambos tengan el mismo destino.

Justamente, Nicolás Chiesa, director de Portfolio Personal Inversiones, hizo referencia a tal distinción.

Hay que diferenciar sobre si se trata de pesos excedentes por utilidades o pesos excedentes transaccionales. Aquellos pesos que correspondan a excedentes por utilidades, es muy probable que las empresas busquen dolarizarse a través del contado con liquidación. Por otro lado, aquellos pesos que correspondan a flujos transaccionales muy probablemente vayan a cuentas remuneradas o fondos transaccionales puros”, explicó Chiesa.

Por último, operadores del mercado resaltan que existen oportunidades además de las mencionadas en bonos corporativos Badlar para aquellos excedentes de utilidades.

Alejandro Terán, operador de Portfolio Investment, resaltó que el tenedor de pesos no tiene muchos destinos a los cuales puede apuntar y que las personas jurídicas van a comenzar a migrar hacia cuentas remuneradas para cuestiones transaccionales a la vez que existe un interés de bonos Badlar para excedentes de utilidades.

Muchos están tolerando la cuenta remunerada que paga un 35% o teniéndolo a la vista. Prácticamente el tenedor de pesos no tiene a dónde ir ya que no hay confianza. Ahora bien, si el mercado se tranquiliza, esos pesos van a ir migrando a algún título que no ofrezca riesgo de default .

De hecho, veo que hay instruccionales interesados en comprar bonos corporativos Badlar. En este caso el problema es el volumen de estos productos. Buscan bonos corporativos en los que, si hay una eventual reestructuración, se pueda curar rápido y más amigable que un emisor público”, dijo Terán.

Por Julián Yosovitch