Economía Sábado, 6 de julio de 2019 | Edición impresa

Empresarios en alerta por la suba de de la electricidad

Las industrias y comercios que dependen del servicio solicitan tarifas preferenciales o “aplanamientos” en las facturas.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

Las tarifas para los sectores comerciales, agrícolas, o para la industria tienen una actualización trimestral y para el próximo mes se espera que comience a regir un nuevo incremento por el componente de “abastecimiento” (costos de transporte y energía), de competencia nacional. Ante esta situación, las pymes que dependen del servicio para funcionar reclaman medidas paliativas para evitar que mayores costos hagan “inviable” la actividad productiva. 

El último incremento se dio en mayo (por el periodo mayo-julio) y significó una suba del 4% por el que el acumulado llegó al 36%, si se comparan el cargo variable, o costo de la energía ($ 2,863) entre el mismo periodo de 2018 y el de este año ($ 3,906).

 

No se trató de un porcentaje signficativo, pero contribuyó a sumar más costos al sector y las facturas promedio llegaron a $ 11.936, para talleres oficinas y pequeños comercios; a $ 68.047, para aquellos de categoría superior (T2), y para los de mayor consumo, a un promedio de $ 380.459 (fábricas y grandes industrias).

Qué pasa con los productores 

De acuerdo con un informe del Observatorio Vitivinícola, se estima que los costos asociados a la actividad de un productor que riega mediante uso de pozo representan 13% del total y en el caso de los productores no alcanzados por la compensación de la tarifa, los costos asociados al riego alcanzan el 21%.

Para el sector desde mayo de 2018 hasta el mismo mes de este año aumentaron los cargos variables por consumos de energía eléctrica en 71% en promedio, y si se retrotraen a mayo de 2017, para el observatorio, el incremento fue del 226% en promedio.

Para el cálculo, pusieron en consideración la evolución del cargo fijo ($ 178,46 en 2016, 380,80 en 2017, y $ 393,14 en 2019), el pago por el concepto de uso de red ($ 22,56 en 2017, sin modificaciones en 2018 y $ 48,29 en 2019), tarifas de referencia (alta y baja), tarifa de pago a la distribuidora, y tarifa de referencia compensados (alta y baja).

 

El mayor incremento se observó en la tarifa de Pago a la distribuidora, tanto en alta como en baja. 

El Observatorio informó que de las 295.000 hectáreas cultivadas en Mendoza, la vitivinicultura tiene 153.000 . Del total del área cultivada, 60.000 utiliza energía eléctrica para riego, y el 34% de la producción vitícola se encuentra comprometida con uso de energía.

Mientras los costos de producción suben, el valor del producto se retrae. “Para que un productor de vino tinto genérico pueda adquirir hoy los mismos bienes y servicios que compraba hace un año, el precio de su producto debería rondar los $ 16,75 por litro (precio de mercado de traslado de mayo fue de $ 7,40), aseguraron desde la Acovi.

Las industrias “electrointensivas” como acerías o fundiciones, también sintieron el peso de los aumentos. 

 

“Hace dos o tres años atrás, la energía era un costo que no se observaba como hoy, pero sigue sin ser un costo que modifique la estructura general de las empresas metalmecánicas. No así para las fundiciones de hierro, o las acerías”, comentó Julio Totero, vicepresidente de Asinmet, y agregó que para las electrointensivas “los aumentos hacen inviable la actividad”.
 

Medidas paliativas 

Entre las medidas que sugieren los empresarios se destacan una “estabilización de la factura” o tarifas preferenciales para ciertos sectores, también son parte de las propuestas.

Así, Nicolás Vicchi, subgerente de Acovi añadió que “es urgente lograr herramientas de financiamiento con tasas realistas que otorguen la posibilidad de lograr mayor eficiencia, cambio de equipos, tecnificación de riego e incorporación de energías renovables”.

En cuanto a la “estabilización de la factura (optativa)”, para Acovi sería una medida paliativa por la que comenzar, pero no una solución de fondo.

 

Para Totero, la metalmecánica necesitaría medidas propias. De acuerdo con el empresario, se trata de actividades que constantemente dependen de la energía y diferir pagos sería “estirar la agonía”.

“En el caso de las electrointensivas, el sector necesita una tarifa preferencial. El resto, estamos en un proceso de reducción y de optimización del consumo eléctrico porque en este contexto (económico del país), los costos se ajustan al centavo”, añadió el representante de Asinmet.