Política Domingo, 12 de mayo de 2019 | Edición impresa

Empresarios piden por Vidal pero no le restan expectativas a Lavagna

Los hombres de negocios más importantes de la Argentina creen que la gobernadora de Buenos Aires debe encabezar la fórmula oficialista.

Por Javier Álvarez - Corresponsalía Buenos Aires

Ya no es un secreto. Los empresarios más grandes de la Argentina quieren a María Eugenia Vidal como candidata a Presidente por Cambiemos, en lugar de Mauricio Macri. O, como plan B, plantean que no les disgusta una eventual gestión del economista Roberto Lavagna. 

No quieren a Cristina Kirchner. A pesar de que en los balances les fue mejor que ahora, no admiten que vuelva el kirchnerismo porque aseguran que muchos de los “costos” que Macri les está haciendo pagar ahora tienen que ver con las deudas de esos años. 

El jueves fueron los grandes ausentes en La Rural donde Cristina presentó su libro. Pero los hombres de negocios no comen vidrio. Vienen hablando por lo bajo también con el kirchnerismo para sondear cuáles son sus planes.   

La senadora les hizo un guiño en La Rural. Reclamó la reactivación del mercado interno y del proceso de industrialización como método para revitalizar la economía. “No se puede generar crecimiento económico sin un mercado interno fuerte”, dijo. 

 

“El plan V”

Quien puso en palabras lo que muchos piensan fue Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical. “Claramente el camino es presentar otro candidato. Hay que renovar la esperanza y los sueños. La alternativa Vidal ampliada a espacios del peronismo es superadora”.  

Belocopitt expresó lo que muchos hombres de negocios dicen en comentarios de pasillo. Aunque en la Unión Industrial Argentina y en la Asociación Empresaria Argentina cada vez se cuidan menos de que esto llegue a la Casa Rosada. Incluso, les interesa que allí se enteren. 

“Es obvio que todas las expectativas que había con este Gobierno no se cumplieron. Es una realidad y estamos desilusionados. No nos imaginábamos nunca encontrarnos en mayo de 2019 en este estado”, agregó Belocopitt.  

Es que para los empresarios de la economía real el macrismo no fue fácil. Enfrentan la presión fiscal más alta de la historia, subas de costos por la inflación y, en algunos casos, están al borde del cierre por el desplome de las ventas. 

Incluso Macri no les ha cumplido con la más grande promesa que les hizo en 2015: la reforma laboral y la reducción del poderío de los sindicatos, más allá del adormecimiento que logró de la CGT por el pago multimillonario de deudas con las obras sociales. 

 

Pérdidas

La crisis cambiaria que el año pasado devaluó el peso un 52% le pegó con dureza a las fortunas patrimoniales de los multimillonarios argentinos, que perdieron hasta la mitad de su riqueza en dólares, según el ránking Forbes.

Paolo Rocca y  su familia –dueños del holding Techint- pasaron de un patrimonio calculado en  9.700 millones de dólares en febrero de 2018 a uno de 4.100 millones en el mismo mes de este año. El mismo camino siguieron hombres de negocios de renombre como Alejandro Bulgheroni, Gregorio Pérez Companc, Alejandro Roemmers, Eduardo Eurnekian, Marcos Galperín y Enrique Eskenazi; entre otros. 

Para Daniel Fujes de Rioja, vicepresidente de la UIA, “no es correcto” decir que los empresarios quieren presionar o proclamar a Vidal. Pero lo cierto es que tres de cinco preguntas realizadas a la gobernadora en la reunión del 23 de abril fueron sobre si será candidata a presidente o no. 

Tal fue el shock que esto generó en la Casa Rosada que pocas horas después Macri tuvo que salir a ratificar su candidatura. Y a decir que Vidal debe buscar en la provincia su reelección. 

 

Incluso, sectores del radicalismo que no quiere romper Cambiemos le advirtieron al Presidente que la mejor estrategia para que la coalición conserve el poder es que la candidata sea Vidal, acompañada en la fórmula con Martín Lousteau, afiliado a la UCR porteña. En ese sector de la UCR observan con preocupación lo que ya les advirtieron algunos hombres de negocios en reuniones privadas: sino es Vidal el candidato a apoyar sería Roberto Lavagna. Los ejecutivos buscan alguien que corporice sus intenciones. 

Esta situación fue lo que llevó a Macri en la última semana a darle un giro complejo a su discurso. Su objetivo es que él no es el culpable de la pésima performance de la economía, sino todos sus antecesores. En 48 horas, los cuestionó con dureza y pidió tiempo: “Sé que hay dudas, pero es por acá”.
 

 

“Sería un honor ser el vice”, dice Pichetto

El jefe de senadores del PJ y precandidato por Alternativa Federal, Miguel Angel Pichetto, dijo ayer que “seria un honor” ser el vicepresidente de Roberto Lavagna, pero resaltó que todavía no se ha hablado al respecto. 

Al ser consultado sobre si podría compartir la fórmula presidencial con el senador por Río Negro, el ex ministro había mencionado antes -también en declaraciones radiales-, que “puede ser, o puedo yo ser vice de Pichetto, yo no hago cuestiones de cartel, y él es un dirigente que tiene derecho a aspirar a cualquier posición”.

 

“Sería un honor ser el compañero de fórmula de Lavagna y si hablamos de experiencia, la tengo, pero no está definido eso, y hay que respetar a los otros compañeros, que son figuras jóvenes y tienen ambiciones”, dijo Pichetto en referencia a Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey.

En diálogo con FM Cultura, el senador destacó que la figura de Lavagna “ha ido creciendo mucho en el último tiempo”, pero que “sería un error dejar afuera a figuras como Urtubey y Massa”.

Por otra parte, consideró que van a ser muy importante las elecciones en Córdoba, de hoy “por lo que representa la figura de (Juan) Schiaretti”.