Sup. Economía Domingo, 7 de julio de 2019 | Edición impresa

Empleo: vuelve la discusión por la flexibilización laboral

Es posible que se generen nuevos espacios de trabajo calificado. Pero para mejorar la rentabilidad el Estado deberá generar reformas.

Por Redacción LA

Con la firma del convenio entre los bloques sudamericano y europeo, un factor que genera pre-ocupaciones y a la vez esperanzas es el empleo. Nuevamente se ha puesto en marcha, impulsada desde el gobierno Nacional, la idea de generar una reforma laboral que flexibilice el empleo. 

Es probable que si llegan inversiones se puedan generar nuevos puestos de trabajo, pero también si las pymes no logran adecuarse en términos de competitividad se generará destrucción del trabajo. Por lo tanto, el balance puede ser tanto negativo como positivo. 

 

El economista Sebastián Laza. asesor del ministerio de Economía de la provincia, cree que “probablemente Mendoza reciba inversiones que generen mano de obra por parte de capitales extranjeros. Creo que el efecto neto va a ser positivo pero esto se va a ver con los años”. El especialista toma el caso de Chile, que esperó cinco años de su acuerdo económico con la Unión Europea antes de hacer balances. Su resultado: creció más en exportación que en importación.

Por su parte, Pablo Salvador, doctor en economía, consideró que “el acuerdo debería ser bueno para el desarrollo económico y por ello derramar sobre el mercado laboral”. En su mirada, quienes ya exportaban van a poder exportar más y necesitarán más empleados. En cuanto a aquellos que deberán readaptarse para no desaparecer, como el sector electromecánico, comenta que van a tener hasta 15 años para adaptarse y que el gobierno debe acompañar ese camino. 

 

La competitividad y la comparación entre ambos bloques también lleva a pensar en las condiciones laborales de uno y del otro lado del Atlántico. En ese aspecto, Laza considera que la legislación laboral argentina está “bastante desactualizada” y que encarece los costos. “Habrá que irla revisando para hacerla más flexible pero sin desproteger a los trabajadores. Hay que buscar una combinación justa entre bajar costos y que los trabajadores no cobren salarios chinos, pauperizados”, reflexionó el economista.

Respecto a la reforma laboral, Salvador considera que es un tema recurrente aun cuando la palabra en Argentina tiene una connotación negativa: “la reforma no tiene por qué ser algo negativo. Chile por ejemplo es más competitivo, no tiene problemas laborales ni de inflación y es abierto a la apertura comercial. Eso es fuente de crecimiento y generación de empleo”. 

 

Comparando las condiciones laborales, hay que destacar que el sistema en Europa varía en cada país. Mientras que el sistema español es más rígido, el danés es más flexible. “En Dinamarca vos tenés políticas activas de empleo. Tenés un desempleado y lo formas, le das cualificaciones y lo entrenás para que encuentre otro empleo. La tasa de desempleo no supera el 5%. Un empleador puede despedir con 15 días de anticipación, pero ese trabajador no tiene problema en encontrar otro empleo, cosa que aquí no pasa”, ilustró Salvador.