Sociedad Domingo, 11 de noviembre de 2018 | Edición impresa

Embalses: el nivel del agua, a menos del 50% de la capacidad

Desde el Departamento General de Irrigación reconocen que el nivel de agua en los distintos diques es mucho menor que en años anteriores.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

Todavía no comienza el verano, técnica y formalmente hablando, pero los últimos días de intenso calor y máximas que superaron los 30 grados han servido como un adelanto para saber lo que nos espera a los mendocinos.

Si a este detalle se le suma la postal del lago Potrerillos con un nivel preocupante de agua –foto que se ha viralizado durante las últimas semanas– la conclusión es indefectiblemente una sola: se avecina un verano complicado en materia hídrica. 

 

Por estos días, el nivel de acumulación de agua en los cuatro embalses más importantes de la provincia está por debajo del 50% de su capacidad total, y bajará aun más durante las próximas semanas,  según indicaron desde el Departamento general de Irrigación.

“Los embalses están mucho más bajos que en años anteriores y van a seguir bajando en noviembre”, destacó el director de Gestión Hídrica del DGI, Rubén Villodas. “Esto se da porque en este momento hay nieve en alta montaña (que es poca), pero las temperaturas no son lo suficientemente altas como para que comience ese escurrimiento. No obstante, el consumo se ha intensificado y utilizamos entonces el agua de los embalses para el abastecimiento. Es algo típico de la época de primavera, y aquí es donde más se necesitan los embalses”, continuó el funcionario, quien subrayó que el embalse más comprometido de todos es el de El Carrizal, por la poca agua que trae el río Tunuyán. Río que, a su vez, es la cuenca más comprometida.

Preocupación. Aunque hubo nevadas tardías, creen que no paliarán la sequía. | Los Andes

No obstante, Villodas resaltó que a partir de la segunda quincena de noviembre y a comienzos de diciembre se espera que comience a circular más agua por los cauces, y que se estabilice un poco la situación.

“Tenemos algo de confianza en las nevadas tardías que ya cayeron y se espera que cuando empiece a bajar esa agua ingresará al embalse la misma cantidad de agua que se eroga (libera). Más allá de esto, es muy probable que todos los embalses terminen la temporada con menos agua de la que tenían cuando esta comenzó”, resaltó Villodas.

Crisis hídirca

En detalle

La división por embalses en Mendoza está repartida en cuatro: Potrerillos (en la cuenca del Río Mendoza), El Carrizal (Río Tunuyán), Agua del Toro y Reyunos (cuenca del Diamante) y Nihuil y Valle Grande (río Atuel).

De estos cuatro, solamente Potrerillos y Agua del Toro-Reyunos están por encima de la mitad de su capacidad (53% y 66%, respectivamente).

 

En el caso de Potrerillos, la capacidad total del embalse es de 393 hm3, por lo que los 209 hm3 que acumula hasta la fecha equivalen al 53% del total. Además, al lago están ingresando 30 m3 de agua por segundo, sólo 9 m3 por segundo menos que el caudal histórico. Esto hace que, pese a ser preocupante la situación, no sea la más crítica.

En cuanto a los embalses Agua del Toro-Reyunos, la capacidad total de ambos (que nuclean toda la cuenca del Diamante) es de 540 hm3; mientras que la acumulación actual llega a 355 hm3 (66% del total). A diferencia del Mendoza, en este caso el río Diamante está aportando 18 m3 por segundo frente a los 32 de aporte promedio.

Estos son los dos embalses que se encuentran en situación menos desfavorable. 

Los Andes

En la vereda opuesta, el que se encuentra en estado más crítico es El Carrizal con la cuenca del Río Tunuyán. No solamente por su capacidad –tiene 141 hm3 de los 322 hm3 disponibles–, sino por la proporción de agua que ingresa al embalse en comparación con el aporte histórico. Mientras que actualmente están ingresando 11 m3 por segundo, el aporte histórico marca 28 m3  por segundo.

“El Tunuyán tiene cerca de 80.000 hectáreas cultivadas, y va a ser la más comprometida sin dudas en esta temporada. El Carrizal va a llegar al mínimo histórico operativo”, manifestó Villodas.

 

Por último, la cuenca del Atuel nuclea a los embalses Nihuil y Valle Grande; y la capacidad total de ambos es de 349 hm3. Sin embargo, por estos días el nivel llega a los 137 hm3 (apenas 39% del total). En cuanto al agua que está ingresando, por segundo llegan al embalse 23 m3 frente a los 37 m3 que marca la media histórica.

El Nihuil. En la cuenca del Río Atuel se aprecia también la falta de agua. | Los Andes

La larga sequía de una década

“Excepto el caso de Potrerillos, todos los otros embalses arrancaron esta temporada con menos agua en comparación con el inicio de la temporada del año pasado. Hay que tener en cuenta que hay cuencas que ya llevan entre nueve y once años de sequía, y es la sequía más extensa que hemos tenido”, resumió el funcionario de Irrigación. Y advirtió: “Si el año que viene vamos a arrancar de la misma forma que ahora, sin dudas vamos a estar ante una situación claramente más grave”.

Crisis hídrica El Nihuil

No obstante, Rubén Villodas insistió en que los embalses están justamente para paliar esta clase de situaciones. De hecho, reconoció que podrían existir en la temporada estival algunas restricciones en estos espejos en lo referido al uso recreativo del agua.
“Seguramente tendremos reuniones con la gente vinculada al turismo y a otras actividades para ir manejando la situación”, sintetizó.